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Los libros que me leí en el 2019

En el 2019 me leí la mayor cantidad de libros en mi vida. Me leí 65 libros según mi reporte de Zotero, de ellos terminé 60 y muchos de ellos fueron cómics, lo que explica el elevado número de libros leídos. Aquí hago una muy breve reseña de cada uno de los libros como lo hice en el 2015.

Los libros

Aquí el listado de libros que me leí durante el 2019, el año en que más libros he leído en mi vida (hasta ahora).

  • Dos Aldos: Un cómic colombiano, nada inocente. Me alegra saber que en Colombia se están produciendo estas cosas y creo que evolucionan las historias y las técnicas. Lo recuerdo como algo foráneo, ya que imitaba un estilo japonés, pero supongo que eso va dando forma al estilo colombiano con el tiempo.
  • La agonía del eros: lo leí en 2016 y no lo recordaba. El tiempo y el silencio pueden ser cosas humanas muy valiosas a rescatar.
  • Cita en Bahía: Leí a Hugo Pratt y como siempre impecable. No recuerdo muy bien la historia, pero me gusta como Pratt mezcla la fantasía con la realidad, haciendo que sus personajes interactúen con hechos hóistricos y lugares reales.
  • Multitud: guerra y democracia en la era del Imperio: Un libro impresionante para definir las resistencias del Siglo XXI. El poder del hábito en enjambres puede derrocar sistemas.
  • The people vs tech: how the Internet is killing democracy (and how we save it): Un comienzo interesante, pero un libro más bien flojo. Menciona algunas ideas interesantes sobre la elección de Trump, pero en general no aporta soluciones ni desde la comuniócacin ni desde la parte técnica. Me gustó en este libro que hice una especie de club de lectura virtual con Virginia, para comentarlo.
  • The life of I: an introverted Latvian writer: Un libro buenísimo para entender las formas de ser de los letones. Me gusta que la soledad se ve como un valor. Es ilustrado, pero eso no le quita profundidad para entender a este pueblo.
  • Heroes of the blues: Un homenaje ilustrado a cantantes estadounidenses. Este tipo de cosas afianzan la identidad y de paso fortalecen la cultura. Muy buenas ilustraciones de Crumb. Debería escuchar a estos héroes y hacer cosas por el estilo.
  • Who are the latvians: a self book: explicaciones en inglés de la cultura letona. Informativo y de fácil lectura. Lo que más recuerdo es que los zeppelins se armaban en la guerra en lo que ahora es el mercado.
  • El extranjero: uno de los mejores libros que me leí este año. La indiferencia total ante la vida como forma de existencia. Creo que pensar en la vida desde esa perspectiva apática te hace entender todo de forma extraña, pero no menos válida.
  • Artistic comics: No lo recuerdo muy bien la verdad. Me gusta mucho lo que hace Crumb, pero no recuerdo en particular este libro.
  • The boy who could change the world: the writings of Aaron Swartz: Un libro que cambió mi panorama sobre la forma de escribir. El man tenía muy buenas ideas, basadas en preguntas, lecturas que hacía y acciones que ejecutaba. Educación, desarrollo de software, derecho, política… se metía en varios ámbitos y en cada uno de ellos me impresionaba su punto. Es de los libros que volvería a leer. De hecho este tipo de reseñas anuales de los libros leídos provienen de una práctica común de Aaron Swartz, por ejemplo acá su revisión del 2011. Me gusta como Aaron interpreta las tecnologías, no sólo como una tecnología innovadora, sino como una interacción con una comunidad.
  • Codiseñar Autonomías: artefactos digitales amoldables, hacktivismo y ciudadanías: La tesis de doctorado de Offray. Grafoscopio y toda la historia que llevó a que fuera lo que es. Me gusta eso de los repositorios latentes de soluciones, esas cosas que vamos haciendo y van haciendo mella sin darnos cuenta, pero que a futuro se vuelven en parte de nuestro bati cinturón. Me gusta la perspectiva hacker de Offray.
  • El retrato de Dorian Gray: Hice un club de lectura virtual con César para este libro y me gustó conversarlo con el man. Él se sentía muy atraído por el modo de vida de los dandis, ese estilo cínico y egoísta. A mi no me resonó tanto esa actitud, además que la vanidad me pareció excesiva y o me gustaría ser así de vanidoso. Duro que a don Óscar le hayan quebrado el alma por estos escritos, eso me parece de remarcar. Incluso aunque se piense diferente, debería haber espacio para la diversidad.
