Laboratorios ciudadanos

Esta publicación está dedicada a explorar algunas generalidades sobre un concepto reciente, generado a partir de las relaciones que se han potencializado entre distintas comunidades de personas, gracias al acceso y facilidad de conexión por medio de las nuevas tecnologías, no solo en entornos virtuales sino en espacios físicos. Los Laboratorios Ciudadanos.

También, quiero usar este espacio para responder a una pregunta del Museo Nacional de Colombia sobre un tema interesante que propuso en su cuenta de Twitter, a propósito del Dia Internacional de los Museos:

A la pregunta respondí “laboratorio ciudadano”…

¿Qué es un laboratorio ciudadano?

Para ampliar mi respuesta me remití a tres fuentes principales, en donde existe una propuesta abierta y directa sobre la intención de actuar bajo esta figura, con una actividad constante, desde 2007 hasta la actualidad. Estos sitios son: el MediaLab-Prado, Innovación Ciudadana y el Colaboratorio del Parque Explora.

En un análisis rápido, se pueden identificar los siguientes tres tópicos que tienen en común estas entidades y que las define como: un espacio abierto a la ciudadanía que cuenta con herramientas y espacios dispuestos para generar trabajo colaborativo destinado a la Investigación (2/3), la Producción/creación (2/3), la Difusión (3/3), la Experimentación (2/3) y el Apoyo de iniciativas ciudadanas o de Proyectos culturales (2/3) desde distintos campos del conocimiento.

¿ En qué consiste?

Continuando con la definición anterior, un laboratorio ciudadanos consiste en la apertura de un lugar de encuentro  que acoge y replica los conocimientos y experiencias de distintas personas, y que tiene la capacidad de generar y potenciar un intercambio de saberes, discursos y conocimientos sobre un tema específico, desde distintos puntos de vista. Por ejemplo los Paisajes Culturales, para luego documentarlo y compartirlo. O como se lee en el sitio web del Colaboratorio: “es un lugar para parchar”, discutir y desarrollar proyectos en conjunto sobre un tema de interés para una comunidad.

Para contextualizar un poco este texto a lo que el Museo Nacional de Colombia podría generar, abriendo un espacio como el laboratorio ciudadano, podríamos mencionar:

  1. Abrir datos y la información sobre sus colecciones para la investigación del patrimonio nacional.
  2. Establecer puntos de encuentro, una plataforma de participación, para personas con distintos conocimientos y diferentes grados de especialización, en torno a semilleros, observatorios y talleres, en donde se pueda capitalizar la capacidad de innovación abierta de la ciudadanía sobre temas relacionados con las áreas de interés de los Museos.
  3. Generar apropiación del patrimonio cultural que se administra desde los Museos.
  4. Crear puentes entre la institucionalidad y la ciudadanía

Comentario final

Estos temas, aunque parezcan muy recientes, en esencia se componen por un marco misional que ya existe en instituciones como los Museos. Y así pueda ser complicado abrir estos espacios en países como el nuestro, teniendo en cuenta las limitaciones de recursos y demás, considero que más allá del problema obvio, no hace falta otra cosa que voluntad para impulsar una iniciativa de este tipo.

PD: La sala alterna del Museo Nacional de Colombia es un espacio muy llamativo para las actividades de un laboratorio ciudadano 😉

Sobre el patrimoio digital en contexto multicultural

Luego de la conferencia Patrimonio Digital en un Contexto Multicultural que fue impartida por Jhonny Antonio Pabón Cadavid; el pasado 14 de abril, en la Pontificia Universidad Javeriana, recordé un pequeño ejercicio que hice en un MOOC sobre Educación y Museos de la Universidad de Murcia.

Este ejercicio consistía en ubicar el marco legislativo que protege el patrimonio, material o inmaterial local. Seleccionar un elemento patrimonial y mostrar qué se está haciendo para su preservación y divulgación. Continuar leyendo “Sobre el patrimoio digital en contexto multicultural”

Creando preguntas: procomún y los profesionales de la información

Como una excusa para retomar una labor pendiente de algunos años atrás, accedí con gusto a presentar una charla en el sitio web Aprender 3c.

El tema, los bienes comunes. Presente las generalidades de este tema que no es nuevo, pero que, con las posibilidades que trajo la web para los ciudadanos comunes y corrientes, ha abierto una vez más la posibilidad de retomar una idea que se ha mantenido desde las sociedades primitivas. La gestión de los bienes comunes.

En este enlace pueden ver la página con la información desde Aprender 3c.

Para la presentación generé un etherpad para continuar la discusión y, en el mejor de los casos, pescar a otras personas interesadas y crear un documento un poco más completo sobre este tema. Unos días después modifiqué este documento para una segunda presentación del tema en la clase Sociedad civil y Bibliotecas públicas, a un pequeño grupo de estudiantes de Ciencia de la información – Bibliotecología en la Pontificia universidad Javeriana.

Desde ese momento el documento solo ha sido modificado por una persona, además de mí mismo. Esto me pareció muy interesante teniendo en cuenta que la difusión por la plataforma de Aprender 3c cobija seguidores en distintos puntos del continente. Esto me puso a pensar un poco y llegar a dos conclusiones posibles: 1) el tema nos es muy interesante y mi presentación fue poco atractiva, lo cual está bien (el éxito a la primera no siempre se da), y 2) en la región somos más propensos al consumo de contenidos que a la elaboración de contenidos.

