¿Qué son los metadatos y por qué protegerlos?

Nuestros amigos de RedPaTodos hicieron la traducción de este video al español. Una de las actividades de los bibliotecarios actuales es el cuidado de la privacidad, donde proyectos relacionados con la privacidad toman un rol en las bibliotecas.

Este video fue originalmente publicado por Privacy International y hace parte de una serie de recursos explicativos que vale la pena explorar. El resto de recursos están en inglés, pero si quieres apoyar en la traducción a español ¡bienvenido!

Un par de cartas al profesor más. ¡Gracias!

Durante el primer semestre del 2016 estuve a cargo de varias clases. Al igual que hace un par de años recibí un par de cartas al maestro. Fui invitado a un conversatorio recientemente, donde conversamos sobre lo que hacen los profesores universitarios que reciben cartas de agradecimiento de sus estudiantes. Allí un profesor me contó una historia, con otros colegas.

La historia del tambor

Un profesor de psicología, cuyo nombre desafortunadamente olvidé, contó una historia sobre un tambor que recibió en regalo un percusionista. Cada vez que el percusionista lo tocaba, parecía que encantaba a todos los animales a su alrededor. Empezaban a salir de todos sus recovecos a escucharlo tocar.

Un buen día, el percusionista, muy curioso del misterioso efecto del tambor que había recibido, desarmó el tambor para investigar sus partes, la forma en que había sido ensamblado y las partes que lo componían. Las revisó minuciosamente sin hallar nada. Volvió a armar el tambor, pero cuando lo volvió a tocar, los animales no volvieron a escucharlo.

Las cartas

Recibí cartas de dos clases: Modelación de unidades de información análogas y Bibliotecas públicas. Aquí las cartas y un poco de contexto de cada clase:

Modelación de unidades análogas

Esta es una clase donde además de modelar una unidad de información, leímos 1984 de George Orwell. En alguna ocasión comentamos que una forma de hacer resistencia y engañar a la muerte era escribiendo. De esta clase salió este post sobre la discusión en ciencia de la información.

Facultad de Comunicación y Lenguaje
Dep. Ciencia de la Información – Bibliotecología
Carta al Maestro: David Ramírez Ordóñez (Modelación de unidades análogas).

Agradezco, en mi paso por la universidad, encontrarme con profesores como ud., profesores que tienen la capacidad de hacer replantearse la profesión como algo más allá que la adquisición de conocimientos sino la pasión que se le puede impregnar a la misma.

Aunque muchas veces la clase se vea colmada de silencios, cada aporte resulta para mí fructífero en diferentes aspectos de mi vida.

Nomono, resulta para mi como aquello escrito que tiene un triunfo sobre la muerte. Modelación de unidades ha sido esa asignatura que te hace sentir que no todo está perdido, que hay posibilidades de tener una perspectiva interdisciplinar a la vez que crítica.

El tiempo es mi enemigo ahora, quisiera poder extenderme más, no me queda más por decir que ¡Gracias!

Lo único que puedo decirle a esta estudiante anónima (se que es chica porque en esta clase el único chico soy yo) es que valore mucho su tiempo. Es posible que justo ahora no estés trabajando, pero cuando lo hagas, piensa en qué vas a invertir el tiempo de tu vida. Pepe Mujica así lo dijo:

Cuando tu compras algo, no te equivoques, el instrumento es la plata con el que tu estas comprando, pero en realidad estas comprando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para tener esa plata. ¿O qué me decís? Que cuando tu gastas en el fondo estas gastando tiempo de vida que se te fue.

Bibliotecas públicas

Ésta fue una clase bastante diversa, porque es una asignatura electiva e incluye estudiantes incluso de administración de empresas, donde tuvimos discusiones interesantes sobre las motivaciones del trabajo. En esta clase leímos La ética del hacker de Pekka Himanen. La carta dice:

Profesor David Ramírez

Dentro de la carrera, hay pocos profesores de una edad tan corta. Sin embargo, admiro mucho su entrega. Una de las cosas que mas puedo destacar es la forma con que aborda sus clases. Un tanto dinámicas y muy interesantes.

