Bogotá mi dulce hogar

Mientras escucho a Isidore Ducasse una de las sobresalientes bandas de blues capitalino de finales del siglo pasado, recordé una fotografía que tomé hace unos cuatro años mientras caminaba sobre la carrera 13, llegando a la calle 32. Justo en el punto en donde se cruzan la carrera séptima, la décima y la trece y antes de las intervenciones urbanas para la incorporación de la calzada de Transmilenio en este sector de la ciudad.

La fotografía la tome como parte de un trabajo que consistía en mostrar a través de imágenes los sitios que hacían parte de mi cotidianidad. Las fotografías las tomé en la tarde del nueve de abril de 2009 y las presente la noche del mismo día en la clase Gestión de políticas culturales, si no estoy mal. Fue en un día de lluvia y ésta, junto a otras fotografías de la misma serie, me traen a la mente un reportaje que leí en el periódico El Espectador que data del 30 de agosto de 1998. En él se habla sobre la emergente escena de bandas de Blues Bogotanas y en donde se finaliza con una adaptación de la letra de My Sweet Chicago del legendario Robert Johnson: Oh, baby don’t you wanna go. Oh, baby don’t you wanna go. Back to the same old place, my sweet home Chicago  por un: Hey nena, ¿no quieres regresar? Hey nena, ¿no quieres regresar? Volver a aquel viejo lugar, Bogotá mi dulce hogar.

My Sweet home Bogotá

Si existe algún interés sobre el artículo mencionado aquí dejo el enlace que volví a encontrar en el archivo de la página de Historias del Blues.

Por último, aunque no fue la mejor toma, esta imagen trae una sentimiento de nostalgia al saber que este punto de la ciudad, aunque todavía lo recorro frecuentemente, ya no es el mismo. Pero como dicen por ahí: Para que nada cambie, todo debe cambiar al mismo tiempo.

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