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Tenemos un serio problema con los bibliotecarios

El debate sobre el libro electrónico. Editores y libreros ven el acceso libre al libro electrónico y revistas como una amenaza a sus beneficios. Como Pat Schroeder, Presidente de la Asociación Americana de Editores dijo al Washington Post, “tenemos un serio problema con los bibliotecarios”

Naomi Klein. Lee la conferencia completa titulada: Ser bibliotecario, una profesión radical

Se encuentra una cita a este artículo del Washington Post el 7 de febrero de 2001 en este sitio

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IFLA y el préstamo electrónico de documentos

Kali, Avatar of the eBook, vía Flickr por kandinski
Kali, Avatar of the eBook, vía Flickr por kandinski

¿Recuerdan la campaña de e-Books en las bibliotecas? Pues bien, el pasado 11 de Mayo de 2012 IFLA publicó un estudio sobre el préstamo de documentos electrónicos. IFLA Releases Background Paper on e-Lending se titula la publicación y puede descargarse el documento en PDF titulado IFLA E-Lending Background Paper.

En este documento se evidencia la diferencia de intereses entre editores y bibliotecarios. Citan a Mike Shatzkin y su post Libraries and publishers don’t have symmetrical interest in a conversation (Algo como Las bibliotecas y los editores no tienen intereses simétricos en una conversación), donde dice que los editores no toman decisiones morales, sino comerciales. Es cierto, de eso viven. Frases como «The fear is I get one library card and never have to buy a book again» (el temor es que yo tenga una afiliación a la biblioteca y nunca tenga que comprar un libre de nuevo) de Karen Springen, aparecen en el documento.

El documento debate sobre los posibles modelos de préstamo y algunas preguntas surgen. ¿Una biblioteca debe tener los documentos electrónicos a perpetuidad o debe brindar acceso a los documentos almacenados por las editoriales? Si es así ¿Las editoriales garantizarán la preservación del documento? En este punto los formatos usados, las plataformas de distribución y la arquitectura de información que tengan juegan un rol determinante. ¿Quién puede consultar? ¿Cuántas veces le es permitido leer un documento? ¿Puede descargarse el documento a otro dispositivo de lectura?

Algunos modelos de préstamo

Se menciona el modelo de OverDrive, donde un único usuario puede acceder al documento electrónico, tal como ocurre con libros físicos: Si alguien tiene el libro antes que tú, debes esperar a que lo devuelva para que te lo presten. El documento menciona el modelo de micropagos por préstamo (si no estoy mal Sonido Local funcionaba con un modelo similar, donde un artista reproducido más veces en su sistema obtenía un mayor pago que un artista que no era muy escuchado). Otra forma es la de embargo, donde las bibliotecas pagan por un determinado número de préstamos, por ejemplo: Pagas para que un documento pueda ser prestado 100 veces, al llegar a ese límite, vuelves a pagar por otros 100 préstamos.

El documento cierra la sección titulada «e-Lending» (préstamo electrónico o e-Préstamo) notando que el préstamo de libros electrónicos no está mediado por barreras geográficas, por lo que deben incluise mecanismos para determinar quién accede a qué documento. Esta parte me recuerda nuevamente al párrafo anterior, sobre la arquitectura de información del sistema usado y el problema de Internet a sus inicios mencionado en el libro El Código 2.0 de Lawrence Lessig: El anonimato de la red en sus inicios no nos permitía saber quién hace qué y en dónde.

¿Cómo respetar los derechos de los editores, pero también los de los usuarios?
El documento dice que si bien es cierto los editores deben cuidar su negocio, los usuarios deben conservar su capacidad de citar e incluir fragmentos de una obra en sus trabajos. Juan David en la charla de Radio Pachone lo mencionaba: Puedes ser un productor audiovisual y citar un fragmento de otra película en la tuya. Esa otra película se proyectaría dentro de la tuya y es una cita, pero en lo audiovisual. El documento de IFLA dice que los documentos electrónicos que contienen Medidas de Protección Tecnológica restringen este derecho de los lectores.

Sobre el préstamo interbibliotecario hay un párrafo: Cuando buscas en tu biblioteca un libro y éste no se encuentra, es posible que la biblioteca tenga convenios con otras a las que puede solicitarle el documento. Ésto es préstamo interbibliotecario. Aparece entonces la preocupación de los editores al notar que una biblioteca puede brindarl a otra una copia idéntica de un documento electrónico con un costo muy cercano a cero. La pregunta del millón es ¿Cómo se pondrán de acuerdo editores y bibliotecarios para mantener el préstamo interbibliotecario en documentos electrónicos? La investigación de IFLA menciona la necesidad de ambas partes a negociar sobre licencias y tecnologías que permitan el beneficio de ambos.

El documento cierra con la consideración de IFLA de crear una directriz para bibliotecas sobre libros electrónicos (policy guidelines for eBooks in libraries). Menciona que esto puede tardar sobre todo en países en desarrollo. Lo cierto es que estamos en un momento clave, donde debemos planear nuestro futuro.

Puede que por el momento no tengamos la infraestructura tecnológica, pero si podemos adelantar debates sobre el tema, para tener idea de a dónde queremos llegar. Todos los involucrados se verán afectados, desde el autor hasta el lector, pasando por todos los intermediarios que incluyen editores y bibliotecas.