  • Comic insects: lindas ilustraciones. Me hace pensar en ilustrar mis libros. Es del Proyecto Gutenberg.
  • Derecho de autor cero: entre el derecho de autor y el dominio público: Una propuesta para usar licencias que beneficien al dominio público. Me gusta de Perro tuerto, su autor, que tiene ese aire de Aaron Swartz mexicano, así como Offray lo tiene en el lado colombiano. Publicar es desarrollar software.
  • High soft lisp: Un telenovelón ilustrado. Creo que me hizo gracia este tipo de publicaciones, porque hay de todo en cuanto a libros, ¿por qué yo debería abstenerme a publicar? Esa mezcla de latinos en Estados Unidos, hipersexualizado, con fracasos amorosos y recuerdos de infancia fue una mezcla bizarra pero entretenida.
  • 21 lecciones para el siglo XXI: Muy acertadas. Creo que no las tengo tan en cuenta como debería, pero recuerdo mucho la lección final sobre la meditación. Un libro que hace pensar sobre la inteligencia artificial, los datos, estilos de vida y aunque no me gusta que ese tufillo de best seller y auto ayuda que pueda provenir de eso me hace desestimar la lectura, pero al final creo que son ideas genuinas y que deberían verse más allá de eso. No creo que se deban tomar acríticamente, es lo que quiero decir. Me gustó.
  • The book of bunny suicide: Formas creativas de matar conejos. Se pueden hacer libros pasados y tiernos.
  • The Penguin book of Brexit cartoons: Una compilación de ilustraciones sobre el Brexit. Me gustó enterarme un poco más de cosas como el Brexit duro y el Brexit blando con este libro. Creo que me perdí de muchos detalles, pero un muy buen acercamiento sí tuve, ala.
  • El castillo: ¿Qué puedo decir de El Castillo de Kafka? Si no sbes a dónde vas, no hay nunca viento a favor. Perderse en la burocracia, en la gente, en los lugares, en los procedimientos, en las relaciones… y al final terminar abruptamente y sin haber obtenido el resultado inicial esperado. Sentir el horror del diario vivir.
  • Evita: nacida para molestar: Por favor tóquenme la marcha peronista con este libro, como diría Darío Sztajnszrajber. Guillermo Tobón Sanín describe al Estado como ese lugar donde una bandola se monta en el poder para saquear. ¿Y si quien se monta en el poder pone una bandola que promueve a los más desfavorecidos? No puedo creer que incluso al cadaver de Evita lo robaron e hicieron una travesía para borrarla de la memoria de la gente. Otro ejemplo de cómo un cómic puede ser interesante y nada infantil, sino profundo y bien hecho a pesar de usar formatos poco convencionales como la ilustración como principal medio y no el texto.
  • Bife angosto 5: humor con olor a rock:Gustavo Sala es un cerdo, pero por eso lo queremos. Aprendí nuevas palabras como poronga o sorete con este libro y me dieron muchas ganas de escuchar a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota porque de la guerra entre ellos y Soda Stereo a Colombia sólo nos llegó Soda. Me perdí la otra mitad de la historia y menos mal Gustavo Sala hace estas cosas para mostrarnos el otro lado de la historia y el mínimo respeto por Charly García, en una sociedad que lo idolatra cuando lo que mejor sabe hacer el rock es ser iconoclasta. Este libro es puro rock.
  • Subcomandante Marcos: Siempre ví al Subcomandante Marcos como un terrorista en las montañas de Centroamérica. Era lo que mostraban los medios en Colombia, pero al leer sus textos y ver las ilustraciones de Ian Debiase el panorama cambió radicalmente. No estaba pidiendo nada loco y de hecho me hacía mucho sentido que sus en´sayos hablaran de cosas que en Multitud, de Negri y Hardt, elogiaban o ponían como ejemplo. Estamos tan metidos en un sistema injusto, que normalizamos la deshumanización.
  • Goodbye, things: on minimalist living: Me suena como a libro de auto ayuda en algunas partes, pero debo confesar que no sólo le creí sino que me hizo mucho sentido y he venido implementando las cosas que este libro presentaba. A veces se siente un poco raro usar una pinta fija o usar menos cosas de las que necesitas, pero al final del día se puede vivir con muchísimo menos de lo que quien sabe qué equipo de marketing en qué sabe qué empresa de quien sabe qué país cree que debería vivirse la vida. Me pesaría dejar mi biblioteca, pero al fin y al cabo podrían optimizarse recursos si se dona a una biblioteca pública y son más personas las que comparten los recursos. Eso me lleva a pensar en minimalismo digital (¿tiene sentido?) y en una posible lectura futura, ya que hay un libro con ese título. Ir ligeros para vivir mejor, porque a quien no tiene televisor no se le daña el televisor.
