Adaptando la catalogación a las nuevas tecnologías // Metadatos y RDA

Presentación de Anansi

El texto escrito el 21 de agosto de 1998 titulado “Catalogación versus metadata: ¿Vino viejo en odres nuevos?” [1] habla sobre el cambio de paradigma y las ideas que suponían esta nueva manera de describir los documentos, el dejar de lado el uso de las fichas bibliográficas y su tradicional información allí almacenada para migrar a OPACS e implementar el uso de metadatos para describir los cada vez más abundantes documentos electronicos.

Entre las posibilidades que se enunciaban para reaccionar ante la llegada de los metadatos estaba el catalogar como si nada hubiera pasado, mantener la estructura usada en catalogación en los metadatos, pero evidentemente estos modelos son bastante diferentes y hasta opuestos. El primero fue pensado en un principio para documentos en una biblioteca y el segundo es usado para hallar un documento en una red. Al menos la experiencia obtenida al desarrollar la catalogación debe dar luces sobre los errores cometidos para no repetirlos en el desarrollo de un modelo como el de los metadatos a la hora de automatizar una biblioteca o cualquier unidad de información.

Hasta el momento estos dos modelos parecen muy similares pero ¿Dónde está la diferencia?. Tim Berners Lee señaló que los metadatos estaban totalmente enfocados al uso de computadores y es ahí donde se separan estos modelos: El objetivo de la catalogación son los usuarios de una biblioteca, mientras que el objetivo de los metadatos son los desarrolladores de software, quienes tienen una herramienta más para que sus programas de computador recuperen documentos.

Otra característica que diferencia a los metadatos de la catalogación es que en el primero son los autores del documento quienes generan sus propios descriptores, mientras que el primero usa lenguajes estructurados para este fin.

Empiezan a notarse grandes diferencias en este punto. Ya vemos claramente que los metadatos se usan para encontrar recursos en una red, pero no para describirlos, cosa que si ocurre en la catalogación pero así mismo podría inferirse que la catalogación está orientada a describir el documento sin que le interesen las posibles búsquedas que el usuario realiza No pasa así con el modelo de metadatos Dublin Core, pero éste tiene un problema: Los usuarios son volubles y pueden variar su comportamiento y los metadatos que se incluyeron inicialmente pueden servir para un determinado contexto, pero este puede variar, así el metadato no aportaría en nada.

Otra característica de los metadatos es que tienen una referencia unívoca con un documento, las diferentes versiones y formatos no afectan esta relación, así mismo no se necesita un referencista que guíe al usuario hacia el documento porque puede obtenerse su ubicación de manera inmediata mediante un enlace o link  (que favorece a la hora de usar URN) pero de nada sirve si el enlace está roto, si esto ocurre los metadatos de un documento no sirve para nada.

Se mencionó el uso de Dublin Core simple y Dublin Core cualificado, lo que nos hace pensar en que se requiere la ayuda de terceras partes para validar su uso. Volvemos a un punto que seguramente ya superó la catalogación.

Subyace la idea de que los catalogadores antes que temer a este nuevo modelo deben seguir su evolución, porque de hecho no se trata de vino viejo en odres nuevos.

Como catalogadores estamos en la obligación de adquirir conocimientos sobre las diferentes maneras de manejar la información, la mejor manera de realizar nuestro trabajo es comparando. Hay quienes conocen la catalogación desde hace bastante tiempo y tienen sus reticencias a la hora de usar los metadatos, así mismo, empiezan a ejercer la profesión los nativos digitales, aquellos quienes no pueden concebir la vida sin un computador porque desde que tienen memoria pueden acceder a ellos. El conocimiento que se adquieren en el uso de uno o de otro modelo no debe ser una doctrina, es decir, podemos ser eclécticos y tomar lo mejor de cada modelo. No necesariamente son mutuamente excluyentes como lo demuestra el advenimiento de las RDA (Resource Description and Access) que sustituirán a las reglas de catalogación angloamericanas (RCAA2) y además de contar con el respaldo de la IFLA (International Federation of Library Associations) incluyen interoperabilidad con los metadatos [2]. Llegamos así a poner en el mismo nivel dos vertientes que se pensaban incompatibles.