Creo que es uno de los profesores que tiene espíritu de docente, ese espíritu de titán que ayuda a que muchos le encontremos el amor por la asignatura.

Gracias por brindarnos tantos conocimientos y sembrar esa semilla de sabiduría e investigación.

Espero tenerlo muchos años en la universidad.

Sobre esta carta quisiera decirle a este estudiante que uno sólo demuestra lo que conoce en la medida en que lo comparte. Como alguna vez lo conversé: El truco es ser el mejor en el trabajo que realizas, que el dinero vendrá  por añadidura 😉 Al fin y al cabo es lo que leímos en La ética del hacker ¿no?

Una de mis conclusiones de esta clase es que las mega bibliotecas en Bogotá son maravillosas, pero la situación de las bibliotecas públicas en otras latitudes de Colombia puede ser muy diferente. La realidad es que en Colombia hay mucho por hacer y me alegra poder incidir en la educación de estos colegas. Sembrar semillas requiere cuidado y paciencia, pero espero se den muy buenos frutos.

Extra: Arquitectura de información

En la clase de arquitectura de información, @Liza1927 tuiteó algo referente a las frases que siempre uso. Las relatorías son la forma de documentar las clases, donde la memoria no la hace el profesor, sino el estudiante; con la posibilidad de narrar desde su punto de vista cómo vivió su clase.

Me alegra poder generar buena vibra Liza 😉

A manera de conclusión

Personalmente he vivido momentos difíciles. Agradezco enormemente que ustedes dos, sean quien sean, hayan tomado su tiempo para estas líneas. Como lo comenté antes, este es el mejor pago que he recibido como docente.

Por favor recuerden: Son mis colegas. En su momento Daniel Samper Ortega envió la Colección Biblioteca Aldeana a varios municipios de Colombia por donde había estaciones de tren con una carta. Pedía a los alcaldes que buscaran a las personas más ilustres y cultas de su ciudad pueblo, que podían ser los profesores, para que fundaran la biblioteca municipal con la colección que remitía. Hagan honor a esta solicitud. Los bibliotecarios deberían ser las personas más cultas de la sociedad. Incluso con Internet. Y por cierto, feliz día de Internet.

¿No hay discusión en la ciencia de la información?

Cada vez que inicio una de mis clases, hablo sobre las reglas a cumplir en ella, los acuerdos y las reglas de juego del semestre. Por lo general recuerdo a Adela Cortina: “Los respeto mucho como personas, pero no respeto sus ideas”. Es mi forma de decir que espero que hayan debates saludables en mis clases. Tener desacuerdo no implica que hayan diferencias irreconciliables. De hecho creo que el desacuerdo es lo más saludable para una democracia.

Recientemente me he encontrado con un sentimiento que me hace pensar que no hay debates sobre temas relacionados con ciencia de la información y me preocupa que no sólo ocurra en Colombia, sino que se extienda a otras latitudes.

Algunos hechos que he notado

Hecho 1: Discusiones sobre privacidad y ciencia de la información. Hace un tiempo escribí algo sobre privacidad, en respuesta a Medejean. Algo que ya había hecho con Jaider Ochoa en Infotecarios. Medejean (Santiago Villegas) proponía la transparencia absoluta y yo estaba a favor de mantener la privacidad. La discusión se terminó luego de un par de respuestas bastante ligeras. Aprecio mucho a Santiago, pero siento bastante no contar con sus valiosos aportes a una discusión tan interesante como la que se estaba hilando.

Hecho 2: Falta de respuestas a preguntas interesantes. En Infotecarios, hubo una respuesta de Arturo a un post de Mauricio Fino sobre su entrada a aprendizaje con Lego. Le encontraba bastante razón a los argumentos que planteaba Arturo. En respuesta, luego de algo más de 3 meses, el autor de la publicación no se ha pronunciado al respecto. La única respuesta es la de Saúl Mtz. Equihua, quien invita a Arturo a escribir para Infotecarios. ¿Esto nos puede hacer pensar que estamos teniendo monólogos, pero nunca discusiones? Siento que pudo haber sido mucho más valiosa una discusión, que una posible nueva publicación.

