Autocensura y mi salida de Facebook

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Hace poco tuve mi primera conversación seria sobre mi salida de Facebook. Mi amigo, GG (léase Gigi), empezó preguntándome por las razones que me habían llevado a salir de la popular red social.

Le conté de mi viaje a Cuenca (Ecuador) y el mensaje de Facebook. Al tener un cambio de ubicación brusco (casi siempre estoy en Bogotá) mi cuenta de Facebook se bloqueó y pidió que antes de poder seguir usandola, confirmara que quien abría mi cuenta desde un lugar tan lejano al que siempre solía hacerlo era yo.

Busqué alguna opción para contestar más tarde, o no contestar. No quería admitir mi cambio de ubicación, pero Facebook diseñó su servicio de tal manera que admites tu cambio o dejas de usar sus servicios. Eso no me gustó.

GG me dijo que Facebook era un sitio central: Todo el mundo está en Facebook. Puedes tener un blog, pero voy a buscarte primero en Facebook. Si no te encuentro allí es probable que no te busque en tu blog.

Tenía razón. Perdí el contacto con gente que sólo interactuaba conmigo por esa red social y no por otra. Me dijo que había cometido autocensura al salirme de la red de Mark Zuckerberg. Lo primero que se me vino a la mente fue la noticia de Twitter y su apoyo a la censura por solicitud de un determinado gobierno. GG comentó que estos pequeños cambios en suma iban a cambiar la forma como funciona internet y la “libertad” que te ofrece.

Ese mismo día en la noche, Victor Solano publicó algo sobre los comentarios en su blog sobre la noticia de la censura y Twitter. Mi comentario apuntaba a la portabilidad de la información: Si cierro mi Facebook debería tener el poder de descargar toda mi información y subirla a otra plataforma. Si tienes un blog en Blogger puedes descargar tu información y subirla a WordPress. Hacer una migración. No conozco algo parecido por ejemplo si quisiera pasar de Facebook a su homólogo libre, Diáspora. Sería genial que pudiera mantener los contactos, historiales de chat, mensajes en el muro, fotografías y demás. ¿Qué pasaría si quisiera migrar toda la información de mis redes sociales a mi propio sitio web? Sería estupendo que pudiera establecer maneras de interacción desde mi sitio con las redes que no uso y mantener el control de mi información.

Recientemente terminé de leer “El Código 2.0” de Lawrence Lessig. No existe democracia en internet, pensé. Los desarrolladores de software de Facebook deciden si sus usuarios pueden o no migrar. Quienes programan el código hacen la ley. La misma ley que no me daba opciones para negar que mi ubicación había cambiado. A quien no le guste, bien puede perder toda la información que ha cultivado a lo largo de todo el tiempo que dure tu actividad en esa red social. Yo decidí perderla.

Facebook inserta cookies en tu equipo. Lessig en su libro explica que las cookies se usan para rastrear información de las personas que usan internet. Menciona que el gran problema de internet en sus inicios era el no poder identificar quien hacía qué y cuando y las cookies ayudaban a solucionar esto, recopilando información tuya. Ahora Google cambió sus políticas de privacidad. Estoy buscando la forma de dejar Gmail y usar más Duckduckgo como buscador predefinido.

¿Me estoy autocensurando al no querer usar el sitio que todos mis conocidos usan porque no estoy de acuerdo con sus políticas? ¿Si no existo ahí, desaparezco? Creo que la solución está en usar medios alternativos. El no salir es darles más poder. Si alguien realmente quiere leerme, sabe dónde encontrarme.

¿Los perfiles empresariales tienen este mismo dilema? ¿Si una organización no está en estos sitios muy populares pero con políticas abusivas se vuelve menos atractiva?

Actualización: Acabo de revisar este post de la EFF con un interesante punto de vista sobre la censura de Twitter país por país. Dicen que mejor censurar en un país y que el mensaje llegue a otros países del mundo y que recomiendan tener políticas de transparencia, algo que explique el por qué de la censura, con notificaciones a sus usuarios.

8 opiniones en “Autocensura y mi salida de Facebook”

    1. Creo que Google tiene tus datos por 9 meses. Prueba: Intenta eliminar tu cuenta de Gmail. Yo lo hice para dejar de darles datos. Entre más tarde en hacerlo, más datos míos tendrán.

  1. Yo tampoco tengo facebook, mi argumento es que me niego a comentar tontadas sobre lo que me gusta o hago en cada momento y mantener un sin fin de “amigos” superficiales en la red. Mis amigos de verdad a veces me presionan y me dicen: pero, cuenta lo que haces en internet, vas a tener un montón de seguidores y la verdad, todavía no acabo de entender que deba compartir mi vida entera y mi privacidad más mía con perfectos desconocidos ¿a quien le puede importar lo que digo o hago, si no me conocen y no me dedico a la prensa o no soy prescriptor de opinión de algo?
    ¿que las empresas te buscan para ver si existes?, yo creo más en un curriculum estructurado con un buen puntal en formación y andamiaje de experiencia profesional, más la argamasa de conocimiento de por lo menos dos idiomas y el desarrollo de una buena táctica de búsqueda de empleo con buenas aptitudes y actitudes sociales. ¿que no me encuentran en la red?, bueno, ¿que tengo menos amigos “virtuales”?, pues vale, yo en ese escaparate ni me vendo ni me muestro y me pillas de casualidad…

    1. Hola. Gracias por tu comentario.

      Algo que parece una constante es la presión de amigos o conocidos para incluirte. Me pasa lo mismo, como si Facebook se hubiera convertido en el “gran notario” que valida amistades o relaciones.

      Interesante postura la de tener un buen currículo, a propósito de empresas que no contratan a personas que no usan Facebook. ¿Podríamos llegar a pensar que la idea “es mejor ser que aparentar” se ha desdibujado con Facebook?

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