Hackeando la Ley Lleras 2 o Ley del TLC

Esta idea surgió luego del debate de Hora 20 sobre la ley 1520 de 2012. El planteamiento es el siguiente: Al final del programa se habla de los contenidos protegidos por el derecho de autor y su transmisión por internet. Los defensores de la ley dicen que la ley no ha cambiado en nada la regulación de internet y es cierto: Tanto antes como ahora sería un infractor para lo que voy a hacer.

En la discusión no se llegan a acuerdos sobre lo que son usos académicos y sobre la definición de lucro. Por otro lado se meciona que esta ley no vulnera la libertad de expresión. Teniendo en cuenta estos ingredientes, arranquemos.

Contexto: El contenido protegido.

En la Universidad Javeriana se dicta una asignatura llamada “Historia del Rock en Colombia”, por Mario Galeano Toro, quien además de ser profesor de esta asignatura, hace parte del Frente Cumbiero, una banda de músicos recomendada. En esa asignatura conocimos las primeras bandas de rock colombianas como The Speakers, The Wallflower Complextion, The Young Beats, The Ampex, Time Machine o Los Yetis.

Se han realizado exposiciones sobre este tema en el Museo Nacional de Colombia titulada Nación Rock. Ésta exposición estuvo del 16 de Noviembre de 2007 al 11 de mayo de 2008. Desafortunadamente nos la perdimos, pero para no dejar morir la memoria vamos a hacer una serie de podcasts, o grabaciones radiales caseras.

Fines académicos

¡Ojo! porque la asignatura existe. Esta publicación la hago con fines académicos porque quiero revisar más a fondo la historia de estas bandas, luego de mi clase de Historia del Rock en Colombia. Mi hermano, quien también tomó la clase un semestre después (ambos tenemos el registro de la clase y calificaciones) aparece en el podcast que grabamos. Además escribimos este post para responder a la siguiente pregunta: ¿El proyecto de ley 1520 de 2012 puede afectar la educación, libre expresión y permitir que usuarios sin fines de lucro sean demandados?

Ánimo de lucro

Nadie nos paga por hacer estos podcasts. De hecho nos encantaría que nos pagaran por hacerlo, pero no hemos conseguido patrocinadores. Sin embargo al publicar estos posts en Hiperterminal.com obtenemos reconocimiento porque nos convertimos en referentes sobre Ciencia de la Información y Bibliotecología. Ésto nos sirvió para dictar talleres en un evento llamado Bibliotic. Si quieres participar en los talleres presencialmente, debes pagar. ¡Pero cuidado! Estos talleres son educativos, por lo que se realiza con fines académicos.

Si usted tiene un blog y tiene algo como AdSense, o publicidad o recibe dinero por publicar en su blog, ésto podría interpretarse como ánimo de lucro. La definición de lucro en la ley 1520 es tan amplia que muchas cosas cabrían allí. Por ese “ánimo de lucro” podrían demandarlo. Digamos que mi hermano y yo publicamos en este blog para hacernos publicidad, para que más gente pague por nuestros talleres, ya que no nos pagan directamente por grabar los episodios de audio. (Aunque insistimos, nos encantaría).

Lo que no deberíamos hacer

El derecho de autor dice que es el autor quien tiene derecho a reproducir la obra, hacer algún tipo de traducción o comunicarla en público. Lo dice el artículo 12 de la ley 23 de 1982. Lo que implica que aunque no reciba dinero, no puedo publicarla en mi sitio web. Esto además quiere decir que puedo usar estas obras sin permiso una vez estén en dominio público. De lo contrario debo encontrar a autores o dueños del derecho de autor para contar con su aprobación.

No pedimos ningún permiso para esto. Además las obras no están en dominio público. Pulbicamos:

Es difícil encontrar estos discos por internet. Además son de bandas que no existen, o algunos de sus integrantes murieron, o están perdidos en quien sabe qué rincón del mundo. Con el bloqueo de Megaupload se perdieron los archivos de audio de quienes subieron sus discos a este servicio de internet. Como sea, conseguir esta información, pagando o no es complicado.

