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Tardes en el LabCi 3: Biblioteca Intercultural

El pasado 22 de mayo se realizó en el Laboratorio de Ciencia de la información una sesión dirigida por Alejandro Tinoco de las ya conocidas Tardes En el LabCI. En esta ocasión Alejandro nos habló sobre sus intereses académicos y su trabajo como joven investigador de Colciencias, así como de su proyecto Biblioteca intercultural.

Durante la tarde, Alejandro habló sobre sus experiencias en el pregrado que lo llevaron a sus intereses académicos actuales relacionados a su profesión como bibliotecólogo y la cultura. Actualmente él es profesional en Ciencia de la información – Bibliotecólogo de la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ por sus siglas) y cursa estudios de Antropología en la Universidad Nacional de Colombia. Durante este año se desempeña como joven investigador de Colciencias.

Uno de sus principales motivaciones sobre su trabajo actual fue el poder involucrarse en los programas de Bibliotecas Públicas de la Biblioteca Nacional de Colombia, encargada de temas de diversidad, en donde trabajó como monitor encargado de los becarios que se encontraban en distintas regiones del país haciendo trabajo de campo en proyectos en bibliotecas rurales, trabajo con afrocolombianos y comunidades indígenas. El contacto con estos espacios y con los distintos profesionales le permitió aprender sobre la diversidad cultural colombiana, particularmente la interculturalidad, el enfoque hacia los pueblos indígenas y las comunidades afro. Una mención importante durante la charla, con respecto a este punto, es que pudo ver que detrás de los temas de diversidad cultural existe, también, temas de conflicto armado y propiedad de la tierra, así como la incidencia que puede tener una biblioteca en estos entornos.

En el momento que decide retomar su trabajo sobre la biblioteca intercultural, presenta su proyecto renovado,  agregando modificaciones a partir de sus estudios en el área de la antropología en donde además de la interculturalidad se enfoca en lo comunitario. El proyecto está dirigido a la comunidad Nasa Sata Makiwe, indígenas del Cauca, con quienes ha estado trabajando durante este periodo como investigador de Colciencias.

Uno de los principales retos que se pudo ver durante la exposición de Alejandro fue el papel de una biblioteca creada por la comunidad para cubrir sus propias necesidades de preservación y divulgación de sus propios saberes. Todo lo contrario al simple hecho de implantar modelos que funcionan o más bien se aplican en otros contextos, como las escuelas, universidades o bibliotecas en las ciudades, que tal vez no son los más adecuados para sectores específicos de la población, como grupos indígenas.

Finalizanco la tarde se retomó el post Respuesta a la pregunta ¿A qué juegan las bibliotecas? y se comentó la situación de la biblioteca Central de la PUJ, en donde se comparaba con el sistema Transmilenio, debido a la centralización de los servicios bibliotecarios en un único espacio que no da abasto con la población estudiantil. Con respecto a este punto recordé un ejemplo de un profesor que alguna vez dijo en su clase que Transmilenio es una forma de pensar, y partiendo de este punto, una biblioteca también lo es y tal vez tanto las personas que usan este servicio, como las personas que lo administran (Gente de las bibliotecas) necesitan repensar estos espacios, proponer y actuar, ojalá con la comunidad académica , cubriendo en lo posible a todas las partes interesadas.

7a / 50

Somos la gran chimba de este mundo
Fumamos desde la ventana del quinto piso del apartamento de nuestro colega.
Portamos chaquetas de cuero, camisas a cuadros, jeans ajustados y zapatillas de marca que nos identifican como alguien interesante.
Nuestros lentes de marco grueso y cortes de pelo raro dan fe de nuestra locura y originalidad (que abunda)

Estamos aquí sentados, en este quinto piso, rodeados de instrumentos musicales y recordando las andadas de la academia de artes cobijados por el güaro y melodías post-grunge.

Somos gente elevada, muy común para ser como ustedes pero no lo suficiente como para compararnos con los demás.