  • El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad: Cisgénero, lo performativo, el poder, la normalidad… Judith Butler es una filósofa increíble y todavía anda por ahí, además que habla muy bien en español. Creo que valdría la pena tenerla en cuenta para futuros trabajos, más ahora que ando investigando sobre Wikipedia y género. Algo que me quedó de este libro es que si se ve como pingüino, camina como pingüino y actúa como pingüino ha de ser porque es un pingüino. Bueno, eso es lo performativo y lo que resulta para mi fascinante es que Judith Butler con este libro propone que el género es performativo.
  • Vivas nos queremos: campaña gráfica: Una campaña gráfica que empezó en Argentina y se mudó a México Mágico. Los hombres somos muy mala leche y nos aprovechamos de situaciones, personas y momentos pero esta campaña ayuda a poner los pies en la tierra y ver que puede haber un mundo más justo. Además es una campaña gráfica. Creo que extrañé más explicaciones o historias del impacto de la campaña mucho más elaborada, pero bueno, el concepto editorial estaba más orientado a lo visual que a lo textual.
  • Bibliodiversidad: un manifiesto para la edición independiente: Editar es resistir. Publicar lo que nadie más publica es darle voz a los que no sólo hablan con el bling bling del dinero, sino con ideas de múltiples lugares, formas de vivir y alternativas de ver el mundo. No importa que sean libros chicos, humildes, poco leídos, poco populares. Si ven la luz es más que un logro, ya que estas compitiendo contra grandes multinacionales con mercados y equipos gigantezcos, mientras que por tu lado andas promoviendo ideas locales, saberes propios que puede que no vendan, pero que son el medio para que ideas ancestrales sobrevivan a la homogenización. Editar es resistir.
  • George: Que un niño en una corta edad diga que quiere ser trasvesti resulta increíble para mi, pero por más increíble que resulte, no es imposible. Puede que me sea increíble porque no lo viví, crecí en un ambiente que no lo toleraría pero ¿y si ocurriera? Ponerse en los zapatos de un niño que se siente niña y sentir la felicidad de por primera vez usar yiyos de niña es algo indescriptible.
  • Las hijas de otros hombres: Una novela sobre separaciones, recuperación del deseo perdido y sobre todo de divorcio. Pasar por un divorcio puede ser traumático y éste libro lo lleva a no a esos momentos álgidos donde la casa, que solía estar habitada por una pareja, empieza a perder la mitad de las cosas que había en ella y al final se tiene mucho menos que media casa. La portada es de las fotografías más hermosas que haya visto en un libro.
  • Helden atlas: 101 bijzondere mensen die de wereld veranderden: Un atlas holandés. Hay mapas de líderes mundiales, de innovadores, de artistas… me sorprende que pareciera que Latinoamérica está desconectado de ese contexto, salvo por una aparición de Pepe Mujica. En el mapa de innovadores no hay latinoamericanos, ha de ser que no tenemos ideas (o que no llegan a estas latitudes).
  • Karikatura LV: Ilustraciones sobre la cultura y política letona. No leo letón, pero los gráficos ayudan a entender el contexto. No puedo creer que estuve en una balla en Letonia en medio de la nieve.
  • Mataré a Mandela: «Eran hermosos y libres». Una de las líneas más hermosas de éste libro vienen de cuando el personaje principal recobra su espíritu y empieza a creer en su identidad.
  • Serotonina: «¡qué difícil es vencer a la esperanza, qué tenáz y qué astuta es!». Houellebecq es un cabrón, pero su forma de escribir me parece hipnótica. No puedo dejar de leer sus libros. Éste, el de Mandela y el de Stern son libros que aprecio bastante porque los conseguí en el mismo viaje: Barcelona.
  • Shanzhai: el arte de la falsificación y la deconstrucción en China: La cultura oriental no tiene ruinas. Todo el tiempo están reemplazando, modernizando, adecuando cosas. Esa idea me pareció muy poderosa, porque al final lo que hace es que cambia el foco de la preservación de los objetos a las esencias. No se preservan los materiales que componen una casa, sino la idea de casa.
