El porvenir de las bibliotecas colombianas

Hace un tiempo departía con un colega y amigo sobre este instante como un momento en el que todo puede pasar en el medio de las bibliotecas colombianas. Cambios y llegadas de leyes que pueden o no afectar su labor, el papel de las tecnologías que permean las actividades cotidianas de las personas y cómo esto se ve (o no) en el qué hacer bibliotecario.

Los temas nunca sobran y sería muy interesante poder discutirlos todos con muchas más personas, generando más ideas y nuevas discusiones. Esta vez me interesa hablar sobre los que puede pasar son la poca amparada legislación para bibliotecas en los temas sobre derechos de autor, el préstamo de materiales y el acceso a internet.

En el primer caso, los derechos de autor, son un tema que ha rondado frecuentemente por este espacio pero que afuera son muy pocos los profesionales conocedores (entre los que me incluyo) y muy pocos los interesados en investigar y debatir este tema para lograr equilibrios entre la ley y la actividad bibliotecaria. Esto nos lleva a pensar sobre lo que pasa con los servicios de información que brindan las bibliotecas y lo que se comento anteriormente con el caso de la Biblioteca de la Universidad de los Andes y la ligereza con que se aborda el tema legal en otra biblioteca universitaria importante de la región.

Se ha visto que los servicios de información pueden ser limitados por medio de acciones o notificaciones legales que los acusen de ser actos de piratería, así podría recordarse también la publicación que realizó Orlando Melo en su pagina web sobre el préstamo de material bibliográfico y la escandalosa nota de todos los derechos reservados en una de las recientes obras del afamado Gabo. No son problemas de hoy pero si no hacemos algo ¿qué será del mañana de las bibliotecas?

Con respecto al impacto de la tecnología en el medio y los truenos y ecos de las leyes sobre internet. Para las bibliotecas los temas que pueden verse afectados y se creería deberían discutirse son todavía muchos. Qué será entonces del acceso libre a la información por parte de cada ciudadano, el deposito legal digital, la investigación y uno de mis favoritos, la formación de y para la comunidad, de ese aprendizaje que se adquiere fuera de la escuela y que muchas veces la biblioteca es un buen lugar para lograr buenos resultados; si se cuenta con el espacio, la información, la tecnología y los expertos que van y vienen con sus muchos y variados temas, como un usuario más.

Bueno, para no extenderme tanto sabrán que hay mucha tela por cortar y también sería bueno pensar ¿qué puede ser cortado de esta voz del pasado si en algún momento todo lo que conocemos y usamos hoy se ve limitado y restringido en un mañana?

 

La Biblioteca: En construcción… constante

Recientemente me he topado en la web con artículos que hablan sobre la muerte y el renacer de las bibliotecas, en estos tiempos con la llegada de los libros electrónicos y todos los demás cambios vistos en la era de lo digital. Se habla de brazos robóticos que suministran el material a los usuarios, sistemas de geoposicionamiento para libros y usuarios y descargas constantes de información a través de dispositivos móviles, un receso de lo físico y poca letra impresa… ¿y los bibliotecarios a un lado? Por supuesto que no.

Lo que realmente me atrae son los títulos que llevan estos artículos: ‘They’ll be reborn’ What does the future hold for libraries? y el segundo In the future libraries may die, but they will be reborn. En ellos se menciona los posibles cambios que se le avecinan a las bibliotecas y como el rol del bibliotecario no desaparecerá, sólo cambiará de nombre pero su actividad seguirá, ahora más que nunca siendo apremiada. Evaluar y presentar la información pertinente y relevante para el desarrollo de las actividades de una persona o comunidad.

Sinceramente no creo que las bibliotecas estén muriendo, me parece más que se debe (o debería) estar preparando para un cambio, una nueva etapa, cómo la imprenta lo fue alguna vez. Las tecnologías seguirán llegando como nuevas herramientas de construcción, las bibliotecas y bibliotecarios deberán estar atentos a aprovechar esas herramientas no como un fin sino como un medio para continuar con su labor, crear y mantener comunidad.

 

Las batallas del Copyright

The battle of Copyright, vía flickr por CHRISTOPHER DOMBRES

The battle of Copyright, vía flickr por CHRISTOPHER DOMBRES

Esta imagen es un reflejo de lo que le está pasando al dominio público: Cada día está más debilitado. Recuerdo haber leído en Por una cultura libre que si el tiempo que debías esperar para que una obra entrara en dominio público se mantuviera como en 1920, justo ahora las canciones de los Beatles serían de dominio público.

En Colombia, la aprobación de la Ley 1520 aumentó la cantidad de años que debe esperarse para que una obra publicada por una persona jurídica entre en dominio público. ¿Quién se encarga de fortalecer el dominio público en las modificaciones que se están dando en el mundo a las leyes sobre derecho de autor?

Air y El viaje a la Luna

Air – Le Voyage Dans La Lune from Alix on Vimeo.

Este es el séptimo disco de la banda francesa Air. Usan la película El viaje a la Luna, la película de cine silente de Georges Méliès de 1902. La película era en blanco y negro, pero se restauró agregándoe colores y la banda sonora del grupo francés.

