Categorías
Ciencia de la información

IFLA critica el licenciamiento como solución en el Parlamento Europeo

Este documento muestra cómo diversas asociaciones están presionando porque el derecho de autor no sea una barrera para el acceso a la información digital. Recientemente Copyright for Creativity, EBLIDA, LIBER y Communia organizaron un desayuno de trabajo con el Parlamento Europeo para exponer los problemas que acarrea el licenciamiento, como alternativa a las excepciones y limitaciones al derecho de autor para bibliotecas y archivos.

¿Cuál es el problema?

El problema es que diversas organizaciones están abogando porque el derecho de autor amplíe sus excepciones y limitaciones para bibliotecas y archivos. Esto haría que haya una normativa global que le permita a dichas instituciones hacer usos de obras que por ahora sólo pueden realizarse si los autores o titulares del derecho de autor las autorizan.

El licenciamiento es una figura que autoriza a que terceros (en este caso las bibliotecas y los archivos) usen material sujeto a derecho de autor; es como un permiso especial que los autores le darían a las bibliotecas. El problema es que con el licenciamiento, las bibliotecas y archivos siguen estando atadas a la buena voluntad de los autores. Una normativa de excepciones y limitaciones haría obligatorio a los autores a que les permitan a las bibliotecas y archivos usar las obras para brindar acceso a sus usuarios.

A continuación el comunicado publicado por IFLA.

El comunicado de IFLA

Esta es la traducción al español del texto realizado por Julia Brungs, hecha por Jaime Ríos Ortega.

Imaginen un mundo donde cada libro en cada estante alrededor del mundo están sujetos a diferentes términos y condiciones de uso. Esta es la realidad del entorno digital que ahora vivimos. Licensing Briefing Document

El pasado miércoles 6 de mayo, la IFLA en conjunto con las organizaciones Copyright for Creativity, EBLIDA, LIBER y Communia organizaron un desayuno de trabajo para los diputados del Parlamento Europeo y sus asesores. La reunión abordó la relación entre el Derecho de explotación y reproducción (Copyright) y las licencias, y se demostró que el licenciamiento no es la solución al problema que enfrentan las bibliotecas cuando ponen los materiales a disposición de sus usuarios en el medio digital. En cambio, deben actualizarse las excepciones y limitaciones al derecho de explotación y reproducción de las obras para garantizar que las bibliotecas puedan realizar su función esencial en la sociedad.

Las bibliotecas han aceptado que las licencias son parte del entorno contemporáneo de la información y que establecen los términos sobre la manera como usamos y reutilizamos las obras protegidas por derecho de autor. Sin embargo, las licencias que invalidan la legislación autoral perjudican y restringen la creatividad y la innovación. Esto se debe a que el acceso y el uso de los contenidos digitales se rigen casi en todo el mundo, no por lo que establecen las el derecho autoral de cada país, sino por aquello que imponen contratos privados, y en ocasiones confidenciales.

Esencialmente, la reunión fue una reacción a las recientes discusiones, particularmente en Europa, que se han centrado en las licencias como un reemplazo a la modificación de excepciones y limitaciones al derecho de explotación y reproducción. Lo anterior derivó hacia una modificación a las discusiones sobre la actual reforma en la legislación autoral europea por parte de María Martín-Prat, Jefa de la Unidad de Copyright y Directora General de la Comisión Europea para redes, contenido y tecnologías de la comunicación (DG Content). Seguido por las exposiciones de Paul Ayris, Director de Servicios Bibliotecarios de University College London; Jill Cousins, Director Ejecutivo de Europeana; y Alec Tarkovski, de Creative Commons Polonia.

Todas las presentaciones señalaron que el completo reemplazo de las legislaciones autorales por el licenciamiento restringe el acceso y reutilización de la información y el conocimiento en el entorno digital, al igual que obstaculiza la investigación y la creatividad.

Después del desayuno de trabajo, la Unión Europea anunció su nueva estrategia «Digital Single Market» la cual promete una legislación europea más moderna en materia de derecho de explotación y reproducción de obras, que estará lista a finales de 2016. La IFLA, en colaboración con los miembros europeos, firmemente han propugnado un marco habilitado con excepciones que faciliten de modo decisivo la preservación digital, el préstamo electrónico y la transferencia de información más allá de las fronteras políticas que en su conjunto, ayuden a la investigación por parte de los usuarios de las bibliotecas. Se incorporan excepciones o limitaciones a la legislación autoral para que sean obligatorias y no puedan anularse por contratos. Las licencias ocupan su lugar, pero no sustituyen leyes equilibradas de explotación y reproducción de obras protegidas.

Para obtener más información general sobre la problemática originada por las licencias, consulte el documento informativo, elaborado por la IFLA, LIBER y EBLIDA con motivo de su reunión.