  • Bible of filth: «De todos los libros que te puedo pasar ¿escoges uno de pornografía?» – «No es pornografía».
  • The antifa comic book: 100 years of facism and antifa movements: El cómic de los antifascistas. Creo que al final buscan objetivos completamente diferentes que los fascistas, pero usan sus mismos métodos. ¿Cuál es su diferencia entonces?
  • Wall and piece : Un libro sencillo pero poderoso, sobre los grafittis de Banksy. Creo que lo más poderoso del grafitero anónimo no es sólo la calidad de su obra, sino la idea detrás de sus imágenes. La crítica al consumismo de maneras tan creativas me parece muy interesante.
  • Letter to survivors: Este libro distópico ilustra muy bien el papel de los medios de comunicación en la manipulación de las personas.
  • ΠΑΤΟΥΣΑΚΙΑ: Και άλλα ερωτικά σκίτσα (Zapatos: Y otros bocetos eróticos): Un libro en griego sobre algo compartido con Quentin Tarantino: la fascinación erótica de los pies.
  • Fully coherent plan for a new and better society: Creo que el ilustrador de este libro es el mismo que hizo el video de Blur de Good song. Lo recuerdo como un libro con cierto humor negro e miradas no muy coherentes pero sí muy ciertas sobre los humanos.
  • [Cómics políticos griegos] no pude traducir el nombre: Como el libro letón, a pesar de no entender el idioma, las ilustraciones son claras de la fuerte segregación que vive Grecia en la Unión Europea. Me gusta eso de al menos acercarme a libros de otros idiomas.
  • Ιστορίες Που Κρύβονται Σε Προφανή Μέρη: Σαβουάρ Σουρβίβρ: Historias que se esconden en lugares obvios. Es la publicación de ilustraciones como las que hago en mi libreta de dibujos, sólo que más elaboradas, con colores y con explicaciones más detalladas. Libro en griego.
  • Μυστήρια Πράματα: Cochecitos misteriosos. Creo que relata historias de la cultura popular griega, no de su tan famosa mitología, pero si de ritos paganos y seres extraordinarios. Otro de los libros herencia de mi visita a Atenas.
  • Heeft het gesmaakt?: El trazo de Van Straaten me pareció limpio y preciso. Relata en una sola viñeta situaciones en restaurantes y en muchas de ellas ude imaginarme la escena en algún restaurante de los Países Bajos. Es un libro en holandés, pero me ayudó para entender algunas palabras que he escuchado frecuentemente pero que no tenía idea de cómo se escribían. Ojalá pudiera dibujar tan bien como Van Straaten.
  • El libro del desasosiego: Un libro triste. Un libro que parece lanzado por un náufrago en una botella sin que pueda tener noticias de que algún lector lo recibirá. La buena noticia es que al leer este libro piensas «yo soy ese lector», pero la mala que no puedes hacerle saber al náufrago que lo que hizo es tan valioso y hermoso.
  • No one is too small to make a difference: Los discursos de Greta Thunberg. Me gusta que incluyen una narración de cómo fue que se fueron dando las cosas, se puede notar esa idea de que la quieren clasificar como títere de organizaciones más grandes y por otro lado me gusta que hace referencia a publicaciones científicas, pero el problema no es que no sea lógico lo que Greta denuncia, sino que los intereses que lo sustentan son muy poderosos.
  • Misión del bibliotecario: Un libro con la presentación de José Ortega y Gasset en uno de los primeros congresos de IFLA. A pesar de lo mucho que han avanzado las tecnologías, la misión del bibliotecario sigue estando muy vigente, tal como lo describe este libro de los años 30’s.
  • El amor enferma: Otra obra de Gustavo Sala que me devoré. Luego de eso vale la pena escuchar Sonido bragueta con tu ser amado: tu perro.
  • El diario de Ana Frank: Es imposible conseguir entradas para la casa museo de Anna Frank. Leyendo su libro me sorprende lo mínimos que son nuestros problemas y que el tiempo nos puede llevar a la desesperación, cuando a veces sólo hace falta un poco de suerte y de paciencia para salir adelante. El que el diario termine y no se sepa nada más de Anna, pero después sepas que la guerra terminó es un duro golpe a la esperanza. ¿Cómo podemos ser tan crueles? Pienso en las veces que yo he sido cruel y preferiría borrarme.
