Nullius in Verba / El sentido de comunidad

– Este post fue escrito por María Paula Bolaños*.

Somos conocimiento. Independientemente de nuestro gusto por la lectura, existe en los humanos una atracción por el conocimiento y la información. No todo lo que llegamos a saber nos es transmitido a través de la lectura tradicional de textos. A muchos nos ha sucedido que, una vez seducidos por la cultura escrita, nos negamos a prescindir de ella y nos entregamos a su disfrute (razón para la creación y lectura de blogs como el presente); lo que afirmo, sin embargo, es que no podemos depender únicamente de la lectura y de la escritura para lograr el aprendizaje y la comunicación de ideas y de descubrimientos en las diferentes áreas del saber. Esta idea está en el aire cuando hablamos, tanto de los métodos innovadores en la enseñanza, como del diseño de espacios para el esparcimiento. Poco a poco, las instituciones académicas y culturales, ya sea gracias al producto de las teorías propuestas en las últimas décadas en el campo de las ciencias sociales, o de la observación del éxito de la web 2.0, han ido implementando la comunicación entre pares y los espacios abiertos al diálogo.

De esta forma han surgido los makerspaces, los hackerplaces y los hubs, entre otros, como laboratorios para la comunidad, en los que, personas con intereses en común, pueden reunirse para trabajar en, y discutir sobre, ideas y proyectos. Imagínate un lugar en el que puedes entrar y encontrar materiales, espacios adecuados para el trabajo y máquinas especializadas, para la creación de cualquier objeto mecánico o electrónico. En él puedes encontrar máquinas de coser, taladros, impresoras 3D e incluso un café o una aromática y un sofá para descansar, (sumándole, claro está, el acceso a computadores e internet) Todo esto sin mayores impedimentos ni grandes costos. Pues bien, las nuevas propuestas en bibliotecas públicas y privadas, así como algunos negocios particulares, incluyen este tipo de facilidades.

La tendencia está en comunicar, en comunicarnos. Empezaba afirmando que somos conocimientos y esta aseveración parte de la moda de la palabra ‘información’. Sociedad de información. Por donde vayamos estamos rodeados de información. En nuestros celulares, en las etiquetas de los productos que nos venden, en las señales de tránsito, en nuestra lectura del clima, en todos ellos encontramos datos que podemos contextualizar y convertir en información. Pero, podemos ir más allá, profundizando un poco, cito libros como ‘la estructura de la realidad’ de David Deutsch, o en el libro ‘la información’ de James Gleick, en los que se llega un poco más lejos. La diferencia entre la vida y los objetos inertes, explica Deutsch, está en que las moléculas vivas son aquellas que logran que su entorno las copie, o, aquellas que logran ‘comunicar’ su información. Los genes son conocimiento que logran generar materia. Nuestra propia esencia, según esta teoría, es la de comunicarnos, la de ser conocimiento.

Viéndolo desde esta perspectiva, estamos obsesionados con la información y el conocimiento. Hemos generado la música, las artes plásticas, las artes escénicas, el cine, la literatura, la escritura científica y de opinión, las charlas entre amigos, las conferencias,… hemos creado el teléfono, la televisión, el radio, los libros, las revistas. Hablamos, hacemos gestos, grafías, sonidos. Estamos obsesionados con comunicarnos y sin embargo ¿dudamos de nuestra necesidad de hacerlo?

Nos comunicamos de formas variadas y sin embargo la que nos es más natural involucra nuestro cuerpo, nuestros gestos y nuestra voz, no sólo nuestras ideas. De allí la importancia de recuperar los espacios ‘reales’, las discusiones en grupo, los intercambios p2p. No lucho contra las comunidades virtuales, ni contra los foros en línea, ni contra el uso del internet o de los computadores en general. Los disfruto e intento aprovecharlos. Lo que propongo es una reflexión: ¿cómo seguiremos enriqueciendo nuestra manera de enseñar y de aprender? ¿cómo seguiremos alimentando nuestro gusto por la adquisición de conocimiento?

La manera en que vamos formando ideas en nuestras mentes es un tema bastante discutido ante el cual se han elaborado variadas respuestas, desde la neurociencia, hasta la psicología. Hoy podemos consultarlas en videos digitales, en artículos de revistas científicas de acceso abierto en la web. Adquirimos información con facilidad ¿cómo la vamos a emplear? Si bien no es necesario comprender estas teorías para tener ideas, tener acceso a diferentes tipos de información, nos permite tomar decisiones sobre nuestra propia vida, la manera en que el mundo se comunica con nosotros, y en el cómo nosotros nos comunicamos con el mundo.

La oportunidad que se nos presenta ahora, es la de la obtención de conocimientos a través del contacto con los demás, pero también es el de aportar aquella información que hemos obtenido, para lograr un enriquecimiento mutuo. Los invito entonces a aportar, en el espacio de opinión, libros, discusiones y links a videos u otro tipo de documentos, que tengan que ver con alguna de las ideas que he introducido. Porque sobre este tema o sobre cualquiera de los tocados a lo largo de este escrito, queda todo por decir.

Bibliografía

Deutsch, David. (2009) A new way to explain explanation. TED. [Tomado de:
http://www.ted.com/talks/david_deutsch_a_new_way_to_explain_explanation.html]

Deutsch, David (2002) La estructura de la realidad. Anagrama.

* María Paula es estudiante de Ciencia de la Información – Bibliotecología. Su twitter es @mapaula_b

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