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Ciencia de la información Viandadas

El protagonismo de las bibliotecas a través de los ojos de un despistado

Mientras revisaba un documento relacionado a la llamada alfabetización informacional y el rol de las bibliotecas frente al uso de las TICs por alguna razón empecé a recordar mi relación con las bibliotecas en distintos momentos de mi vida, desde muy chico hasta este momento en el que me encontré a media noche leyendo sobre el tema estando a un paso de ser profesional en esta área…

Las letras que se plasmarán a continuación serán parte de una reflexión temprana y sobre la marcha del texto. ¿Cuál ha sido el papel de las bibliotecas en estos 22 años de descubrimiento y aprendizaje?

El primer recuerdo que cargo de una biblioteca llega a una escuela rural situada en una vereda la cual su nombre he olvidado a las afueras de Fusagasugá, Cundinamarca. Lo primero que pregunté fue ¿qué es este lugar? mientras acompañaba a mi mamá a sacar unos cuantos textos escolares de un cuarto pequeño, húmedo, con un par de estanterías y un montón de cajas apiladas. El cuarto permanecía bajo llave, también guardaba un computador que no tengo claro si lo vi alguna vez en funcionamiento o sólo  como un chechere más de la habitación, seguro producto de alguna ONG.

Más adelante, cuando inicié mis estudios en la escuela primaria escuchaba a los más grandes hablar de reunirse en la biblioteca, me parecía un lugar más bien extraño en dónde sólo podías entrar cuando se fuera más grande y se estuviera en un grado académico más alto. En esos años teníamos un estante en el salón en donde se dejaban los libros y demás útiles de trabajo para el grado que se cursaba(se incluían colores, tijeras, temperas, el tarro de los punzones, pinceles, pegamento y un delantal). Al finalizar el año cargábamos con todos esos útiles sobrantes y los libros a casa, trabajo pesado aquel.

Mi lugar de castigo, de adelantar (o copiar) trabajos y de no poder reír o molestar con mis amigos llegó en los años del bachillerato. Era el lugar menos llamativo del colegio. El bibliotecario media más de 1.80cm y tenía un rostro duro, una espalda ancha y un humor de los mil diablos; fuera de los gritos de silencio y reclamo a los estudiantes no le escuche una palabra en un tono moderado o en una conversación. La biblioteca hacía parte de una sola sala. Gran parte de ella estaba ocupada por mesas unidas en forma de «U» y sillas, uno que otro pupitre; una parte pequeña estaba ocupada por estantes y el escritorio del bibliotecario. Los estantes se encontraban bajo llave, la única vez que pedí libros fue para llevarlos a clase, me los entregó luego de ver la nota de la profesora que los solicitaba. Textos básicos sobre ciencias sociales, ciencias naturales, matemáticas y atlas geográficos.

La primera vez que visité la biblioteca pública del pueblo fue en ese mismo periodo, para hacer algún trabajo. Me gustaba ir a ese sitio porque quedaba en un parque algo oculto que unía la sede del SENA y la casa de la cultura en donde se veían siempre personas tocando algún instrumento musical o dibujando o haciendo piruetas en la hierba. Bueno, entrando a la biblioteca ya las cosas cambiaban, era como en el colegio pero algo diferente; la bibliotecaria era más amable se veían estanterías móviles lejos del público y unos estantes fijos con libros de referencia. Fueron pocas las visitas que le siguieron a esa biblioteca de mi parte. Luego llegó Encarta y una filtración de una clave para acceder a internet, en el colegio eramos muy pocos los que nos entreteníamos hablando sobre el ruido que hacía el equipo al tratar de conectarse y la información que encontrábamos, principalmente sobre temas de anime, animaciones en flash, juegos e información sobre grupos musicales y páginas con información para resolver los trabajos académicos.

De bibliotecas nada, se mejoró la conexión a internet llego la banda ancha y ya el ruido en el teléfono para acceder a la red fue desapareciendo, ya era más rápido. Youtube me molestaba por la poca cantidad de vídeos que tenía, la mayoría en ingles y poco entendía. Soulseek  fue la luz, compartir información a cambio de información de tu interés. Música, Comics y charlas con gente de muchos lugares con gustos distintos o afines y muy variados puntos de vista, era lo de todos mis días. Se aprendió mucho pero lo dejé cuando entré a la universidad, curiosamente a estudiar Ciencia de la información bibliotecología. Accidentes, todos los tienen pero cada cuál ve cómo arreglárselas.

Durante los años como estudiante de Ciencia de la información — Bibliotecología se vió y se pasó por todo. Buenos y no tan buenos docentes, brechas de conocimiento, cambios en los modos de hacer con o sin tecnología. Pasar de la prohibición en el uso de Wikipedia a citarla en los trabajos de último semestre… En fin. Entre estos cambios el que más recuerdo es el paso que dio la biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J. de restringir las redes sociales (desde 2007-8 o antes, que recuerde) a hacer convocatorias y promociones a través de las mismas del 2010-11 para acá… En realidad es muy poco tiempo; me preguntaba ¿sería una moda? si ahora todo se mueve por redes sociales, ¿por qué tardarían tanto? Lo curioso es que no fue la única, todavía hay bibliotecas que ni siquiera le brindan acceso a internet a una comunidad ¡por considerarlo un riesgo!

