Heredé los materiales y la idea de Guillaume y Julie. Es una nevera averiada que convertí en biblioteca. Creo que tengo que mejorar la distribución de luces, pero bueno…

Estaba entre poner un único bombillo un poco más grande o varias de estas luces chicas. Me decidí por las luces chicas ya que el bombillo podría afectar al papel y la tinta. La generación de calor del bombillo podría dañar los libros.

Usé unas luces de Navidad, de las que se enredan en los árboles de Navidad. Creo que voy a cambiarse posición las luces para que ilumine la parte de atrás de los libros de arriba.

Publicado por David Ramírez-Ordóñez

Hola. Soy David. Docente, bloguero y bibliotecario digital. Desarrollo proyectos digitales desde el 2005. Más de mi en este enlace.

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4 comentarios

      1. Jajaja. Claramente las ideas se conservaran en la Biblionevera, lo que no es seguro es que se conserven en nuestro Bibliocerebro.

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