  • Snippets of Serbia: an illustrated journey: Como el libro griego, esta guía ilustrada sobre Serbia me dio una idea de qué encontrar en un posible viaje a este país. No sé cuando ocurra, pero me encantaría conocer de primera mano todo lo que pasa allí, sobre todo lo de la parte Este, donde creo que es posible apenas llegar en carro, porque no hay muy buen transporte.
  • ¿Quién es Ulises?: Todos somos Ulises.Estamos en un viaje a la deriva y tenemos nuestra astucia para saber cómo volver a Ítaca. ¿Penélope nos esperará?
  • El tenis como experiencia religiosa: David Foster Wallace tiene una manera única de describir las cosas. Sus metáforas y ese «es como si…» te dan una idea muy precisa de lo que quiere decir. Luego de leer este libro me vi varios partidos de tenis para imaginarme cómo estuvo David viendo esos encuentros, allí, entre la tribuna. Tengo curiosidad por seguir leyendo más de David Foster Wallace.
  • Pudridero: La primera y segunda parte de una serie de 6 libros, de los cuales me leí la sexta el año pasado (2018). Me gusta imaginar seres completamente desconocidos, salvajes y con armas, poderes u otras formas de joder al otro que te sorprenden y te asquean.
  • Desconectados: Un par de historias de amor/desamor que te hacen pensar en lo irónica que es la vida. Un dato curioso es que me pasó algo muy parecido a lo que narraba una de las historias y me pregunto si tendrá un final similar en mi caso.
  • Si te pierdes, mira dentro: Como dijo Mar, Adela XD tiene un humor muy negro, pero me gustó eso de reírme de situaciones que me hacían sentir aliviado al ver que alguien más también las había vivido y/o pensado.
  • La insoportable levedad del ser: La levedad o el peso… tal vez yo sea muy pesado y necesite más levedad. Tal vez lo que necesite sea desintegrarme en la levedad. Claro que esta novela debía ser censurada en un régimen comunista porque exponía verdades que al régimen no le sentaban nada bien, pero menos mal se logró publicar. Los celos, el poliamor, la monogamia, la rutina, el aburrimiento, el deseo Karenin. ¿Quién no ha pasado por alguno de estos lugares? Me gustaría conversar sobre este libro con Cleyra.
  • Pinturas de guerra: La vida de los artistas latinoamericanos exiliados en Europa. Ni al otro lado del mundo dejan que las ideas florezcan, pero estos relatos muestran y denuncian esos hechos. Una historia my dura para leer en Navidad, a finales del 2019, pero bueno. Me sorprendió la muerte del pintor mexicano obsesionado con la comida y lo cerca que estuvieron ciertas personas de la tortura en Chile. No hay artistas colombianos en este relato, pero como dijo Ariel Ávila, durante el 2002 al 2010 en Colombia se asesinaron por lo menos a más de 6000 personas como falsos positivos, el doble de las 3200 desaparecidas o asesinadas en la dictadura de Pinochet del 73 al 90.
  • Las campanas no doblan por nadie: Leí este libro a través del préstamo de libros digitales de la biblioteca pública. Me gustó mucho ver cómo el estilo literario de Bukowski evolucionó en el tiempo, ya que leer Mujeres y Pulp muestra dos novelas muy diferentes y con este libro tienes el puente entre ambas: pasar de la crónica a algo más cercano a la ciencia ficción.
  • Memorias de un hijueputa Fernando Vallejo fusila a Uribe, Santos, Pastrana y Gaviria (pero no a Petro). Se va en contra del Papa tanto como puede y describe a los colombianos como unos atarvanes aprovechados. Un libro que pareciera jugar un poco con la estructura de Sumisión de Houellebecq al plantear un futuro cercano, dice muchas cosas sobre los colombianos que tal vez muchos quisieran no escuchar. Su estilo de narración en primera persona me hace mucho sentido, pero me he dado cuenta que me gusta leer los libros separados por capítulos, con lecturas más cortas, que tomar el aire y recitar todo el libro de un solo tirón. Al ver la presentación del libro en la Feria del Libro de Bogotá se puede ver cómo la gente aplaude y se alegra con los fusilamientos, lo que muestra lo polarizados que estamos.
  • La tiranía de la falta de estructuras: He participado y de hecho fomentado la falta de estructuras sin notar que estaba fomentando la tiranía de la falta de estructuras. Este libro me hizo pensar bastante en las diferentes comunidades de práctica en las que participo y cómo funcionan, identificando qué le falta o le sobra a cada una de ellas.