Consulte la versión web en inglés.

Julia Brungs
Gerente de Políticas y Proyectos
Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA)

Volver a la nota en la Red de Egresados de Ciencia de la Información

Categorías
Ciencia de la información

IFLA firmó la Declaración de La Haya

La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA)) firmó la Declaración de La Haya, anunciada el pasado 6 de mayo de 2015. Esta declaración busca que el derecho de autor no sea una barrera para el análisis de grandes cantidades de datos (big data).

Si bien los hechos, los datos y las ideas no se protegen por el derecho de autor, éste fue un tema abordado en el Congreso de IFLA en Lyon, donde se presentaban casos donde no se podía hacer minería de datos, por restricciones legales. Un ejemplo de minería de datos es analizar todas las palabras publicadas en una revista de 1950 a 1970, para encontrar las que más se repiten en periodos de años, para generar por ejemplo nubes de las palabras más repetidas y visibilizar patrones.

 

Traducción al español del comunicado: IFLA firma la Declaración de la Haya ¡Reforma inmediata a las leyes de propiedad intelectual!

«Big Data puede reconfigurar el mundo y salvar vidas. Mediante su análisis podemos encontrar respuestas a desafíos tales como el cambio climático y las pandemias a escala global, se puede estimular las economías, se puede impulsar la investigación; pero antes, la legislación en materia de Propiedad Intelectual tiene que modificarse y debe mejorarse el acceso a la tecnología, logrando que los hechos, los datos y las ideas sean accesibles a todos por igual.»

La organización Ligue des Bibliothèques Européenes de Recherche (LIBER) anunció el 6 de mayo la Declaración de La Haya sobre el Descubrimiento de Conocimientos en la Era Digital en Bruselas. La IFLA es uno de los primeros signatarios de la Declaración, la cual tiene por objeto promover acuerdos y suscitar consenso sobre la manera de permitir un mejor acceso a los hechos, los datos y las ideas para la extracción de conocimientos en la era digital. Creemos que quitando barreras al acceso y análisis de una gran cantidad de datos producidos por la sociedad, se pueden hallar respuestas a grandes desafíos como el cambio climático, la escasez y despojo de recursos naturales, y la globalización. No obstante, los marcos legales actuales, incluyendo el derecho de explotación y reproducción (Copyright) no siempre ayudan a la adopción de nuevos enfoques en la investigación, particularmente la minería de datos. La Declaración avala los siguientes principios que respaldan el enfoque de la minería de datos, con visión a futuro:

  1. La propiedad intelectual no está prevista para regular el libre
    flujo de hechos, datos e ideas, sino que tiene como objetivo
    primordial promover las actividades de investigación.
  2. Las personas deberían tener libertad para analizar y perseguir su
    curiosidad intelectual, sin temer a la vigilancia, el monitoreo ni a
    las represalias.
  3. Las licencias y los términos de los contratos no deberían restringir
    a los individuos para usar datos e ideas.
  4. Será necesario continuar indagando las nociones éticas en la
    aplicación de técnicas de minería de datos, en respuesta a la
    tecnología en constante cambio.
  5. La innovación y la investigación comercial basada en el uso de datos e ideas no estará restringida por la legislación en materia de
    propiedad intelectual.

La Declaración propone una hoja de ruta para emprender acciones de defensa en favor de mejores políticas, infraestructura y herramientas. Ha sido muy oportuno el lanzamiento de la Declaración el mismo día que la Comisión Europea anunció su estrategia Digital Single Market.

¿Por qué es importante?

Las bibliotecas tienen la oportunidad de aprovechar la sociedad de la información y consolidar su papel como agentes del desarrollo sostenible. Sin embargo, continuamente enfrentan retos en las restricciones a la minería de datos.

Si bien, los datos no están protegidos por las leyes de propiedad intelectual; los textos, los documentos y las bases de datos de las que se extraen podrían estar sujetos a regulaciones de derechos de explotación y reproducción, derechos conexos o el derecho sui generis sobre bases de datos. La extracción, copia y transformación en un formato legible por máquina del contenido, una vez que se haya tenido acceso legalmente, pueden afectar a los titulares de los derechos de reproducción exclusiva. Asimismo, las medidas técnicas de protección correspondientes al contenido plantean otras restricciones. La IFLA ha propugnado reformas al derecho de explotación y reproducción, por lo que la Declaración refleja nuestro compromiso de conseguir un marco internacional habilitado en materia de derecho de explotación y reproducción (por ejemplo, acciones de la IFLA como Statement on Text and Data Mining y la labor ante la OMPI) que brinde suficiente protección a la creatividad y al acceso a la información, sin restringir a la investigación y el desarrollo del interés público.

