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IFLA firmó la Declaración de La Haya

La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA)) firmó la Declaración de La Haya, anunciada el pasado 6 de mayo de 2015. Esta declaración busca que el derecho de autor no sea una barrera para el análisis de grandes cantidades de datos (big data).

Si bien los hechos, los datos y las ideas no se protegen por el derecho de autor, éste fue un tema abordado en el Congreso de IFLA en Lyon, donde se presentaban casos donde no se podía hacer minería de datos, por restricciones legales. Un ejemplo de minería de datos es analizar todas las palabras publicadas en una revista de 1950 a 1970, para encontrar las que más se repiten en periodos de años, para generar por ejemplo nubes de las palabras más repetidas y visibilizar patrones.

 

Traducción al español del comunicado: IFLA firma la Declaración de la Haya ¡Reforma inmediata a las leyes de propiedad intelectual!

«Big Data puede reconfigurar el mundo y salvar vidas. Mediante su análisis podemos encontrar respuestas a desafíos tales como el cambio climático y las pandemias a escala global, se puede estimular las economías, se puede impulsar la investigación; pero antes, la legislación en materia de Propiedad Intelectual tiene que modificarse y debe mejorarse el acceso a la tecnología, logrando que los hechos, los datos y las ideas sean accesibles a todos por igual.»

La organización Ligue des Bibliothèques Européenes de Recherche (LIBER) anunció el 6 de mayo la Declaración de La Haya sobre el Descubrimiento de Conocimientos en la Era Digital en Bruselas. La IFLA es uno de los primeros signatarios de la Declaración, la cual tiene por objeto promover acuerdos y suscitar consenso sobre la manera de permitir un mejor acceso a los hechos, los datos y las ideas para la extracción de conocimientos en la era digital. Creemos que quitando barreras al acceso y análisis de una gran cantidad de datos producidos por la sociedad, se pueden hallar respuestas a grandes desafíos como el cambio climático, la escasez y despojo de recursos naturales, y la globalización. No obstante, los marcos legales actuales, incluyendo el derecho de explotación y reproducción (Copyright) no siempre ayudan a la adopción de nuevos enfoques en la investigación, particularmente la minería de datos. La Declaración avala los siguientes principios que respaldan el enfoque de la minería de datos, con visión a futuro:

  1. La propiedad intelectual no está prevista para regular el libre
    flujo de hechos, datos e ideas, sino que tiene como objetivo
    primordial promover las actividades de investigación.
  2. Las personas deberían tener libertad para analizar y perseguir su
    curiosidad intelectual, sin temer a la vigilancia, el monitoreo ni a
    las represalias.
  3. Las licencias y los términos de los contratos no deberían restringir
    a los individuos para usar datos e ideas.
  4. Será necesario continuar indagando las nociones éticas en la
    aplicación de técnicas de minería de datos, en respuesta a la
    tecnología en constante cambio.
  5. La innovación y la investigación comercial basada en el uso de datos e ideas no estará restringida por la legislación en materia de
    propiedad intelectual.

La Declaración propone una hoja de ruta para emprender acciones de defensa en favor de mejores políticas, infraestructura y herramientas. Ha sido muy oportuno el lanzamiento de la Declaración el mismo día que la Comisión Europea anunció su estrategia Digital Single Market.

¿Por qué es importante?

Las bibliotecas tienen la oportunidad de aprovechar la sociedad de la información y consolidar su papel como agentes del desarrollo sostenible. Sin embargo, continuamente enfrentan retos en las restricciones a la minería de datos.

Si bien, los datos no están protegidos por las leyes de propiedad intelectual; los textos, los documentos y las bases de datos de las que se extraen podrían estar sujetos a regulaciones de derechos de explotación y reproducción, derechos conexos o el derecho sui generis sobre bases de datos. La extracción, copia y transformación en un formato legible por máquina del contenido, una vez que se haya tenido acceso legalmente, pueden afectar a los titulares de los derechos de reproducción exclusiva. Asimismo, las medidas técnicas de protección correspondientes al contenido plantean otras restricciones. La IFLA ha propugnado reformas al derecho de explotación y reproducción, por lo que la Declaración refleja nuestro compromiso de conseguir un marco internacional habilitado en materia de derecho de explotación y reproducción (por ejemplo, acciones de la IFLA como Statement on Text and Data Mining y la labor ante la OMPI) que brinde suficiente protección a la creatividad y al acceso a la información, sin restringir a la investigación y el desarrollo del interés público.

