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Bajar internet al mundo físico

Al ver cómo han cambiado las cosas por lo menos en esta década con internet recordé las palabras que encabezan este post, lo que se refiere a bajarse internet, descargarlo al mundo análogo, a lo físico. Esa idea la escuché de un grupo de personas muy atentas a las actividades colaborativas, el acceso abierto y todas estas cosas, la gente de Platoniq.

Esa idea me quedó sonando y la verdad creo que es una buena alternativa, pero ¿qué implica hacerlo? o ¿para qué, si hay un montón de cosas por las cuales amamos a internet tal como va? Pues bueno, si lo pensamos hemos trasladado muchas de nuestras actitudes cotidianas al entorno digital y las hemos dejado desarrollar allí. La socialización, en algunos casos, la solución adecuada a un problema (o muchos) lo que implica trabajo en equipo, búsqueda de información, la selección adecuada de la información y la creación y transferencia de nuevos conocimientos. ¡Ya está! pero ¿cuál es el problema? El problema lo percibo como la idea general de que lo que se maneja en un entorno digital y lo que ocurre en uno análogo son dos mundos totalmente diferentes que no se relacionan entre sí;  lo que se me ocurre es que esa diferencia es de este tipo, por ejemplo: si lo llevamos a campos cercanos, en la educación. Si se enseña algo para la vida pero en un entorno totalmente aislado del mundo real ¿qué se está enseñando? Si los ciudadanos de ahora y del futuro necesitan aprender a resolver sus problemas en comunidad, en sociedad, pero los educan para ser individualistas y competitivos ¿qué ciudadanos tendremos? Si tenemos en cuenta que después de clase (o durante) los estudiantes se relacionan entre sí, comparten información y se ayudan para resolver problemas, tareas o trabajos académicos.

Lo mismo pasa con las tecnologías y el uso de información; si hablamos de encontrar buenas fuentes, de usar adecuadamente la información, de explorar e investigar con estos poderosos recursos a los que podemos acceder desde la web, pero  se restringe el acceso a la información o a ciertas páginas en instituciones educativas y algunas bibliotecas… ¿Cómo podemos apoyar o fortalecer el desarrollo de las habilidades que han crecido en internet y que son tímidas en lo análogo? — Esto me lleva a pensar en una extensión de actividades que se realizan entre visitantes frecuentes de bibliotecas y bibliotecarios (o Bibliotecólogos, como se prefiera) y en cómo se relacionan, en cómo se puede generar aprendizaje accidental o conocimiento por azar, en cualquier momento y lugar. También el miedo que parece existir ante la avalancha digital y el posible olvido de las bibliotecas, que es un factor a tener en cuenta y que existen personas que lo tienen presente, aunque sabemos que es difícil que suceda.

Creo que ese miedo se superaría si se piensa en el espacio físico, en el lugar en donde se puede crear comunidad, un sentido de pertenencia. En donde se pueda compartir intereses en común con otras personas y en donde se pueden arrastrar aspectos de lo digital que nos ayuden con nuestras actividades análogas, ver nuestro entorno como un laboratorio que crece y se expande, así suena mejor ¿no?

Ya que está la intención lo que queda es transformarla en acciones.

NOTA:

El sonido que introduce esta publicación es el generado por las conexiones Dial Up, o como lo suelen llamar, el antiguo sonido para conectarse a internet. Antaño, para poder conectarse se necesitaba de un módem que realizaba una llamada telefónica a otros ordenadores conectados a un número específico en la red telefónica. Los sonidos que se producían se generaban debido a que las líneas telefónicas eran análogas, por lo tanto el módem emitía y recibía señales en distinta frecuencia que eran moduladas y convertidas en datos digitales. Como lo recuerdo, no siempre se lograba una conexión exitosa y por lo que ahora sé se debe a que estas señales debían verificar (según lo encontré acá):

  • Señal de línea disponible
  • Tonos de llamada al número de destino
  • Grupos de señales de las distintas velocidades a las que puede comunicarse el módem, para elegir más rápida y óptima
  • Intercambio de datos sobre el modo de llamada (SYN-ACK)
  • Comprobación de velocidad
  • Modo Duplex (comunicación simultánea en ambos sentidos)
  • Conexión aceptada
  • Y datos

Con este último ya se contaba con acceso a internet y todo un nuevo universo.

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Biblioteca sin muros: Acceso y uso de la información pública-común

SocibipuII – Bibliteca sin muros

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El mundo leído y narrado: No-guía para interpretar y narrar nuestro entorno

Un pensamiento constante mientras leía los textos para esta entrada me remitían a unos vídeos que encontré navegando y explorando un poco en la web, como de costumbre. Siempre se encuentran personas con algún dato o información útil. Lo interesante de este ejercicio fue estudiar la teoría sobre la participación social y ver que la práctica simplemente se dio como una necesidad de unos grupos determinados de personas y que la experiencia tuvo sus replicas (así como los movimientos te tierra o el mencionado aleteo de una mariposa…) en varios lugares al rededor del mundo.

Uno de ellos es sobre el 15M y los estudios que se han realizado al respecto, en especial el que presento a continuación sobre el flujo de información (cómo se difundió, recibió y redistribuyo) y su impacto a través de las redes sociales.

Es impresionante el papel de las tecnologías al incentivar y fortalecer la participación de las personas sobre hechos que bien se podrían mantener ocultos, cerrados, casi inexistentes y que pueden afectar no solo a la persona en particular, sino que también a toda una comunidad.

