¿No hay discusión en la ciencia de la información?

Image from page 130 of "Benjamin Franklin: his autobiography : with a narrative of his public life and services" (1849) vía Flickr por Internet Archive Book Images

Cada vez que inicio una de mis clases, hablo sobre las reglas a cumplir en ella, los acuerdos y las reglas de juego del semestre. Por lo general recuerdo a Adela Cortina: “Los respeto mucho como personas, pero no respeto sus ideas”. Es mi forma de decir que espero que hayan debates saludables en mis clases. Tener desacuerdo no implica que hayan diferencias irreconciliables. De hecho creo que el desacuerdo es lo más saludable para una democracia.

Recientemente me he encontrado con un sentimiento que me hace pensar que no hay debates sobre temas relacionados con ciencia de la información y me preocupa que no sólo ocurra en Colombia, sino que se extienda a otras latitudes.

Algunos hechos que he notado

Hecho 1: Discusiones sobre privacidad y ciencia de la información. Hace un tiempo escribí algo sobre privacidad, en respuesta a Medejean. Algo que ya había hecho con Jaider Ochoa en Infotecarios. Medejean (Santiago Villegas) proponía la transparencia absoluta y yo estaba a favor de mantener la privacidad. La discusión se terminó luego de un par de respuestas bastante ligeras. Aprecio mucho a Santiago, pero siento bastante no contar con sus valiosos aportes a una discusión tan interesante como la que se estaba hilando.

Hecho 2: Falta de respuestas a preguntas interesantes. En Infotecarios, hubo una respuesta de Arturo a un post de Mauricio Fino sobre su entrada a aprendizaje con Lego. Le encontraba bastante razón a los argumentos que planteaba Arturo. En respuesta, luego de algo más de 3 meses, el autor de la publicación no se ha pronunciado al respecto. La única respuesta es la de Saúl Mtz. Equihua, quien invita a Arturo a escribir para Infotecarios. ¿Esto nos puede hacer pensar que estamos teniendo monólogos, pero nunca discusiones? Siento que pudo haber sido mucho más valiosa una discusión, que una posible nueva publicación.

Hechos 3, 4 y 5: Debates sobre tarjetas profesionales, códigos de ética y cargos no exclusivos para bibliotecólogos. En mis publicaciones sobre ser director de Biblored y el código de ética  lograron varios comentarios. Lastimosamente los comentarios parecen ser más monólogos o respuestas pasionales que críticas bien fundamentadas o comentarios no desarrollados a lo largo del tiempo. Parece que los profesionales en ciencia de la información reaccionan muy bien, aunque en lapsos bastante cortos de tiempo, cuando de cargos y puestos de trabajo se trata. La discusión se repite, esta vez por la no exclusividad del perfil de bibliotecólogo, pero como una amiga diría, son “mera pirotecnia”, ya que cerca de un mes después del acalorado intercambio de correos, el silencio parece haber sepultado la discusión.

El boroló en torno a la dirección de la biblioteca Alfonso Borrero Cabal, S. J.

Algunos factores que podrían incidir

Imagino que algunos factores que pueden estar creando este ambiente de poca discusión pueden ser los siguientes:

No hay espacios de encuentro o son insuficientes: Hay pocos lugares en donde se estén desarrollando debates alrededor de la ciencia de la información. La academia parece enfocarse mucho en aprender técnicas y dejan de lado su actividad principal: El aprender a pensar. Recuerdo haber participado en Relatos informacionales, donde uno de los participantes comentó que llevaba 4 semestres y nunca había visto una división en la forma de entender la carrera como en ese espacio. Esto implica que luego de dos años es la primera vez que presenciaba algo de debate.

Las redes sociales en la web propician algo de interacción, pero no una verdadera discusión: Las discusiones podrían estarse reduciendo a likes o retuits, no a comentarios y análisis en profundidad. Esto hace que se asuman cosas descontextualizadas y se piense que lo que pasa en cualquier lugar del mundo, puede ocurrir en cualquier lugar sin contexto.

Nos enfocamos en lo personal (o en las personas) y no en los argumentos: Contradecir al otro se asume como atacarlo o puede ser que no se asuma como cierto un argumento por quien lo dijo. Caemos aquí en las falacias argumentativas ad hominem. Un ejemplo es este argumento de “me parece una falta de respeto” o “me están irrespetando”. ¿Cómo puede haber un buen desarrollo discursivo si no permitimos que hayan debates bien argumentados y nos escudamos en argumentos que nada tienen que ver con el desarrollo profesional?

Las discusiones no se documentan ni se llevan frente a las instituciones que las podrían responder: La discusión podría llevarse en medios escritos, como revistas académicas u otros medios digitales, pero no escribimos. Es más ¡ni siquiera leemos! Nos quejamos en los espacios de la academia sobre asuntos laborales y los asuntos laborales no los discutimos en las asociaciones o agremiaciones. Es triste que en una de mis clases se haya llegado a la conclusión de que la lectura y la escritura parecen ser un acto de resistencia, porque la moral, en la ciencia de la información, parece ser no leer o escribir.

Le tenemos miedo al disenso: Pareciera que estamos buscando siempre llegar a consensos, como si mantener disensos fuera malo. Creo que no dejar que prosperen los disensos puede hacer que tengamos que avanzar todos siempre juntos hacia el mismo lado como profesión. Lograr algo así se podría hacer, pero va a tomar más tiempo si se puede convivir con el disenso.