Poco a poco las bibliotecas han ido adaptándose a los cambios que las tecnologías han traído, y aunque fue tardía mi amor hacia estos recintos, ya llegando al final de este capítulo quiero ocuparme más de la interacción entre las personas y la información y el fortalecimiento a estos espacios comunes y disponibles para toda persona curiosa y ávido de información y conocimiento. Las bibliotecas todavía tienen sus retos por superar y es necesario que toda la comunidad involucrada en ellas, desde los profesionales de la información hasta el más joven lector, piensen, interactúen y transformen estos espacios de encuentro e intercambio de saberes comunes. Y como se diría a trabajar y si es el caso ¡luchar por lo nuestro!

 

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Decadencia y muerte del imperio bibliotecario

The Decline and Fall of the Library Empire. Por Steve Coffman: Vice President, Library Support Services, LSSI — Library Systems and Services.

Una reseña en español por Nievez Gonzalez.

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Diseñando un servicio de información // Lectura y escritura digital en la biblioteca pública

Let's Get Digital, en Flickr vía bixentro
Let's Get Digital, en Flickr vía bixentro

Este es mi trabajo final para la asignatura «Diseño de servicios de Información». Escribí sobre lecto-escritura y ejecución.

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Bibliotic 2011

Bibliotic 2011
Bibliotic 2011

Reseñando el evento sobre bibliotecas y tecnología Bibliotic 2011, organizado por Enredo

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Hackathones: Proyectos cortos y efectivos // Beck, Record Club y flashmobs

¿Conoces los flash mobs? Pues bien, es una acción organizada donde una multitud realiza una acción en un lugar específico por un corto periodo de tiempo. El sitio Flashmob.com sirve para que cualquier persona proponga una de estas acciones colectivas para que una multitud las realice. Por ejemplo aquí hay un flashmob en una biblioteca de la Universidad de Kentucky, donde hicieron una fiesta:

En Colombia se han realizado algunos de estos eventos. Uno de ellos fue el Flashmob Transmilenio que fue una protesta contra las restricciones del uso de cámaras en el sistema de transporte masivo de Bogotá y que afecta toda la ciudad (para la muestra el primer video de mi prueba de Waze). El Flashmob Transmilenio se originó por esta foto de Juan Diego Velasco.

Estación NQS - Calle 75 por Tatuajefalso
Estación NQS - Calle 75 por Tatuajefalso

En los comentarios de esta foto en Flickr puede verse la discusión.

Ahora bien: ¿Qué pasaría si hiciéramos eventos similares para realizar productos o tareas específicas? Offray Luna habló de esto en el Software Freedom Day en Manizales y es curioso porque ésta, una de las conversaciones más interesantes que tuve en ese evento se dió entre charla y charla. Es decir: No fue algo programado. Offray contaba que su evento ideal debía tener desconferencias y finalizar con un hackathon donde un grupo de programadores de computadores se reunen en un corto periodo de tiempo para producir software. Así de simple: Corto en el tiempo y efectivo.

¿Puede esto replicarse en otros campos diferentes al desarrollo de software?

Claro que si y de hecho ya ha ocurrido en otros ámbitos como la música. Beck, un cantante estadounidense tiene un proyecto llamado Record Club donde se reune con otros músicos para hacer covers de canciones (es decir interpretar la canción que alguien mas hizo anteriormente) en un corto periodo de tiempo. Lo explica así en su sitio web:

Record Club is an informal meeting of various musicians to record an album in a day. The album chosen to be reinterpreted is used as a framework. Nothing is rehearsed or arranged ahead of time. A track is put up here once a week. The songs are rough renditions, often first takes that document what happened over the course of a day as opposed to a polished rendering. There is no intention to ‘add to’ the original work or attempt to recreate the power of the original recording. Only to play music and document what happens.

Tomado de Record Club

Mi traducción sería algo como esto:
Record Club es una reunión informal de varios músicos para grabar un álbun en un día. El álbum escogido para ser reinterpretado es usado como base. Nada es ensayado o arreglado de antemano. Publicaremos aquí una pista por semana(…) No hay intención de añadirle nada al original o recrear el poder de la grabación original. Solo tocar y documentar lo que sucede.

Por ejemplo aquí sacó covers de INXS durante el 3 de marzo de 2010, según comentó en su publicación en no más de doce horas. Puede verse el espíritu de este proceso en el video de «New Sensation»

Por su parte, el proyecto Yatoka refleja algo similar a lo que hace Beck, pero con bandas chilenas, grabando lo que ellos llaman «Documentales de bolsillo», donde las bandas se toman por un corto periodo de tiempo un espacio público para interpretar su música. A continuación The Ganjas interpretando «Motoquiero» y luego los hermanos de Perroski tocando «A.M»


The Gangas: Motoqueiro


Perrosky: A.M

En Colombia no he visto muchos proyectos que no pertenezcan a ámbitos tecnológicos desarrollando cosas como estas. Algo que recuerdo es el casting que se realizó para la película «La Sociedad del Semáforo» que se estrenó éste año; donde se percibía la firme intención de la película de hacerse «cargada de realidad», como lo diría Daniel García-Díaz en una de las notas de prensa de la película. Aquí se evidencia la efectividad de hacer partícipes a muchas y diversas personas en un proyecto, pero claro: una película no se hace de la noche a la mañana, requiere más trabajo.


Casting de La Sociedad del Semáforo (LSD-S)

¿Qué otros proyectos podrían implementarse de esta manera? ¿Puede la biblioteca aprovechar manifestaciones como los flashmobs a su favor? ¿Puede brindar espacios para desarrollar este tipo de proyectos o proyectos interdisciplinarios? Un buen sistema de información es clave en estos procesos. Otra cosa que parece develarse aquí es que necesitamos formas de trabajo distintas, formas de educación distintas, como lo menciona Sir Ken Robinson en su charla Changing education paradigms ¿no les parece?

Nota: Gracias a @tohuko por este último video.