Viendo de este modo las cosas, y luego de repasar mi participación en el webinar, conservo el primer punto, pero solo como algo personal. Con respecto a la participación de otras personas en un documento colaborativo, y la suposición de que somos más propensos al consumo y no a la creación de contenidos, encontré lo siguiente: tomando como referencia a Wikipedia, como un caso de éxito en la creación colaborativa de contenidos, en su edición en español cuenta con 1’204.000 artículos aproximadamente, ubicada en el décimo lugar, con relación a otras ediciones. Sin embargo, es la tercera edición más visitada de Wikipedia,seguida de la edición en ruso, que se encuentra en segundo lugar, y la edición en ingles en primer lugar.

Retomando el tema de la presentación y simplificando mucho el tema, el procomún trata sobre como un grupo de personas (una comunidad) puede gestionar uno o varios recursos, para que estos sean de provecho común, por medio de mecanismos que regulen su explotación, uso y disfrute equitativo. Para el caso de los profesionales de la información, contamos con un bien común que es de difícil sustracción, esto quiere decir que por más que se use es más difícil que se acabe o se deteriore, este bien o conjunto de bienes son: los datos, la información y el conocimiento.

Entonces, si como es en lo pequeño es en lo grande ¿cómo los profesionales de la información estamos gestionando nuestro objeto de estudio y trabajo? ¿estamos convirtiendo los canales de difusión y discusión de ideas en T.V. especializada o en un medio para construir conocimiento?

Stereogranmator

Hace unos meses, revisando el catálogo de obras de una institución patrimonial colombiana, encontré cinco imágenes que llamaron mi atención, cada una de las imágenes están compuestas por dos fotografías, aparentemente iguales, de la misma escena. Dos de estas imágenes fueron tomadas en Barranquilla a principios del siglo XX. Por supuesto la pregunta fue ¿por qué? ¿qué sentido tiene juntar dos imágenes iguales en un sólo soporte?

Revisando la Wikipedia, leí un artículo sobre la estereoscopía, una técnica inventada por Sir Charles Wheatstone en 1840. La estereoscopía consiste en recoger información visual de una manera similar a la que lo hacen los ojos, así se crear la ilusión de profundidad a partir de dos imágenes de un mismo objeto o paisaje, con una diferencias mínimas en el desplazamiento del encuadre de la imagen. Una forma de crear la ilusión de una imagen en tercera dimensión a partir de dos imágenes bidimensionales. Diez años después de la creación de esta técnica, se crearon las primeras cámaras estereoscópicas y rápidamente se convirtió en un medio de entretenimiento para las personas de mediados del siglo XIX.

Con esta información supe lo que había descubierto en ese catálogo, también que existen (pocos) artefactos análogos que permiten crear el efecto de profundidad y la ilusión de una tercera dimensión en la fotografía. Fue interesante, pero no tenía cómo hacer la prueba y experimentar.

Volviendo al siglo XXI, y navegando entre hipertextos, encontré entre los proyectos digitales de la Biblioteca Pública de Nueva York (New York Public Library) el Stereogranmator. El proyecto fue desarrollado por Joshua Heineman y se puede definir como una traslación de un entretenimiento de un siglo con herramientas de otro. Básicamente es una aplicación web para hacer GIF animados e imágenes para ver con gafas 3D.

Experimentando con el Stereogranmator:

Tomé las dos estereofotografías que encontré y con ellas generé un GIF y una imagen en 3D.

GIF:

Water Carriers and Thatched-foof Homes, Barranquilla, Colombia, in South America. Autor Ashton, D. H. de la Underwood & Underwood Company.
GIF made with the NYPL Labs Stereogranimator - view more at http://stereo.nypl.org/gallery/index
GIF made with the NYPL Labs Stereogranimator

La pieza original de esta imagen reposa en las colecciones del Museo Nacional de Colombia, aunque también la encontré en algunos catálogos de bibliotecas de Estados Unidos, desde los enlaces relacionados con el proyecto y la Biblioteca Pública de Nueva York. También se puede usar fotografías de Flickr. Acá dejo un enlace al registro que se genero en Stereogranmator. La imagen se encuentra en dominio público.

imagen en 3D:

Quaint Scene in Streets of Barranquilla, Colombia, in South America. Autor Ashton, D. H. de la Underwood & Underwood Company.
ANAGLYPH made with the NYPL Labs Stereogranimator - view more at http://stereo.nypl.org/gallery/index
ANAGLYPH made with the NYPL Labs Stereogranimator

Con la segunda imagen, también de la coelcción del Museo Nacional de Colombia, probé la otra opción del Stereogranimator. Aquí el enlace al registro. La imagen se encuentra en dominio público.

Por suerte tenía a la mano unas gafas para ver este tipo de imágenes.

Finalmente… ¿Por qué nos debería interesar este proyecto?

Además de ser un medio de entretenimiento, muy popular en estos tiempos, abre las posibilidades de explorar los recursos culturales que están disponibles para el uso de toda persona en cualquier unidad e información, sin limitaciones de uso, y explotar la creatividad de quienes las descubren. ¡Pueden ser una fuente de nuevos programas o servicios de información!

También, es un ejemplo para que instituciones que resguardan documentos de este tipo, piensen en un medio de acceso, en este caso de tipo digital, más allá del “CC BY-NC-SA” o “CC BY-ND “, que limitan sin querer, tal vez,  el acceso y nuevos usos de las obras del dominio público.

Y por supuesto, por que darle un uso diferente a las obras del dominio público, en este coso fotografías históricas, es una forma de darle visibilidad a estos materiales y por qué no, a las mismas unidades de información.

¿Saben qué obras en dominio público tienen sus bibliotecas, archivos o museros, más cercanos?