Una propuesta

Para buscar una salida a este tipo de encrucijadas, propongo lo siguiente:

Hacer (y participar en) eventos sobre ciencia de la información: En mis clases converso sobre las actividades de evaluación. Una muy interesante resultó ser un conversatorio sobre interculturalidad. Participo en lugares de discusión como la Red de Egresados en Ciencia de la Información y  eventos que puedan surgir.

Noté que personas muy talentosas no participaron en Relatos Informacionales. ¿Presas de la pena? Es como ir a una fiesta donde nadie baila o conversa. Creo que deberíamos tenernos más confianza y empezar a aparecer en estos espacios. Ser espectador puede ser una buena forma de comenzar, pero ojalá no se quede ahí. Mire lo que le gusta de quienes se presentan y también fíjese en lo que no le gusta para que no lo vaya a hacer. ¿Qué es lo peor que puede pasar?

Arme su propio evento: No tiene que ser algo muy formal. Una salida a tomar un café o un almuerzo puede ser un buen espacio para compartir sobre temas que le estén dando vueltas en la cabeza. No tiene que ser algo masivo, con que un par de conocidos asista, estará bien. Lo importante no es la cantidad de participantes, sino la calidad de la discusión.

Participe en foros de discusión, en eventos académicos y sociales sobre la profesión. Responda a los comentarios en los que no está de acuerdo con un buen argumento y felicite los argumentos que apoya.

Lo mejor de lo digital es cuando nos encontramos personalmente: Discutir cosas en la web puede ser interesante, pero conocer a la gente en espacios físicos puede fortalecer de una forma diferente las relaciones que tiene con sus colegas.

No se fije en las personas, sino en los argumentos: Trate de separar muy bien “quien lo dice” de “lo que dice”. Busque buenos argumentos, soportados en cifras y no se deje llevar por el momento. Deje reposar las ideas pero no las olvide y no haga comentarios que luego no pueda sostener. Tal vez el comentario en el que más me demoré para responder tardé dos años sobre tarjetas profesionales en la China. Ojalá Mauricio esté dejando reposar su comentario sobre el uso de Lego en el aprendizaje y no que sea un olvido intencionado, porque sería una lástima dejar de perder una oportunidad como esa.

Escriba y lea bastante: Una muy buena forma de ir comprometiéndose con sus palabras es que las escriba. Si se equivoca, pues pida disculpas. ¡A cualquiera le puede pasar! Si sus argumentos sólo se quedan en su cabeza, va a ser muy difícil construir opiniones, porque habrán tan pocos puntos de vista, que parecerá que todos pensamos lo mismo. Por eso aplaudo a quienes se animan a decir lo que piensan.

Lea mucho. Lea para que sus palabras estén alimentadas de muchas fuentes. Lea lo que dicen en su país, lo que dicen afuera y si le es posible, lea lo que dicen en lugares donde hablan otros idiomas. Si lo que escribe no tiene muchos comentarios o no tiene repercusiones inmediatas, no se preocupe. A veces puede pasar que no note quién le está prestando atención. Además, usted gana al ir formando su opinión frente a un tema específico.

Permítase disentir y que otros disientan de usted: ¿Y si no todos pensamos igual qué pasa? Piense que pueden haber corrientes de pensamiento y no todos están inscritos en la misma.

¿Será que así vamos construyendo una profesión más desarrollada? ¿Qué otra cosa cree que podría hacerse?

Autor: David Ramírez-Ordóñez

Hola. Soy David. Docente, bloguero y bibliotecario digital. Desarrollo proyectos digitales desde el 2005. Más de mi en este enlace.

4 opiniones en “¿No hay discusión en la ciencia de la información?”

  1. Gracias David, por tu constante esfuerzo y motivación que nos das para seguir persistiendo en el tema de las ciencias de la Información. Un abrazo y siempre leyéndote.

    Angélica

    1. Gracias Angélica. Siempre es un honor leer tus comentarios y saber que sigues allí.

      Una de mis preocupaciones con la falta de discusión es que cualquier persona pueda decir cualquier cosa sobre nuestra disciplina, sin importar que tan loca o irreal sea la idea, y la asumamos como cierta tan sólo porque está escrita o fue dicha.

      Rebatirlo o cuestionarlo no es pelearle, es querer llegar a la verdad.

      ¿Has estado en un debate de ciencia de la información recientemente? ¿De qué hablaban?

      Un abrazo.

      1. Hola David, no he estado en debates sobre el tema. pero leo tus posts con juicio y hay mucha verdad en lo que expones, ciertamente no sabemos argumentar. Eso es un punto muy sensible, cuando le tememos al debate y a la idea de que argumentar o llevar la contraria es atacar al otro. El verdadero honor es para mi y siempre que puedo envío tus posts a las personas que conozco para que tengan el mismo honor y placer por leerte.

        Un abrazo.

        1. Hola.

          Otra cosa que se me ocurre al leerte es que hemos interiorizado que el anonimato es malo o quien lo usa es porque oculta algo con fines oscuros, cuando puede ser una excelente ventana para la libertad de expresión, cosa que los profesionales en ciencia de la información deberían cuidar.

          Abrir, crear o participar en infraestructuras que favorezcan la participación anónima es una muy buena forma de promover el debate. Por ejemplo está plataforma lo permite.

          No sé si notaste que en Internet cada vez hay menos espacios donde el anonimato pueda ocurrir. Efectivamente se actúa de una forma al sentirse vigilado ¿no?

          Gracias por participar. Me llevaste a pensar en las infraestructuras que sostienen los debates.

          Un abrazo.

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