Somos el ego de los verdaderos artistas muertos. La imagen de Vougue criolla, los calzoncillos de kalvin Clein en vitrina de Chapinero, los nadie entre los ocho millones más de esta ciudad.

Global / Local

¿Para qué el Dominio Público? algo así fue la pregunta que nos llego un vienes luego de que una tarde de discos no se dio. A la larga sí estábamos escuchando música y eso fue lo que ayudó. Temas y temas de bandas locales con buenas letras, buenos discos, muy buenas, muy locales.

Entre las ideas que vienen y van llegó el tema del dominio público, como se ha visto en este blog, el tema de la calculadora de domino público es algo frecuente y sonante, pero ¿para qué? ¿Cuál es la cosa con el dominio público? fue algo que nos preguntamos. Después de que Hiperterminal me echara todo su carreto llegué a una conclusión, y le dije:

Mirá, ¿has escuchado eso que siempre mencionan para sonar bonito en las publicaciones, eso de piensa global, actual local?– sí, me dijo. Pues pilla esto, si te pones a pensar en lo local que conoces ¿qué es? La cosa fue que no la agarró, no fui muy claro. Lo que pienso es que nuestra generación tiene los efectos de la globalización naciente, crecimos en paralelo con internet, la tv por cable nos malcrió y nos hizo pensar en las cosas que no veíamos en el colegio, pero por lo general todos los contenidos interesantes llegaron de afuera.

¿Qué conoces de la producción local? lo pensamos y es muy poco ¿Qué conocemos de la producción local que podemos remezclar libremente?

Chicuelos, ahí está el para qué del Dominio público. Creación y fortalecimiento de lo local.

fotos en Cuenca

Actualización Este post lo escribió Ricardo Pianchiche, quien aparece en la foto. Hace parte del Proyecto Sasiku y vive en Ecuador. La última semana de septiembre de 2011 estuve dictando un taller sobre uso de tecnologías en Cuenca, en ese país. Ricardo comentó que nunca había usado el computador y que esperaba que le tuviera paciencia. Le pareció mágico tomar una foto y subirla a internet. Su sonrisa lo revelaba.

Me inquietó en el taller la “colonización cultural” que se puede dar mediante el uso de tecnologías. Si se fijan, en el sitio web del Proyecto Sasiku los idiomas son español, kichwa y shuar, respetando la tradición indígena; pero al caminar por la calle veía a muchos jóvenes con rasgos indígenas, pero con una fuerte influencia del hip-hip y el reggaeton. Era común ver grupos de chicos con reproductores de audio, escuchando reggaeton con un sonido muy distorcionado debido a que esos pequeños aparatos no funcionan bien para escuchar música en exteriores.

En el taller reafirmaba mi idea que el valor de lo autóctono y lo tradicional es lo que permite que compitamos en una sociedad conectada con un valor anadido: La información y el conocimiento tradicional es algo que puede ser único y en este caso no está digitalizado ni en la red. La globalización puede uniformar y causar estragos.

De las incoherencias de la propiedad intelectual: Según la ley 23 del 82 de Colombia las obras indígenas estan en dominio público. Tal vez en Ecuador funcione diferente, pero para poderles hacer llegar a estas personas varias copias de un cd con recursos descargados de internet (porque en sus comunidades, algunas a varias horas en el interior de la selva no tienen conexión a la red) sería ilegal. Sería comunicación pública. En cambio lo que ellos produzcan entra automáticamente en dominio público. Me recuerda al caso de Aaron Swartz y Jstor. ¿Compartir conocimiento para el aprendizaje puede ser tan nocivo? ¿A caso las industrias de contenidos tienen que lucrarse a toda costa?