Llegué a él gracias a Radioheadgirl.

La policía y la piratería

Policia y piratería de películas en Bogotá

Policia y piratería de películas en Bogotá

Tomé esta foto durante el primer semestre de 2012 en Bogotá. Las imágenes pueden engañarnos, pero me gustaría saber qué creen ustedes que la policía está haciendo.

¿Qué está haciendo la policía con estas películas piratas?

A) Las está incautando.
B) Estan comprando.
C) Estan buscando que la vendedora de películas piratas les regale algunas.
D) Estan realizando una operación encubierta para en un futuro cercano detener la piratería de películas en ese sector de Bogotá.

¿Las bibliotecas colombianas son piratas? Entrevista a Ángela María Mejía

Biblioteca de Economía de la Universidad de los Andes en Bogotá, vía Flickr por linademartinez

Biblioteca de Economía de la Universidad de los Andes en Bogotá, vía Flickr por linademartinez

Estamos realizando una serie de entrevistas sobre el préstamo de documentos en las bibliotecas colombianas y la ley de derecho de autor vigente en Colombia. Entrevistamos a Ángela María Mejía, directora del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de los Andes. En nuestra anterior entrevista a Silvia Prada encontramos que la biblioteca de la Universidad Javeriana si realiza préstamo externo de material audiovisual.

Esta entrevista se realizó mediante correos electrónicos. Se intercambiaron preguntas y respuestas por correo del 25 de Mayo al 28 de Junio del 2012. La Universidad de los Andes resulta una pieza clave debido al incidente del 2012 con PRACI, mencionada a continuación. Transcribí las respuestas recibidas sin edición.

Antes de nada queremos felicitar a Ángela María Mejía por su reciente premio “Vida y obra” otorgado por la Asociación de Bibliotecólogos Javerianos, en el marco de la celebración del Día del Bibliotecólogo de este año. De paso agradecemos a Ricardo Florez y a Liliana Caballero por su apoyo en esta entrevista.

Hiperterminal.com (H): ¿Cómo funciona el préstamo externo, en especial el audiovisual en su biblioteca?

Ángela María Mejía (AM): El material Audiovisual (discos, mapas, laminas, etc.) se prestan por dos días a usuarios internos y las películas cinematográficas se préstan únicamente para consulta en sala y como excepción a los Profesores para proyectarlas en clase.

H ¿Han tenido reclamos por derecho de autor?

AM: No

H: ¿Podría contarnos la experiencia del reclamo realizado por PRACI a la Biblioteca de la Universidad de los Andes en 2010?

AM: Como es de su conocimiento PRACI envió el año anterior una carta a la Universidad, de la cual entiendo usted tiene copia.

Aparte de la carta recibida: “…nos preocupa la observación de un tipo de uso de las obras cinematográficas que se viene realizando en las bibliotecas, sector audiovisual, en préstamo o alquiler de películas a los estudiantes, casi todas de carácter comercial, como un servicio a la comunidad universitaria, en formato DVD, como copias no autorizadas, comúnmente denominadas piratas.”

A esta carta la Universidad respondió:

Aparte de la carta de respuesta: …” nos permitimos rechazar y disentir de lo afirmado por usted cuando manifiesta que la Universidad de los Andes a través del Sistema de Bibliotecas, ofrece copias no autorizadas o piratas de material audiovisual, es pertinente advertir que nuestra Institución adquiere todos los materiales (Libros, material audiovisual, películas, videos, bases de datos, suscripciones a publicaciones y, contenidos electrónicos, etc.), a través de los canales regulares y distribuidores autorizados. Todo lo anterior se hace de manera directa y abierta y por intermedio del Sistema de Bibliotecas, y por lo tanto los legitimas titulares de derechos y/o sus distribuidores conocen la finalidad y cometido para los cuales son adquiridos; esto es para ser utilizados en las funciones propias de una biblioteca de una Institución de educación superior sin ánimo de lucro, y por supuesto para el uso de la comunidad académica Uniandina.

Para mayor información usted puede consultar el texto del Reglamento Interno de Propiedad Intelectual con el cual cuenta la Universidad desde el año 2006.

Documento: Reglamento Interno de Propiedad Intelectual de la Universidad de los Andes, 2006

H: ¿Considera que la ley protege a las bibliotecas?

AM: No

H: ¿Ofrece servicios relacionados con biblioteca digital, educación virtual o préstamo de documentos o lectores de documentos electrónicos donde la consulta en el interior de la institución no se realice por realizarse en medios digitales remotos?

AM: La consulta remota a recursos electrónicos (libros, revistas y bases de datos),se ofrece a los usuarios registrados (Profesores, estudiantes y empleados) para lo cual el usuario debe previamente autenticarse como miembro de la universidad en la plataforma para tener acceso a estos contenidos.

H: ¿El derecho de autor protege a las bibliotecas en esos temas?

AM: No

H: ¿Hay alguna asociación que represente los intereses de las bibliotecas en las discusiones sobre derecho de autor?

AM: En Colombia no se, seria conveniente indagar en las Asociación de Bibliotecologos.