Diez años después de la publicación de “Catalogación versus metadata” podemos ver los avances en el desarrollo del RDA que esta semana (exactamente el 2008-11-03) se publica el borrador completo del contenido del RDA para discusión como lo mencionan en su sitio oficial [3].  Como lo mencionó el maestro Ageo García en una conferencia recientemente para presentar el RDA en la Pontificia Universidad Javeriana, en esta ocasión latinoamérica tiene la capacidad de aportar, no solo de recibir los estándares y las reglas de catalogación para que las usemos sino que además podemos adaptarlas a nuestras necesidades y funcionar bajo estándares internacionales; oportunidad única para acortar la brecha informacional que de por si ya es bastante amplia.

Encontré que está en construcción este sitio: www.rdaonline.org


Referencias

[1] GRADMANN, Stefan. Catalogación versus metadata: ¿Vino viejo en odres nuevos?. [en línea]. [consultado 5 de nov. de 2008]. disponible en <http://www.ifla.org/IV/ifla64/007-126s.htm>

[2] BIBLIOBLOG. RDA, las nuevas reglas de catalogación. [en línea]. [consultado 5 de nov. de 2008]. disponible en <http://www.citafgsr.org/weblogs/biblioblog/archives/005827.html>

[3] JOINT STEERING COMITEE FOR DEVELOPMENT OF RDA. RDA: Resource Description and Access. [consultado 5 de nov. de 2008]. disponible en <http://www.collectionscanada.gc.ca/jsc/rda.html>

Veracidad y confiabilidad en internet // El día que me timaron

Recientemente me pidieron evaluar dos sitios web y dar mi opinión sobre cuál de los dos recomendaría a un estudiante de arte. El primer sitio es sobre Miguel Ángel, mientras que el segundo  trataba sobre Jacopo.

¿Qué pasos debería seguir para verificar su validez? A simple vista los dos parecían creíbles, pero empecé revisando los sitios que alojaban las páginas. Ahí encontré una pista que me pareció importante: la página de Michelangelo.com estaba plagada de errores, enlaces rotos y problemas de comunicación con la base de datos, mientras que la página de Jacopo estaba dentro del hosting de la Universidad de Michigan.

Paso dos: Revisar su contenido. La página de Miguel Ángel vendía posters, mientras que la de Jacopo hablaba sobre sus pinturas, la técnica empleada y su ubicación física. Si el usuario de la información era un estudiante de artes no le iba a presentar un sitio que le vendiera afiches.

Paso tres: Revisar el autor. Unos diseñadores de sitios web contra la Universidad de Michigan. ¡Nada que hacer! ¿Cómo no le iba a creer a la prestigiosa Universidad de Michigan?

Mi diagnóstico luego de revisar estos aspéctos es que la página de Miguel Ángel era falsa, mientras que la página de Jacopo era confiable. ¿Qué opinión hubieras dado?

Me faltó usar un recurso más: Buscar otros sitios que hablan sobre el artísta, en este caso, los sitios que hablan sobre Jacopo di Poggibonsi. Donde encontré una página no enlazada que develaba la verdad sobre éste artista.

Así como este experimento realizado por algunos estudiantes de la Universidad de Michigan para crear un artista falso hay varios sitios en la web con información falaz. Además, hoy en día cualquiera tiene la capacidad de publicar información en la web pero nadie está obligado a publicar información verídica. ¿A quién creerle? Lo que aprendí es que debo:

  • Verificar la autoridad de quien publica información.
  • Verificar el contenido, su calidad, profundidad, relevancia, etc.
  • Verificar la intención del autor.
  • Verificar otros documentos sobre el mismo tema.

Creo en el buen proceder de las personas por el dilema del prisionero que mencionó en un post anterior, pero no siempre la intención de un autor es comunicar la verdad.

Para terminar un pequeño ejercicio: ¿Qué opinan de Genpets.com?