Libertad de expresión

La ley 1520 de 2012 no va a bloquear estos contenidos. Por eso no prosperó el proyecto de ley 241 de 2011 (o la primera Ley Lleras) porque hablaba de bloqueos y quitar información podría implicar negar la libertad de expresión. El problema es que si recibo una demanda por subir este contenido protegido, lo más probable es que me asuste bastante y retire de inmediato esta información. Así lo recomendó en una charla el Doctor Monroy, en ese entonces director de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, por allá en febrero o marzo de 2009 en la Universidad Nacional, en una de sus charlas informativas a las que asistí. Si tengo miedo de ser demandado bajo mis contenidos, la ley no lo está haciendo directa y explícitamente, pero como no quiero ganarme de 4 a 8 años de cárcel y multas de más de 14 millones de pesos, los quito. Esas grabaciones tienen opiniones que puede que compartan o no, pero opiniones al fin y al cabo.

El riesgo

Puede que nadie nos demande, pero somos suceptibles a ser demandados y además a perder en juicio. Si nos demandan bajamos los contenidos están impidiendo nuestra libertad de expresión indirectamente. No ganamos dinero por esto, pero obtenemos beneficios por actividades como ésta. Como la definición de lucro no está clara, cualquier cosa podría pasar. Eso si: Todo lo hacemos con fines académicos pero ¿quien puede asegurarnos que éste es un fin académico?

Si nadie nos demanda, de todas formas somos usuarios infractores. Antes de la ley 1520 de 2012 éramos infractores y ahora también lo somos. Internet no cambió mucho con esta ley y ése es justo su problema: No se actualizó y esta ley deja a la mayoría de personas que copian información y la replican en sus espacios digitales como infractores. Nos consideramos autores de estas emisiones sonoras pero ¿La Dirección Nacional de Derecho de Autor nos defiende? Si somos usuarios de información ¿Qué entidad puede protegernos? Si no me demandan quiere decir, que basta con que incluya un mensaje de “Usado con fines académicos” para que pueda publicar todo el contenido que quiera.

Ésta es una forma de hacer una cita, algo que está permitido en libros, pero al parecer no ocurre lo mismo en videos o grabaciones sonoras. Para la muestra mi presentación de Bibliotic 2011 sobre remezcla. Ahí citaba un video fragmento de la serie Los Simpsons, que fue bloqueado por Youtube. Es cita, era menos de un minuto, era para fines académicos, la entrada a esa presentación era gratuita, pero mi presentación ya está incompleta por el derecho de autor.

Recuerde: Ésto se escribe con fines académicos. Si encuentra un error o impresición agradezco que lo comente. No soy abogado sino bibliotecario y mi conocimiento sobre el derecho de autor es limitado. Ésto lo hago para aprender.

El Ministro Germán Vargas Lleras, según leo en el diario La República, versión impresa del viernes 20 de abril de 2012 abrió la Feria del Libro de Bogotá diciendo que “no es cierto que las descargas para trabajos académicos, para hacer citas hayan quedado penalizadas. Las limitaciones, las excepciones y las flexibilidades establecidas a favor de los estudiantes, la educación, la información y la cultura, todas necesarias en Colombia, están plenamente vigentes”.

Mi blog almacena gran parte de mis trabajos de pregrado. El señor Ministro dice que la descarga para trabajos académicos no están penalizadas pero ¿Qué tal la subida de documentos? ¿Será que la ley apoya a los estudiantes, la educación, la información y la cultura como dice?

La próxima Tarde de Discos la haremos sobre The Flippers.

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En la parte de atrás del disco tiene el aviso de “Prohibida su reproducción, total o parcial…”

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…y voy a subirla al igual que los demás trabajos que presenté en mi pregrado. Lo he venido haciendo durante 4 años.

Comentarios a la ley 1520 de 2012 por un bibliotecario

Stuart Hamilton (su twitter es @IFLASPA, Director de Policy & Advocacy de IFLA habla sobre cómo leyes sobre propiedad intelectual, en este caso particular ACTA, podría afectar a las bibliotecas y a los bibliotecólogos; por ende, a la ciudadanía y los usuarios de estas instituciones encargadas de brindar acceso a información. Para empezar: ACTA no afecta a los colombianos, pero en Colombia, leyes como la 1520 de 2012 (conocida como Ley Lleras 2 o Ley del TLC) son el tipo de leyes que regularían propiedad intelectual en internet.

A continuación estan mis notas de la traducción del video. No son textuales, pero contienen a mi juicio la escencia de las preocupaciones de IFLA. Traduje “derecho de autor” por “copyright” para ajustarlo al español:

…las bibliotecas estan conectadas a sistemas de protección de derechos de autor nacionales e internacionales. Cumplimos un importante rol en hacer accesible y preservar la información que está protegida, como la que se encuentra en dominio público.