Lo que sigue después

La Declaración de la Haya sobre el Descubrimiento de Conocimientos en la Era Digital es un marco distinto puesto que pide a los responsables políticos que proporcionen claridad jurídica sobre las problemáticas del derecho de autor, al mismo tiempo que solicita a los ciudadanos, a las pequeñas y medianas empresas (SME) y a las bibliotecas que hagan lo mismo y la firmen. La IFLA aprovechará esta oportunidad para exhortarlos a promover el acceso a la información y datos abiertos en sus regiones mediante la firma de la Declaración.

Para más información sobre estos temas, consulte nuestra página web dedicada a las Limitaciones y Excepciones a Copyright en favor de Bibliotecas y Archivos.

Fuente: http://www.ifla.org/node/9567 y traducción de Jaime Ríos Ortega.

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Percepciones del taller sobre fortalecimiento de asociaciones en Colombia

Del 4 al 6 de Octubre del 2014 se realizó el taller de fortalecimiento de asociaciones, en el marco del programa Fortalecimiento de Asociaciones de Bibliotecarios (BSLA por sus siglas en inglés) de IFLA. Fui invitado por mi trabajo realizado en la Fundación Conector. En este texto analizo el objetivo del evento y las asociaciones bibliotecarias colombianas. Cierro con una propuesta, para no quedarme en una crítica al evento y pensar en su desarrollo. De antemano agradezco a los organizadores del evento por su invitación y por abrir un espacio para conocer tantas iniciativas y personas interesantes. En general mi percepción del evento es que tuvo más cosas buenas, pero siento mencionar también las malas en este texto. Espero que sirva para la reflexión y por supuesto son bienvenidas las críticas, precisiones o ajustes que se quieran hacer.

El objetivo del evento

A decir verdad no me quedó muy claro cual era el objetivo del evento. En la documentación que recibí puede leerse «El programa BSLA (sic) es una metodología general que ofrece abordaje estratégico para el desarrollo de capacidades y la sostenibilidad de las asociaciones de bibliotecarios. El programa beneficia a las asociaciones, bibliotecas y sus comunidades». ¿El objetivo era fortalecer las asociaciones existentes o crear una nueva asociación sostenible con todos los participantes?

¿Asociaciones o agremiaciones?

Antes de profundizar más en el tema, creo que deberíamos aclarar los conceptos. Para mi la pregunta inicial debería ser: ¿Estamos hablando de asociaciones o de agremiaciones? Según el Diccionario de la Real Academia Española, en su definición de asociación puede leerse: «Conjunto de los asociados para un mismo fin y, en su caso, persona jurídica por ellos formada». Por su parte, un gremio se define como «Conjunto de personas que tienen un mismo ejercicio, profesión o estado social». En el evento se usó indistintamente el término agremiación y asociación, como si fueran sinónimos, cuando no lo son. Si vamos a hablar de agremiaciones, discusiones muy álgidas como el uso de tarjetas profesionales serían un buen punto de partida. Si vamos a hablar de asociaciones, la interdisciplinariedad es la clave, por lo que perfiles como una de los participantes, con estudios en ética y filosofía (aunque no en bibliotecología) resultaban muy valiosos. Fue una lástima que estos perfiles no llegaran más allá del primer día, en mi concepto por la falta de claridad en temas básicos como el aquí mencionado. También me pareció muy triste que algunas entidades se presentaran como los «encargados de expedir tarjetas profesionales». ¿Tan minúsculo es el impacto que esperan generar en Colombia?

¿Participaron quienes debían participar?

Estoy estudiando las comunidades de práctica, como espacio de aprendizaje informal en mi maestría en educación. Etienne Wenger, en su libro «Comunidades de práctica: Aprendizaje, significado e identidad» menciona que las comunidades de práctica tienen dos cosas que les dan valor: Participar y cosificar.  El participar es sencillo de comprender, por la definición del diccionario y el significado que podemos darle por sentido común, sin embargo el cosificar es algo más complejo. Particularmente lo interpreto como la materialización de las prácticas en documentos o infraestructuras. Algo que me gustó bastante, fue que entre los asistentes generamos este mapa de participantes del evento, de esta forma creamos un producto o como diría Wenger «cosificamos». Al ver el mapa, las asociaciones realmente son menos que el total de los participantes, puede notarse al comparar la capa de asociaciones contra la capa de asistentes. ¿Realmente participaron quienes debían participar? ¿Cuál era el objetivo de invitar a muchos más grupos, personas o instituciones? Si el objetivo era invitar a los participantes del panorama bibliotecario, hacen falta instituciones y personas que están haciendo cosas interesantes, por ejemplo en otras ciudades además de Bogotá y Medellín.