Hechos 3, 4 y 5: Debates sobre tarjetas profesionales, códigos de ética y cargos no exclusivos para bibliotecólogos. En mis publicaciones sobre ser director de Biblored y el código de ética  lograron varios comentarios. Lastimosamente los comentarios parecen ser más monólogos o respuestas pasionales que críticas bien fundamentadas o comentarios no desarrollados a lo largo del tiempo. Parece que los profesionales en ciencia de la información reaccionan muy bien, aunque en lapsos bastante cortos de tiempo, cuando de cargos y puestos de trabajo se trata. La discusión se repite, esta vez por la no exclusividad del perfil de bibliotecólogo, pero como una amiga diría, son “mera pirotecnia”, ya que cerca de un mes después del acalorado intercambio de correos, el silencio parece haber sepultado la discusión.

El boroló en torno a la dirección de la biblioteca Alfonso Borrero Cabal, S. J.

Algunos factores que podrían incidir

Imagino que algunos factores que pueden estar creando este ambiente de poca discusión pueden ser los siguientes:

No hay espacios de encuentro o son insuficientes: Hay pocos lugares en donde se estén desarrollando debates alrededor de la ciencia de la información. La academia parece enfocarse mucho en aprender técnicas y dejan de lado su actividad principal: El aprender a pensar. Recuerdo haber participado en Relatos informacionales, donde uno de los participantes comentó que llevaba 4 semestres y nunca había visto una división en la forma de entender la carrera como en ese espacio. Esto implica que luego de dos años es la primera vez que presenciaba algo de debate.

Las redes sociales en la web propician algo de interacción, pero no una verdadera discusión: Las discusiones podrían estarse reduciendo a likes o retuits, no a comentarios y análisis en profundidad. Esto hace que se asuman cosas descontextualizadas y se piense que lo que pasa en cualquier lugar del mundo, puede ocurrir en cualquier lugar sin contexto.

Nos enfocamos en lo personal (o en las personas) y no en los argumentos: Contradecir al otro se asume como atacarlo o puede ser que no se asuma como cierto un argumento por quien lo dijo. Caemos aquí en las falacias argumentativas ad hominem. Un ejemplo es este argumento de “me parece una falta de respeto” o “me están irrespetando”. ¿Cómo puede haber un buen desarrollo discursivo si no permitimos que hayan debates bien argumentados y nos escudamos en argumentos que nada tienen que ver con el desarrollo profesional?

Las discusiones no se documentan ni se llevan frente a las instituciones que las podrían responder: La discusión podría llevarse en medios escritos, como revistas académicas u otros medios digitales, pero no escribimos. Es más ¡ni siquiera leemos! Nos quejamos en los espacios de la academia sobre asuntos laborales y los asuntos laborales no los discutimos en las asociaciones o agremiaciones. Es triste que en una de mis clases se haya llegado a la conclusión de que la lectura y la escritura parecen ser un acto de resistencia, porque la moral, en la ciencia de la información, parece ser no leer o escribir.

Le tenemos miedo al disenso: Pareciera que estamos buscando siempre llegar a consensos, como si mantener disensos fuera malo. Creo que no dejar que prosperen los disensos puede hacer que tengamos que avanzar todos siempre juntos hacia el mismo lado como profesión. Lograr algo así se podría hacer, pero va a tomar más tiempo si se puede convivir con el disenso.

Una propuesta

Para buscar una salida a este tipo de encrucijadas, propongo lo siguiente:

Hacer (y participar en) eventos sobre ciencia de la información: En mis clases converso sobre las actividades de evaluación. Una muy interesante resultó ser un conversatorio sobre interculturalidad. Participo en lugares de discusión como la Red de Egresados en Ciencia de la Información y  eventos que puedan surgir.

Noté que personas muy talentosas no participaron en Relatos Informacionales. ¿Presas de la pena? Es como ir a una fiesta donde nadie baila o conversa. Creo que deberíamos tenernos más confianza y empezar a aparecer en estos espacios. Ser espectador puede ser una buena forma de comenzar, pero ojalá no se quede ahí. Mire lo que le gusta de quienes se presentan y también fíjese en lo que no le gusta para que no lo vaya a hacer. ¿Qué es lo peor que puede pasar?