En este contexto, IFLA entiende y respeta el rol que el derecho de autor juega en informar, crear y diseminar (información) alrededor del mundo y nuestros miembros hacen énfasis en la importancia de hacer respetar estos principios y regulaciones. Así, los miembros de IFLA entienden que el derecho de autor debe proveer un balance entre las necesidades de información de la comunidad en general y los beneficios comerciales de los creadores y proveedores de contenidos. Lo que nos lleva a ACTA.

IFLA considera que la discusión de este tipo de acuerdos que pueden afectar el acceso a información de manera global deben realizarse en la OMPI, donde es posible asegurar la participación de todos los implicados. La falta de transparencia a lo largo de la creación de este acuerdo genera desconfianza por aquellos que no fueron consultados desde el mismo génesis del acuerdo. Como dijo el senador Ron Wyden de los Estados Unidos: Cuando acuerdos internacionales como ACTA se conciben y se contruyen en secreto es difícil argumentar que representan el interés del público en general.

El segundo punto, menciona Don Stuart, es la dificultad técnica que implicaría recolectar información de los usuarios para saber el tipo de actividad que realizan en internet, por ejemplo vigilando quién descarga contenido ilegal. Dice que si esta responsabilidad recae sobre los intermediarios como las bibliotecas, requerirían una gran inversión en infraestructura para rastrear esta información.

Finalmente, queremos llamar la atención en los esfuerzos anti piratería que desconocen que el derecho de autor debe ser balanceado. 15 leyes anti piratería se han promulgado en los pasados 30 años en los Estados Unidos y los plazos de protección se han extendido a lo largo de los años, creando un ambiente de poca flexibilidad en el derecho de autor particularmente en la era digital.

Si bien ACTA no aplica para Colombia y este llamado de IFLA se hace al Parlamento Europeo, creo que hay puntos similares en la manera de proceder del Gobierno colombiano frente a la reciente aprobación de la Ley 1520 de 2012. Aquí mis comentarios:

Los bibliotecarios entienden y respetan el derecho de autor. Nuestra misión como bibliotecarios es preservar y permitir el acceso a la información. No estamos buscando lucro por permitir el acceso a la información. Mi conclusión en una pasada presentación sobre ética de la información es que el acceso a la información es la herramienta de los bibliotecarios para formar ciudadanía. No nos interesa beneficiarnos de los autores a costa de su trabajo. Nuestra misión es diferente.

En el proyecto de ley 201 de 2012 (o Ley Lleras 2, también conocida como Ley TLC) no se contó con la participación de todos los involucrados en el acceso a la información a través de internet. Al igual que en el pasado proyecto de ley 241 de 2011 (primera Ley Lleras). Para ACTA, IFLA sugiere que esta discusión se realice en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual para garantizar su transparencia. No sé en el caso colombiano qué organismo debería hacerse cargo para garantizar la transparencia, ya que la Dirección Nacional de Derecho de Autor no realizó ningún tipo de convocatoria, que vengo esperando desde el pasado 17 de Febrero de 2011 y cuya “discusión” se realizó una vez se radicó el primer Proyecto de Ley por Germán Vargas Lleras. En ese caso parecería que se requiere un organismo conjunto que involucre la protección de los autores, pero que también tenga en cuenta a los usuarios. ¿Podría ser la Biblioteca Nacional? ¿Tal vez la Luis Ángel Arango? ¿Se les ocurre alguna otra entidad?

Por otra parte me sentiría mucho más tranquilo, si discusiones como la definición de lucro se llevan a cabo en este tipo de organizaciones donde se invita a debatir a todos los interesados, si puede realizarse en un espacio neutral y transparente. En una discusión que tuve con Felipe García Pineda, Director General de la Dirección Nacional de Derecho de Autor me decía que pedir acceso para obras protegidas sin el permiso del autor era una visión miope del problema. Mi respuesta fue que radicar el proyecto de ley sin la visión de los usuarios también lo era.

El segundo punto habla de un punto que en estos momentos no nos preocupa mucho porque la Ley 1520 de 2012 no menciona. Si se hubiera aprobado la pasada Ley Lleras si hubiera sido un problema y es la dificultad que tenían las ISP para implementar medidas para obtener información de los usuarios infractores dentro de la biblioteca. En este caso la adaptación a nuestra ley creo que sería referente a las medidas de protección tecnológica: ¿Estan las bibliotecas en capacidad de desarrollar mecanismos que quiten estos candados digitales para que hagan uso de las excepciones y limitaciones que la ley le permite? ¿Son los proveedores (disqueras, editoriales, etc.) quienes deben ofrecer a las bibliotecas las llaves a sus candados o deben tener las bibliotecas un equipo técnico que se dedique a hackear estos seguros anti copia? Si las bibliotecas tienen problemas financieros para adquirir documentos ¿Es justo que su presupuesto deba invertirse en hallar la llave para que dichos contenidos se puedan copiar, por ejemplo, para preservarlos? Según entiendo es una ventaja que esta nueva ley haya permitido mediante las excepciones y limitaciones que se desbloqueen documentos en caso de adquisición. ¿Es suficiente el que sólo se permita el desbloqueo para la adquisición?