Las asociaciones colombianas

Siento que las asociaciones colombianas son un grupo reducido, cerrado y sin un norte claro. En una mesa de trabajo de 7 personas agrupadas al azar en el que estuve en el evento, 5 no pertenecían a ninguna asociación y las dos que si pertenecían a alguna, eran sus presidentes o máximas autoridades. Al preguntar por qué no pertenecía ninguno de los 5 a alguna asociación, se manifestó que las asociaciones existentes representan una carga extra de trabajo y ningún beneficio. En esas condiciones es muy difícil que una asociación se mantenga y mucho menos que crezca.

Las tarjetas profesionales de bibliotecólogos y archivistas en Colombia

Resultó curiosos que los dos participantes que si pertenecían a asociaciones, estuvieran a favor del uso de tarjetas profesionales para que personas que no tengan formación en sus disciplinas se vean impedidas a ejercer la profesión. ¿A qué se debe la necesidad o esa enorme ansiedad a que el ejercicio deba tener tal requisito? ¿No es suficiente con el título profesional? O no será que somos tan malos en lo que hacemos que necesitamos recurrir a normas y leyes para que no nos quiten nuestros cargos. Particularmente me parece crítico este tema si estudio una carrera que tiene dos tarjetas profesionales. ¿No deberíamos hacer una revisión de fondo a la dichosa tarjeta profesional? Algo allí huele muy mal.

En todo caso en ese escenario, estamos hablando de agremiaciones y no de asociaciones. El evento sigue quedando sin dar muchas luces al respecto.

La descontextualización del problema

Las presentaciones de expertos suelen ser interesantes, pero de nada sirven si no se contextualizan. Creo que los mejores momentos del evento fue cuando se dejó de lado la teoría para hablar de problemas reales del contexto colombiano. Espero que este texto apoye a la identificación del problema y a su identificación. Algo que me sigue preocupando es que se tomen las identificaciones de problemas como asuntos personales. Quiero ser claro en eso: No pretendo señalar a nadie, ni juzgar su trabajo, pero si que reflexionemos sobre lo que estamos haciendo. Si no podemos contextualizar los problemas porque sus involucrados se sienten ofendidos, creo que no vamos a poder avanzar.

¿Le recomendaría afiliarse a alguna asociación colombiana de bibliotecólogos o archivistas?

Antes de afiliarse a una asociación colombiana, le recomendaría que les preguntara qué le ofrecen a cambio. Particularmente a las asociaciones a las que yo podría afiliarme, todas con base en Bogotá, no hay ninguna que me ofrezca algún beneficio que valga la pena por la inversión en tiempo, dinero y trabajo que estoy dispuesto a dar. El enfoque de una de las presentaciones hizo énfasis en el voluntariado o trabajo ad honorem de sus afiliados más recientes. Perdón, pero me parece que el trabajo y tiempo de las personas debe remunerarse. No puedo dejar de pensar en la respuesta ejemplar de un joven a una práctica sin remunerar. Si no hay remuneración en otros asuntos como reconocimiento, representatividad o al menos pasar un buen rato, creo que las asociaciones si deben meterse la mano al bolsillo si quieren que alguien sirva el café en sus encuentros, que fue el ejemplo que usaron.

Una propuesta

Algo que el evento hizo fue abrir espacios de encuentro y participación, lo cual aplaudo y agradezco a sus organizadores.  Sin embargo les propongo que las asociaciones revisen el objetivo de asociarse y sobre todo que escuchen a sus potenciales socios. Una participante mencionó que le interesa asociarse para compartir tiempo con sus colegas en espacios menos académicos o que no se discuta lo laboral. Creo que las asociaciones no deben enfocarse únicamente en temas sagrados, sino que pueden servir para pasarla bien y ya. El que una asociación no sea académica o profesional no implica que sea una mala asociación.

Revisen si la tarjeta profesional es el objetivo de su asociación, sobre todo en un mundo que le está apuntando a la interdisciplinariedad. Un presidente de estas asociaciones, cuando le pregunté por sus mecanismos para atraer a nuevos integrantes me comentó que deberían pensar en «incluir videojuegos y cosas por el estilo». Por favor, dejen de tratar a sus potenciales socios como si no tuvieran cerebro. Una cosa son los intereses en temas digitales y otra los sistemas de remuneración no monetario para los asociados. Si lo que interesa es que más personas hagan parte de sus asociaciones, podrían empezar por dejar de entenderse como una agremiación. Si son una agremiación, piensen en la interdisciplinariedad que se da por la sociedad red de la que habla Castells, la sociedad de la información y las sociedades del conocimiento que menciona UNESCO o cualquier otra cosa que les haga ver más allá de los muros de su institución.