H: ¿Su biblioteca provee acceso a internet? Todas las bibliotecas del sistema cuentan con conexión inalámbrica a internet (WiFi) y computadores para la consulta de los recursos electrónicos suscritos ¿Cómo reaccionó su biblioteca al ser clasificada como una ISP?

AM: Si por ISP se refiere a un proveedor de servicios de Internet, por la sigla en inglés de Internet Service Provider. Nuestra biblioteca no es una ISP.

H: ¿Su institución se ve afectada por las modificaciones al derecho de autor por el TLC?

AM: El TLC no a modificado las políticas existentes de derechos de autor en los servicios y acceso a la biblioteca.

Sobre estos temas de legislación en Internet y sobre Propiedad Intelectual, le comparto los documentos escritos por el Dr. Wilson Ríos donde analiza el texto de la ley 1520 sobre Implementación del TLC, también mal llamada ley Lleras 2.

Documento: Aciertos y desaciertos de la Ley 1520, sobre derecho de autor y conexos en el marco del TLC, por Wilson Ríos

Así mismo un par de link donde aparece publicado en el Diario Portafolio, un artículo de análisis del mal llamado proyecto de ley LLeras (Proyecto 241 de 2011). Este tema de la responsabilidad de los ISP´s y los eximentes a la misma, lo analiza además en detalle en el capítulo XX del libro LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN LA ERA DE LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN – TIC´s, coeditado por la Universidad de los Andes y Temis.

Documento: Ley Lleras – Análisis de los Pros y los Contra en Portafolio, por Wilson Ríos

Documento: Enlace para comprar el libro “Propiedad intelectual en la era de las tecnologías de información y comunicaciones” (Reimpresión) de Wilson Ríos en el sitio de la Editorial Temis

Finalmente, el artículo de análisis sobre los proyectos de ley SOPA – PIPA & OPEN.

Documento: La situación real de los proyectos de ley SOPA, PIPA y Open por Wilson Ríos

H: En el artículo “Ley Lleras – Análisis de Pros y Contras” publicado en Portafolio se encuentra el siguiente texto: “es muy importante que el proyecto de ley tenga un glosario de términos ceñido a los estándares internacionales, donde se explique en debida forma, entre otros, qué es un Internet Service Provider (ISP) y qué es un On Line Service Provider (OSP).”.

Si bien una biblioteca no es un proveedor de servicios de internet, en su momento el Proyecto de Ley 241 de 2011 (mal llamada Ley Lleras 1), la definición ámplia de ISP permitía que las bibliotecas estuvieran dentro de esta clasificación, justamente por la ausencia de un glosario, como lo señala el autor del artículo. En caso de que algo así volviera a ocurrir ¿Qué respuesta deberían dar las bibliotecas para incidir en la construcción de futuros proyectos de ley que puedan poner en riesgo la actividad de las bibliotecas?

AM: Considero importante aclarar que las Bibliotecas no tienen en “riesgo” su actividad principal que es; adquirir, conservar, evaluar y exponer información. Su labor es facilitar y presentar el conocimiento humano, en formatos establecidos a través de la historia (papiro, papel, electrónicos) y cuya finalidad es la de ser intermediaria entre el autor, proveedores y el usuario consultante, no hay animo de lucro.

La biblioteca como transmisora del conocimiento humano, lo hace a través de medios legales, adquiere derechos de consulta y controla su uso académico; advierte a sus proveedores, el uso de información no autorizado y de igual manera, advierte al usuario, el deber de reconocimiento de los respectivos derecho de autor.

Estos proyectos no determinan específicamente que la biblioteca sea el proveedor o modificador de información, como se expone, ella solo tiene un papel intermediario, acompañada por el avance de la tecnología, acudiendo a proveedores de telecomunicaciones y a desarrolladores de programas que son expuestos a través de la Internet.

Revisando el proyecto de Ley 241 de 2011, los proveedores de servicios de Internet, no determinan que la biblioteca sea el proveedor o modificador de información. En nuestro concepto, la biblioteca es un facilitador de información.

Refiriéndonos a su frase “la definición amplia de ISP permitía que las bibliotecas estuvieran dentro de esta clasificación” , está no es consecuente con lo relacionado en el proyecto de Ley, en ninguno de sus apartes hace referencia a este tipo de interpretación. De igual manera, en lo que resalta “justamente por la ausencia de un glosario, como lo señala el autor del artículo” , tampoco se exige por parte del autor del proyecto, la obligación de un glosario para que la biblioteca se pudiera clasificar como proveedor de servicios de internet.

Consideramos que hay una confusión en la interpretación de este proyecto de Ley, se cree que la Biblioteca – como intermediaria – es la generadora de conocimiento y que ella lo expone de manera autónoma a través de proveedores de servicio de Internet, lo que no concuerda con la realidad, como lo expusimos anteriormente, somos intermediarios que adquirimos de buena fe por suscripción o por compra, material y herramientas suministradas por los proveedores, controlamos su uso y advertimos sobre los derechos que conlleva la consulta por parte de nuestros usuarios.