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Manual ninja para copiar, pegar y no morir en el intento

Me invitaron a la Feria del libro del Colegio Tilatá para hablar sobre plagio, referencias bibliográficas y Wikipedia. Era un público bastante diverso, con chicos de sexto a once de bachillerato, es decir de los 10 a los 17 años aproximadamente. La experiencia fue interesante porque en un momento de la charla buscamos el nombre del creador de las Tortugas Ninja en Wikipedia y lo editamos. Daniel Andrade, un niño de los más jóvenes que asistió ofreció su nombre que apareció reemplazando al de Kevin Eastman, el verdadero creador de las Tortugas Ninja según Wikipedia (Aquí el registro del cambio en Wikipedia).

Le pedí a los asistentes que verificaran en sus celulares si el cambio había tenido efecto. Las caras de asombro al verificar que su compañero aparecía en Wikipedia, seguidos por comentarios como «¡Daniel aparece en Wikipedia!» me hacían sentir cuando en tiempos atrás un conocido aparecía en televisión y uno se emocionaba. A pesar de que estos chicos usaban frecuentemente Wikipedia, no tenían en mente que cualquier persona puede modificarla. El mensaje fue efectivo: No le crean a nadie; en lo posible verifiquen con varias fuentes. Copiar está bien, pero hay que saberlo hacer. A mi ya me han timado, así que espero que no les pase a ellos.

Leonardo cerró la charla diciendo: Wikipedia, al igual que los libros es una salida, no un punto de llegada. Ahí el camino empieza, no es donde termina. Yo les propuse que si les había gustado editar Wikipedia, la editaran con lo que más supieran: Videojuegos, fútbol, televisión… lo que más les gustara.

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Libros digitales, tablets y demás // ¿Estamos listos para los e-Readers?


Imagen tomada de Karen Horton

En la pasada Feria Internacional del Libro de Bogotá el Libro Digital tuvo un lugar privilegiado, lo que alberga una duda: ¿Estamos listos para lo e-Readers?

Si bien en todo el mundo los iPad están arrasando no sólo en ventas, sino que además guiando la idea de cómo debe ser un e-Reader; en Colombia estos dispositivos apenas estan dándose a conocer. Algunos «piratas» como Pablo Arrieta se aventuran a éstas aguas desconocidas a escribir con hipertextos, multimedia e incluyen interactividad con sus lectores. Su libro «Leyendo hipertextos» (http://hipertexto.gruponormadigital.com) es un documento físico con enlaces a la web mediante códigos QR, de esta forma el lector encuentra información en papel que se enriquece con videos, animaciones y todos los recursos que puede ofrecer internet.

Aunque en Colombia estos dispositivos no se han masificado aún (en el sitio oficial de Apple puede leerse «El iPad puede estar sujeto a aprobación regulatoria y aún no estar disponible para la venta en tu país» [1] y no es común encontrar usuarios de Kindle o Nook en bibliotecas o universidades a pesar de la gran variedad de estos dispositivos) la discusión sobre qué tipo de dispositivo se usará va mucho más allá de características técnicas como peso, duración de la batería y tamaño: ¿Los lectores están pensando los libros digitales como una réplica exacta de los libros físicos o quieren explorar la lectura como una experiencia que incluye multimedia, comentarios en redes sociales y todo lo que la red puede ofrecerles? Teniendo en cuenta el tipo de experiencia que los lectores quieran tener, factores como el uso de tinta electrónica (que no permite animaciones) vs. pantallas LCD y conexión a través de wi-fi con aplicaciones extras son determinantes. Igual ocurre para los autores: ¿Tendremos documentos escritos únicamente en texto o nos encontraremos con videos y canciones en medio de lecturas? De su producción también depende el aprovechamiento de estos dispositivos.

Necesitamos nuevos lentes para leer.
Además de los costos y disponibilidad de estos aparatos en ciertas regiones existen otras variables que afectan el acceso a la información. El uso de códigos QR implica que necesitamos dispositivos con cámara y software para interpretar estos códigos que nos dan información adicional, lo que quiere decir que no sólo necesitamos documentos físicos o electrónicos, sino además una serie de otros dispositivos como cámaras, parlantes, micrófonos que puede que hagan de la lectura un acto con mucha preparación. Por otra parte costumbres como compartir un libro con alguien ahora puede resultar un acto de piratería. Eso sin contar algunos escándalos como el ocurrido entre Amazon e (irónicamente) el libro 1984 de George Orwell que habla sobre el control de el Gran Hermano a la población: Los usuarios que habían adquirido este libro para leerlo en su Kindle a mediados del 2009 encontraron que Amazon lo borró de sus dispositivos debido al cambio de decisión del editor en que el documento apareciera en formato electrónico. Este tipo de hechos nos pueden hacer reconsiderar el uso de dispositivos libres, al igual que de formatos de documentos libres como DjVu, ePub, OEB en contraposición al doc (de Microsoft Word), lit (de Microsoft Reader) o mobi (del Kindle).

Referencias
[1] Apple. (n.d.). iPad – Mira la Web, el correo electrónico y las fotos como nunca antes. Sitio oficial de Apple. Recuperado Agosto 25, 2010, de http://www.apple.com/la/ipad.