Trueque digital // Intercambio de conocimiento

En el software freedom day hice esta presentación que resultó ser una especie de manifiesto. Hay muchas cosas que hacemos desde hace mucho tiempo como compartir, la tecnología nos sirve para optimizar procesos pero ¿debe la tecnología dictarnos normas de comportamiento sobre cómo compartimos información? En Bogotá y muy seguramente hay ferias de intercambio de libros donde no intermedia dinero: Si alguien ya leyó un libro se lo regala a otro, alguien más podría regalarle un libro que no se haya leido a este primer lector. Si hacemos eso de forma milenaria, si antes de la exisencia del dinero intercambiábamos bienes ¿por qué ahora las empresas quieren dictarnos la manera de actuar?

Hice esta presentación para el proyecto llamado Trueque Digital, de (mi pana) Camilo Cantor. Lo conocí en Campus Party y me gustó su proyecto, así que decidí intervenir en él. Camilo, Pio Hefner y yo conversamos sobre cómo queríamos que funcionara el trueque y algunas buenas ideas salieron de esa reunión. Resultó que cuando yo presenté mi visión de Trueque Digital en este espacio, Pio Hefner me comentó que la forma en que él lo entendía tenía ciertas cosas comúnes y otras que era algo diferentes. Es aquí donde el trabajo colaborativo empieza a dar frutos.

Entre las reflexiones de la charla comenté que no tenemos que ser amigos de toda la vida para colaborar en proyectos. Esa es la idea del trabajo en la red, aportar, compartir y que el resultado sea mucho más poderoso que el resultado de cada idea por separado. Que la interacción del todo de alguna forma cobre vida y surgan propiedades emergentes de este sistema. ¿Qué esperamos intercambiar en este proyecto? Archivos digitales, archivos físicos, saberes, ideas, todo lo que podamos intercambiar. Este espacio se hace con la intención de humanizar la red, de no limitarnos a interactuar entre máquinas, sino en construir relaciones entre personas.

¿Debemos intercambiar únicamente contenido abierto? Esa fue una de las preguntas del público. Mi respuesta fue no. Al igual que al comprar un libro somos libres de intercambiarlo con quien queramos ¿por qué deben haber restricciones si queremos compartir un archivo digital que intercambiamos con otra persona a través del trueque? La idea de la ley es mantener un equilibrio pero ¿si la ley no garantiza el equilibrio debemos cambiar nosotros o debe cambiar la ley? ¿Se hicieron las leyes para que todos los ciudadanos sean delincuentes?

Antes de esta charla estuve en la de Sergio Ovalle que curiosamente empezó por una charla informal entre Offray Luna (aquí su sitio web y su microblog) y la idea de que las reuniones no necesitan un espacio institucional ni bien definido para generar avances. Es decir, no necesitamos un horario en el cronograma del evento, ni un espacio, sino que inclusive tomándonos un café podemos tener una conversación muy afín al tema, que de pronto aborde temas que el evento principal no toca y que son muy pertinentes. Esto me parece que viene muy de la mano con lo que comenta Cristobal Cobo sobre aprendizaje invisible.

Para mi otro de los grandes encuentros fue participaciones de José David Cuartas de Sologicolibre.orgVisonte deslumbraron a los asistentes con su excelente trabajo sobre realidad aumentada.

Entre las conclusiones del evento encontré que la cantidad de asistentes no necesariamente muestra el éxito del evento, pero si las acciones que se realizan luego. Por otro lado las acciones que duran poco tiempo pero que finalizan con productos son las deseadas. Offray comentó que las hackatones cumplen esta espectativa. Comentaron sobre esto que los eventos deben realizarse con ese espiritu, reunión interdisciplinar, trabajo colaborativo y productos en corto plazo; pero que no necesariamente sea un evento para ingenieros sino que incluya a una amplia gama de saberes. En el Software Freedom Day habían ingenieros, diseñadores, trabajadores sociales y profesionales en ciancia de la información (plural, porque me alegra no ser el único de mi área en estos eventos, cada vez más se ve gente de esta carrera en otros espacios).

Gracias a Tecnoparque Sena Manizales, Danka y la Fundación Casa del Bosque por la invitación. Fue muy grato interactuar con los participantes, expositores y amigos en este espacio. Ojalá se repita.