Lo que sigue después

La Declaración de la Haya sobre el Descubrimiento de Conocimientos en la Era Digital es un marco distinto puesto que pide a los responsables políticos que proporcionen claridad jurídica sobre las problemáticas del derecho de autor, al mismo tiempo que solicita a los ciudadanos, a las pequeñas y medianas empresas (SME) y a las bibliotecas que hagan lo mismo y la firmen. La IFLA aprovechará esta oportunidad para exhortarlos a promover el acceso a la información y datos abiertos en sus regiones mediante la firma de la Declaración.

Para más información sobre estos temas, consulte nuestra página web dedicada a las Limitaciones y Excepciones a Copyright en favor de Bibliotecas y Archivos.

Fuente: http://www.ifla.org/node/9567 y traducción de Jaime Ríos Ortega.

Volver a esta nota en la Red de Egresados de Ciencia de la Información.

Categorías
Ciencia de la información

Instituciones culturales frente al Derecho de Autor

Mientras pensaba en cómo completar un par de párrafos para tratar un tema que me ha dado algunas vueltas en la cabeza desde hace un tiempo, leí en la prensa un fragmento de texto que afirmaba que el tema de tendencia global en el momento es la “neutralidad”, a propósito de internet.org. En ese momento recordé que en esta época está bien llevar el discurso de acceso a la información y procurar que todas las personas puedan obtener variedad de servicios en la web de una manera igualitaria.  Pero de momento mi problema inició desde otro punto… de acceso. La información contenida dentro de los muros de las instituciones culturales.
Es común encontrar en este blog entradas relacionadas con el derecho de autor y las bibliotecas. Lo interesante es que, si bien existen grupos que apoyan el acceso a la información, así como las excepciones y limitaciones al derecho de autor en bibliotecas, es muy poco lo que conocemos sobre personas que intenten garantizar cierta flexibilidad al derecho de autor con obras o materiales en otro tipo de unidades de información diferentes a las bibliotecas.

Guías básicas

El derecho de autor, por ser un tema de interés general, en la actualidad cuenta con una amplia cobertura en temas de carácter formativo e informativo para distintos tipos de públicos. Algunos para sectores específicos (Abc del Derecho de autor para bibliotecarios o la Guía de derecho de autor para bibliotecas) otros para el público en general (como los que se ofrecen en la página de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, DNDA), pero en el fondo algo general que no logra abarcar la complejidad de este tema para todos los actores involucrados de una u otra manera con el acceso y uso de la creación del intelecto humano, las obras científicas, literarias y artísticas.

En todo caso existen iniciativas interesantes, como el libro de Cultura al derecho, que tiene un sitio en la web, y que trata de abordar distintos sectores relacionados con las creaciones o adaptaciones de las obras. No obstante, este tipo de publicaciones puede quedarse en generalidades para los distintos sectores.

La desinformación en las unidades de información

El flujo masivo de información que circula actualmente por distintos medios es un motivo para abrumar a cualquier persona, aunque también es un buen recurso para quien puede tomar con firmeza el timón y navegar por la web buscando las mejores rutas para lograr encontrar los puertos con la información correcta. Y es que, a pesar de la variedad de recursos, comentarios de expertos y uno que otro caso práctico sobre  derecho de autor, por ejemplo, no es de sorprender que algunas personas no profundicen en estos temas y se queden con la información general sobre la presentación de una norma que, por lo general, tiene un tono que se puede tornar restrictiva.

Desde abogados hasta sencillos bibliotecarios pueden verse en algunos líos con las interpretaciones de las normas, excediendo, algunas veces, las libertades como también las restricciones al acceso y uso de obras. Algunos casos concretos con los que me he encontrado consisten en asumir que una obra entra en dominio público basándose en que la fecha de elaboración de la obra es anterior a 1930, o algunos más comunes, todavía, se encuentran cuando se asume que, si no se ha identificado un autor de una obra y su fecha de creación es de finales del siglo XIX o principios del XX, esa obra no tiene derechos, por lo tanto se puede usar libremente. Si les ha pasado algo así, no hay por qué preocuparse, hay casos más penosos.

¿Y en caso de que se presente algún problema?

Lo que es evidente es que el derecho de autor frente a la misión de instituciones culturales, como museos o bibliotecas, por mencionar algunas casos cercanos, choca.

Lo bueno y lo malo del asunto es que no he visto muchos casos en donde personas demanden a instituciones culturales por temas relacionados con el derecho de autor, aunque puede pasar. Los líos se centran, por lo general, en las editoriales. Puntos en contra, no existe una ley o algún ítem en ella que impida que las personas demanden, así la institución tenga las mejores intenciones.