Arme su propio evento: No tiene que ser algo muy formal. Una salida a tomar un café o un almuerzo puede ser un buen espacio para compartir sobre temas que le estén dando vueltas en la cabeza. No tiene que ser algo masivo, con que un par de conocidos asista, estará bien. Lo importante no es la cantidad de participantes, sino la calidad de la discusión.

Participe en foros de discusión, en eventos académicos y sociales sobre la profesión. Responda a los comentarios en los que no está de acuerdo con un buen argumento y felicite los argumentos que apoya.

Lo mejor de lo digital es cuando nos encontramos personalmente: Discutir cosas en la web puede ser interesante, pero conocer a la gente en espacios físicos puede fortalecer de una forma diferente las relaciones que tiene con sus colegas.

No se fije en las personas, sino en los argumentos: Trate de separar muy bien “quien lo dice” de “lo que dice”. Busque buenos argumentos, soportados en cifras y no se deje llevar por el momento. Deje reposar las ideas pero no las olvide y no haga comentarios que luego no pueda sostener. Tal vez el comentario en el que más me demoré para responder tardé dos años sobre tarjetas profesionales en la China. Ojalá Mauricio esté dejando reposar su comentario sobre el uso de Lego en el aprendizaje y no que sea un olvido intencionado, porque sería una lástima dejar de perder una oportunidad como esa.

Escriba y lea bastante: Una muy buena forma de ir comprometiéndose con sus palabras es que las escriba. Si se equivoca, pues pida disculpas. ¡A cualquiera le puede pasar! Si sus argumentos sólo se quedan en su cabeza, va a ser muy difícil construir opiniones, porque habrán tan pocos puntos de vista, que parecerá que todos pensamos lo mismo. Por eso aplaudo a quienes se animan a decir lo que piensan.

Lea mucho. Lea para que sus palabras estén alimentadas de muchas fuentes. Lea lo que dicen en su país, lo que dicen afuera y si le es posible, lea lo que dicen en lugares donde hablan otros idiomas. Si lo que escribe no tiene muchos comentarios o no tiene repercusiones inmediatas, no se preocupe. A veces puede pasar que no note quién le está prestando atención. Además, usted gana al ir formando su opinión frente a un tema específico.

Permítase disentir y que otros disientan de usted: ¿Y si no todos pensamos igual qué pasa? Piense que pueden haber corrientes de pensamiento y no todos están inscritos en la misma.

¿Será que así vamos construyendo una profesión más desarrollada? ¿Qué otra cosa cree que podría hacerse?

Conversatorio “Carta al maestro: Los protagonistas”

El 3 de Mayo de 2016 estaré en éste conversatorio, por la carta al maestro que recibí hace algún tiempo. Aquí un fragmento de la invitación que recibí:

Considerando que usted ha sido uno de los docentes que a lo largo de estos cuatro años ha recibido cartas, queremos invitarlo de manera especial al conversatorio “Carta al Maestro: Los Protagonistas”, que realizaremos en el marco de la Semana Javeriana, el día martes 3 de mayo entre 3:00 y 5:00pm, en el auditorio Santiago Páramo.
Nuestro objetivo es propiciar un espacio donde compartir no sólo lo que ha significado el recibir cartas de reconocimiento y gratitud de parte de los estudiantes, sino también las razones por las cuales considera que su práctica pedagógica está siendo valorada de esta manera tan especial.

Creo que será un espacio interesante para conversar sobre docencia y aprendizaje. Ojalá nos podamos encontrar aquí para conversar.

Biblionevera

Heredé los materiales y la idea de Guillaume y Julie. Es una nevera averiada que convertí en biblioteca. Creo que tengo que mejorar la distribución de luces, pero bueno…

Estaba entre poner un único bombillo un poco más grande o varias de estas luces chicas. Me decidí por las luces chicas ya que el bombillo podría afectar al papel y la tinta. La generación de calor del bombillo podría dañar los libros.

Usé unas luces de Navidad, de las que se enredan en los árboles de Navidad. Creo que voy a cambiarse posición las luces para que ilumine la parte de atrás de los libros de arriba.