Y por supuesto es inevitable pensar en las bibliotecas (en especial las públicas) como un ente fuerte en la formación de ciudadanos capaces, responsables por sus deberes y derechos. Aunque no esta de más decir que cuando nos referimos a manifestaciones no es necesariamente salir a la calle con pancartas música baile y una inconformidad en particular, sino que existen otras formas de participación que también deben tenerse en cuenta y que además de poder surgir desde la biblioteca como ese proceso de formación ciudadana. Un buen ejemplo es el muy conocido y mencionado Hiperbarrio en donde (y como ellos dicen) se narran historias locales para un público global.

Con iniciativas simples y de impacto como éstas comparto la idea de Gaitandeomaha cuando dice que: «…debemos entrar y romper el paradigma de la información, (con) una información bien contada, éticamente referida, que genere debate y seguimiento, una información que sea escuchada, una información veraz, sin manipulación…«

En lo anterior se resalta una idea importante para el desarrollo de estas actividades y es el flujo que se debe dar a la información sobre los temas que le interesan a las personas y en donde todos nosotros debemos debatir manteniendo una posición y exigiendo por el cumplimiento y buen manejo de los asuntos que nos involucran como sociedad.

También les dejo los demás vídeos que encontré y que me gustaría compartir con ustedes. Muestran sucesos similares en donde las personas asumen su responsabilidad como ciudadanos, se reúnen, se organizan y se manifiestan para exigir los derechos que como ciudadanos tienen y se deben respetar, pero primero debo agradecer a @andrewholes que los publico y bueno aquí pueden ver uno de los vídeos y el otro lo pueden encontrar en este sitio

Para empezar…

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Liberando o librándonos de los libros // Blas Garzón, Traficantes de sueños, biblioteca y cultura libre

Traficantes de sueños es un proyecto basado en contenidos libres, algo muy valioso en esta época donde muchos editores que no entienden el negocio ven como sus castillos se derrumban ante la red sin siquiera tratar de entenderla y adaptarse. En el sitio web de Traficantes podemos ver que son «un punto de encuentro y debate de las diferentes realidades de los movimientos sociales, (…) construimos una librería asociativa, una editorial y un punto que coopera con redes de distribución alternativa.» Es decir: No son una simple editorial, o librería; son los creadores de un nuevo espacio.

Gracias a Traficantes leí «Por una cultura libre. Como los grandes grupos de comunicación utilizan la tecnología y la ley para clausurar la cultura y controlar la creatividad»; un libro de Lawrence Lessig que puedes comprar o descargar en el sitio de Traficantes. ¿Qué tiene de especial Traficantes que no tenga otra librería? Pues que usan licencias Creative Commons, lo que permite que sus contenidos puedan copiarse sin necesidad de engorrosos permisos a editores que a veces nunca responden, manteniendo la información de los documentos que manejan aislada de quienes lo necesitan como ocurre en mi trabajo, en una biblioteca digital.

¿Cómo puede sostenerse este proyecto si sus contenidos pueden ser copiados libremente? Yo por ejemplo leí uno de los libros que ellos tienen. No voy a retribuirles el favor con dinero, pero este texto muy seguramente les servirá de publicidad para que alguien mas compre sus libros, o trabaje con ellos en un proyecto que pueda beneficiarlos a todos, quien sabe. El caso es que si para adquirir un documento para mi biblioteca digital tengo que escoger entre comprar los libros en una editorial cerrada o una que se basa en contenidos libres seguramente me inclinaré por Traficantes o la que use contenidos libres: En la biblioteca que trabajo nos propusieron comprar una copia física por cada documento descargado de la biblioteca digital, un disparate desde cualquier punto de vista. ¿Qué haría mi biblioteca (digital) con 250 copias físicas de un mismo libro? ¿No es excesivo pagar por cada libro si en realidad lo que me interesa es apenas un capítulo del documento completo? Con estos contenidos libres me quito este problema, además que va muy acorde con la idea del futuro del desarrollo de colecciones que mencioné en un post anterior.

En un grupo sobre bibliotecas 2.0 en LinkedIn la discusión sobre desarrollo de colecciones se llevó al uso de dispositivos electrónicos como tablets o e-readers desde la biblioteca. Blas menciona desde su experiencia cómo funcionan las dinámicas de estos dispositivos y sus puntos a favor o en contra, como los dispositivos cerrados estilo Kindle, y los formatos que usa: Un lector electrónico no es únicamente un pdf, sino que puede tener diversos formatos y los proveedores de dispositivos pueden hacer que un formato se lea únicamente en un dispositivo, es decir: O lees el documento en el aparato que te vendo o no lo lees. ¿Preocupante verdad?

¿Estan las editoriales tomando las medidas necesarias para estos nuevos retos? ¿Qué posición toman las bibliotecas y los usuarios que son quienes se benefician de los contenidos? En estos momentos donde la remezcla de datos puede verse en todos lados (un ejemplo es The #biblioteca Daily, un «periodico» sobre bibliotecas, donde escriben en él aquellos que en twitter usen la etiqueta «biblioteca» para sus enlaces. ¿Qué papel cumple una editorial en un estilo de publicación como ésta? Técnicamente ya se pueden generar nuevos documentos basados en fragmentos de otros documentos pero ¿por qué los derechos de autor deben ser un problema para esto? ¿Las editoriales son nuestras amigas o enemigas?

Personalmente creo que Blas y Traficantes de Sueños nos estan enseñando mucho y debe ser ejemplo a seguir.