El tercer punto si hace referencia a la ley en cuestión, particularmente en el punto donde extiende la protección a obras realizadas por personas jurídicas de 50 a 70 años. Como Stuart Hamilton menciona, se ha hecho todo para proteger a los autores pero ¿Quién protege a los usuarios? ¿Quien se encarga de mantener un sano dominio público, que de hecho no esta mal?

En una pasada discusión con Jhon González sobre representatividad de los bibliotecarios se evidencia la nula presencia de agremiaciones colombianas con opinión sobre estos temas. La representatividad me parece un tema preocupante porque en realidad se legisla sobre internet y muy pocos ciudadanos colombianos pueden participar en las discusiones que deberían darse para permitir unas leyes equilibradas. Por eso me parece urgente la creación de dicho organismo que permita el debate entre autores y usuarios para llegar a acuerdos.

No es que quiera todo gratis, es que quiero una ley justa. Desde hace bastante siento que se debía hacer una actualización a la ley de derecho de autor, pero me parece que el proceder no fue el más adecuado. Tengo más comentarios, pero menciono estos a propósito del llamado que hace Stuart Hamilton de IFLA sobre ACTA.

The Walflower Complextion

Tarde de Discos explorando otra de las bandas del Boom discográfico de 1966 en Colombia. Este podcast nos resultó particularmente complejo por la poca información que se encuentra sobre The Wallflower Complextion en Internet.

A pesar de nuestro poco profesionalismo en las emisiones y la falta de información sobre esta banda hemos conseguido recopilar algunos datos sobre este extraño caso del garage rock de los 60’s.

The Walflower Complextion fue una banda conformada por hijos de norteamericanos que residían en Colombia para aquellos añorados y recordados años 60’s. Esta banda fue muy popular en nuestro país aunque en los últimos años a estado en la mira de varios afiebrados del rock, del garage primitivo y ruidoso, a demás de los coleccionistas de discos curiosos, ¿por qué? pues a pesar de ser una banda conformada por norteamericanos tuvo su auge en Colombia, grabo dos discos con una disquera local (Discos Daro Internacional) que a pesar de su nombre sólo los distribuyo a nivel nacional. Pero eso no es todo, entre los registros sonoros que nos dejó esta banda que para la época, y como la mayoría de las demás agrupaciones, contaban con versiones de la llamada “Invasión Británica”  y principalmente de los Rolling Stones (por ser una de las bandas preferidas de los chicos) encontramos El caimán y Santa Marta dos temas tradicionales de la música colombiana adaptados a los sonidos de la “música moderna” ¡por un grupo de extranjeros!

Al parecer esta fue la primer banda de la historia del rock Colombiano que realiza versiones de temas tradicionales de Colombia adaptados a los sonidos primarios de lo que se conocería como rock. Más adelante veremos fenómenos similares causados por agrupaciones como Santana, en donde se crea una fusión entre el rock y sonidos “latinos” o más regionales, que tendrían su respuesta en Colombia en agrupaciones como Génesis de Colombia, la Columna de Fuego o Malanga entre otras agrupaciones que llegan hasta El Bloque de búsqueda, Carlos Vives y demás replicas de menor relevancia para la música nacional.

Esperamos disfruten de este post, y si tienen información para agregar o cambiar ¡¡¡Bienvenidos sean!!!

Ética y Ciencia de la Información

Etica Informacion

Fui invitado a la clase de “Ética de la información” de la profesora Claudia Sofía Melo. La idea de esa presentación es debatir con los participantes sobre la relación entre ética y ciencia de la información.

En esta ocasión discutiremos sobre Kant, Wikileaks, Julian Assange, The Pirate Bay, la Ley Lleras, propiedad intelectual, Stuart Mill, Pepe Grillo, Pablo Escobar

Quiero darle las gracias a Yomepongopantalonesverdes por compartir sus diseños de billetes (me dió permiso vía correo de Flickr) y a Claudia Sofía por la invitación.