Por supuesto, desde nuestra trayectoria, estamos más enterado de la situación de las bibliotecas, en donde en algún lugar de su misión se encuentra algo como “brindar acceso a la información y…”, lo que ayuda a enfrentar de alguna manera ciertas restricciones o ambigüedades en las normas, por supuesto, tomando riesgos. Por otra parte, en instituciones como un museo, por ejemplo, ese aspecto de su misión no es tan explícito.

Si revisamos la institución que se encarga de apoyar la consolidación y el desarrollo del sector museístico del país, encontramos que su misión es “Salvaguardar el patrimonio cultural… y narrar la historia de los procesos culturales del país…”.  En el primer caso, un medio de salvaguardar el patrimonio del país, por ejemplo, es la digitalización de la obra que implica realizar una obra derivada del original. Si el original es una obra Huérfana (anónima o sin autor identificado) se podría hacer una excepción a la ley siempre y cuando la obra no se divulgue. Algo así como lo que pasa con el fondo de Nina S. de Friedemann, por tomar un ejemplo. Este fondo se encuentra en la Biblioteca Luis Ángel Aarango y… está ahí, se puede consultar pero ya, si consigues a las personas herederas de la señora Friedemann te pueden dar una autorización que solamente aplica para el material que es de autoría de Nina, aunque esta familia donó gran parte del material que reposa en el fondo a finales del siglo pasado; sino debes ir detrás de cada colaborador de sus investigaciones para lograr una autorización de uso. Todo lo que una persona puede hacer con ese material sucede dentro de las paredes de la Biblioteca. ¿ Y cuantos fondos y archivos existen en esta y todas las demás bibliotecas del país? y si a eso le sumamos otras instituciones culturales ¿Qué tan amplio es es acceso y uso de los materiales que reposan en éstas?

Volviendo a la misión del Museo, la narración de la historia de los procesos culturales del país implica una difusión pública, dar acceso a las personas a una información, a las obras, objetos, documentos que representan la historia del país y su gente. Y si, suponiendo un escenario ficticio y totalmente alejado de la realidad, varias de estas obras no tiene información de procedencia y mucho menos de un autor o derechohabientes que se pueda identificar (retomando el caso de obras huérfanas) ¿esta institución no estaría comentiendo una infracción en caso de usar obras con esas características?

¿Cómo termina esta historia?

Todavía no lo sabemos. Por ahora dejaremos este abrebocas mientras recopilamos más información sobre otras instituciones. Esperamos que algún lector o lectora que vea cercano un o varios casos como los que presentamos en esta entrada pueda compartirlo con nosotros.

Categorías
Ciencia de la información

Rip: A remix manifesto // ¿Podemos cambiar la ley de derecho de autor para las bibliotecas?

Llegué a este video gracias a Camilo Uribe. Es apenas un fragmento de una serie de nueve videos. No lo he visto, pero justo ahora empiezo a ver el primer video en español.

Por otra parte el pasado jueves 17 de Febrero de 2011 estuve en una charla que ofreció Juan Carlos Monroy, el director general de la Dirección Nacional de Derecho de Autor titulada «El derecho de autor y los servicios en la biblioteca» dictada en la Biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá. La charla fue retransmitida a Ibague, Pasto, Tunja y Cartagena. Además de la presentación de cómo funciona la propiedad intelectual en Colombia y el mundo se comentó algo realmente valioso: La ley está desactualizada para formatos digitales y debemos hacer algo.

Juan Carlos comentó que se realizarán unas mesas de trabajo entre bibliotecarios y personas de la industria audiovisual, debido a que la ley abarca en buena parte a los documentos impresos, pero deja por fuera el material multimedia como las películas. Por otra parte se habló sobre las excepciones y limitaciones de las bibliotecas y el problema que supone a las bibliotecas digitales seguir una ley que fue pensada únicamente para documentos impresos. La idea de estas mesas de trabajo es actualizar la ley de forma que se mantenga el equilibrio entre el acceso y la remuneración al creador en épocas donde copiar contenidos puede llegar a costos casi nulos.

Al final de la reunión los organizadores comentaron que su intención es mantener este espacio mensual en la Luis Ángel. Habrá que estar muy atentos a la conformación de mesas de trabajo porque la ley bien puede beneficiar a una cultura abierta o no. Por otro lado se invitó a los creadores de contenidos a registrar sus obras en la Dirección Nacional de Derecho de Autor. El registro de obras es gratuito, puede hacerse a través de internet y la respuesta según comentaron es de quince días. ¿Por qué no hacerlo?

Por ahora no tengo más información sobre las mesas de trabajo, sin embargo estaré pendiente del blog, el espacio de e-democracia y del sitio oficial de la Dirección Nacional. Si alguien sabe algo ojalá lo comente. ¿Crees que podemos cambiar la ley? ¿Te gustaría participar? ¿Cómo deberían funcionar las bibliotecas digitales y la ley de derecho de autor?