Por David Ramírez-Ordóñez

Hola. Soy David. Docente, bloguero y bibliotecario digital. Desarrollo proyectos digitales desde el 2005. Más de mi en este enlace.

2 respuestas a «Los libros que me leí en el 2019»

Interesante listado. Actualmente uso goodreads.com para llevar el control de los libros que leo. Si no es mucha molestia ¿Podrías indicarme cómo usas Zotero para llevar el control de libros que lees?

Hola Jimmy.
Gracias, ala. No es ninguna molestia, aunque podría escribirme otro post con los detalles de mi flujo de trabajo, pero más o menos es así.
Tengo una carpeta de Lecturas y separo los libros por años, por ejemplo acá la del 2019. En la fecha de accedido uso la fecha de finalización, así puedo saber el orden en el que me leo los libros. En el campo Catálogo de biblioteca escribo su ubicación, ya que algunos son de mi biblioteca personal, biblioteca personal digital, bibliotecas públicas, prestadas por amigos, etc. y así puedo saber dónde recuperarlo.
En las notas incluyo los fragmentos del libro que más me gustaron, las citas y demás cosas como lo que algunas personas suelen subrayar, yo no suelo subrayar los libros físicos, pero si transcribo las citas. Si el libro es digital uso Calibre para organizar los archivos y metadatos (autor, título, portada, etc.) y leo en un Kobo Reader para resaltar o hacer anotaciones, archivo que al terminar el libro adjunto al registro de Zotero para tenerlo todo en un único lado.

Usé GoodReads pero no quiero tener que estar pagando con mi privacidad (de hecho lo pensé mucho antes de publicar este post) o mis datos para que terceros se beneficien económicamente y usen mi trabajo de clasificación gratuitamente sin que yo reciba compensación alguna. En cambio prefiero usar herramientas portables (no sé si Goodreads te permite exportar los datos, Zotero si) o incluso regalarle estos datos a quien me los pida, sin necesidad de pasar por intermediarios.

¿Cómo la ves? Espero sea de ayuda.
¡Saludos!

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