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Libros digitales interactivos

Mike Matas: un libro digital de próxima generación
Mike Matas: un libro digital de próxima generación

Un video sobre un libro electrónico que ilustra muy bien por qué no se pueden comparar los libros físicos con los digitales

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Google lanza eBookstore

El gigante de las búsquedas lanzó el pasado 6 de diciembre de 2010 Google ebook store (inglés), la tienda de libros que entra a competir directamente con modelos de venta como Amazon, Barners & Noble y Apple. Google tendrá una tajada de las ganancias que produce la industria editorial.

Según el blog de Google para América Latina, ésta «es la colección de libros electrónicos más grande del mundo, con más de tres millones de títulos«; por ahora el servicio funciona en su totalidad para Estados Unidos, por esto el video de presentación del producto se encuentra sólo en inglés:

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=ZKEaypYJbb4]

Uno de los principios de eBookstore es la lectura «en la nube», aunque los documentos pueden ser descargados. La idea no es que bajes los documentos a tus dispositivos de lectura, sino que los leas en la web. De esta forma puedes acceder a los documentos desde múltiples dispositivos como navegadores web(inglés) para ver los documentos desde tu computador de escritorio o portátil (siempre y cuando funcione javascript), leer a través de aplicaciones para iPod Touch iPhone o iPad(inglés), Android(inglés), y los lectores de libros electrónicos que usen la Adobe eBook Platform(inglés) lo que incluye dispositivos como el Nook(inglés) de Barners & Noble y el Reader(inglés) de Sony. No importa el dispositivo desde donde accedas, siempre se sincronizará para que al volver a abrir el documento esté en la página donde lo dejaste.

Probando Google eBookstore desde un navegador

Al probar este nuevo producto en tu navegador web puedes ver algo como esto:

Google eBookstore. Foto: Hiperterminal.com
Google eBookstore. Foto: Hiperterminal.com

Un aviso que te menciona que los últimos libros de Google eBooks no están disponibles en tu región (Consultamos el sitio desde Bogotá, Colombia) y un cuadro que te muestra los libros que estás leyendo actualmente. La cuenta de eBooks se enlaza desde tu cuenta de Google y accedes a ella como si ingresaras a Gmail. Es así como Google sabe qué estas leyendo para dejar el documento a tu disposición desde cualquier dispositivo que quieras verlo. Por otro lado aunque no se pueden consultar los últimos documentos, si se puede ver libros que se encuentran en dominio público.

La lectura en la web tiene esta apariencia:

La aplicación para la web de Google Books. Foto: Hiperterminal.com
La aplicación para la web de Google Books. Foto: Hiperterminal.com

Puedes ir a cualquier parte del documento a través de una barra inferior de navegación o mediante el menú de capítulos, puedes configurar el texto (tipo de letra, tamaño, interlineado, etc.), buscar palabras en el documento, un botón de ayuda y una opción de puntuación y comentarios.

Reseñas y puntuaciones en Google Books desde el navegador. Foto: Hiperterminal.com
Reseñas y puntuaciones en Google Books desde el navegador. Foto: Hiperterminal.com

Si bien el tener todos tus documentos en la nube puede representar una ventaja para acceder a ellos, de esta forma la empresa tendrá más control sobre lo que lees y sobre todo a quién compartes los documentos, siendo una posible salida para las editoriales contra la piratería de documentos electrónicos. Una de las ventajas de esta modalidad es que al no ser necesario descargar los documentos no tendrías que preocuparte por el formato, por ejemplo si es PDF o EPUB entre otros. Los documentos pueden descargarse, puede que esto sea un temor paranóico pero recordemos que si bien le confiamos muchosde nuestros datos a Google, no son más que una compañia.

Ahora la pregunta es ¿Cuánto debemos esperar para tener el servicio completo en Latinoamérica?

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El futuro del libro // Bibliometría y e-books

The Future of the Book. from IDEO on Vimeo.

Gracias a Pablo Arrieta llegué a éste video sobre el futuro del libro. Aquí presentan varias ideas sobre cómo serán los libros o cómo se modifican nuestra idea de lectura; tema que había abordado en un post anterior sobre lectores electrónicos. Aquí incluyen temas muy propios de la bibliotecología como lo es la bibliometría, al saber qué referencias hace un documento y en dónde lo mencionan; tiene acceso a comentarios de otros lectores, un tema que se aborda desde la biblioteca 2.0 desde las redes pero no directamente relacionada con el documento (se propone el uso de cosas como Open Library que son OPACs o catálogos 2.0 o Library Thing que generan discusiones en objetos paralelos al documento). Esta propuesta muestra las conversaciones en el objeto (el libro electrónico) y no en una plataforma externa a él (un sitio web donde se referencia el libro pero no necesariamente implica que pueda leerse).

Alice, la última forma del libro presenta la lectura como un servicio. En nuestras clases hemos hablado sobre esto: ¿Qué tal si nos suscribimos a una novela como servicio como ocurre con la tv por cable? En ese sentido los usuarios podrían intervenir en la creación de la historia, en vez de adquirir un producto terminado; en ese caso la lectura sería una lectura y escritura, con con un texto en eterno desarrollo.

¿Cómo crees que evolucionará el futuro del libro? ¿Qué otras cosas le añadirías a estas sugerencias?