Por otro lado, si hacen un evento, no solo participen, sino que cosifiquen. Ojalá que al final de cada reunión o evento que se haga, haya un producto. Revisar el objetivo de la reunión puede ayudar a afinar el producto que debería tenerse o construirse. Ojalá se publique y pueda compartirse, para que sirva en beneficio de los participantes u otros actores involucrados en los escenarios de los profesionales de la información.

Trabajemos en red. Si la idea del evento es involucrar a otros grupos, pensemos en que podemos hacer trabajo en red y distribuido. El mapa que construimos como producto del evento muestra el gran centralismo que tenemos. ¿No valdría la pena diseñar una comunidad de práctica nacional sobre el trabajo en bibliotecas, archivos, museos, centros de documentación y todo lo relacionado con profesionales de la información?

¿Que opinan? ¿Tiene sentido algo de lo que escribí aquí?

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Mapa de contactos del evento de IFLA-ASCOLBI en 2014

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Participantes BSLA ASCOLBI IFLA

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Participantes BSLA ASCOLBI IFLA: 4.570868, -74.297333

Este mapa se categoriza así (click en el título para ver cada capa en pantalla completa, aquí todas las capas en pantalla completa)

Redes
Agremiaciones
Asociaciones
Instituciones
Grupos

Cada punto tiene una persona de contacto.

Algunas precisiones

Asociaciones y Agremiaciones: Las agremiaciones se dedica a una profesión específica, mientras que en las asociaciones pueden participar personas de diferentes profesiones.

Grupos y redes: La red trabaja bajo varias instituciones, constituida formalmente. Los grupos pueden constituirse informalmente.

Instituciones: Incluimos instituciones públicas y privadas.

Este es un primer acercamiento para consolidar un sistema de contactos, está en borrador, por lo que pueden haber fallos hasta consolidarlo (tentativamente a mediados de octubre de 2014).

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La representatividad en las decisiones sobre derecho de autor, bibliotecas y archivos

El pasado 18 de Junio la Dirección Nacional de Derecho de Autor realizó una reunión en sus oficinas sobre el Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos –
vigesimoctava sesión (o SCCR 28 por sus siglas en inglés, reuniones de las que ya hemos escrito antes). Estas reuniones son de interés para las bibliotecas y archivos, debido al trabajo que se ha venido adelantando por estas frente a las necesidades identificadas en cuanto a derecho de autor.

Es curioso que a esta reunión, que es de gran interés para bibliotecólogos, archivistas y en general profesionales en ciencia de la información, la mayoría de invitados sean de instituciones que si bien son bibliotecas o archivos, no necesariamente representan a la totalidad de estas agremiaciones. Brilla por su ausencia el Consejo Nacional de Bibliotecología, el Colegio Colombiano de Bibliotecología ASCOLBI, el Colegio Colombiano de Archivistas y agrupaciones similares de lugares fuera de Bogotá. Esto quiere decir que el futuro de las bibliotecas y archivos en Colombia no se está decidiendo entre las instituciones que representan agremiaciones de bibliotecas y archivos. Por otro lado es una discusión centralizada en Bogotá. Un amigo me comentó que podría sonar demasiado presumido pretender que a este tipo de reuniones inviten a personas interesadas en el tema, pero eso podría implicar que la sociedad civil no puede participar en estos espacios. ¿Hace falta pertenecer a una determinada biblioteca o archivo para que te inviten? Si es así ¿A cuál? porque no todas las bibliotecas participan.

Según la invitación «El propósito de la reunión es contarles lo acontecido en la sesión del Comité Permanente de Derecho de Autor celebrado en el mes de abril y recibir de parte de ustedes los comentarios que estimen pertinentes en relación con los textos base de discusión y el trabajo futuro». Lo que plantea una dinámica de «llegar con la tarea hecha». En el 2013 presentamos unos comentarios en otro debate sobre derecho de autor, a los que hasta ahora no se ha tenido respuesta. En ese entonces y ahora parece persistir el mismo problema, si bien se trata de dos entidades diferentes: ¿Cuál es la metodología para recibir, debatir y consensuar estos comentarios?

No me queda nada claro cómo se está construyendo la posición del país. Además no entiendo por qué las entidades del Estado no hacen públicas las posturas que están tomando en estos espacios. Sé que hay un evento al que Colombia asiste y participa pero ¿Cómo se ven representados allí las bibliotecas y archivos del país? ¿Cuál es el papel de las asociaciones de bibliotecas, bibliotecólogos y archivos en estos espacios?

El comunicado de IFLA

Luego del SCCR 28, IFLA publicó en su sitio el siguiente comunicado.  La situación no es nada favorable para las bibliotecas y archivos del mundo.

Las bibliotecas y archivos se marcharon con las manos vacías de las discusiones internacionales sobre Derecho de Autor, después de que otra vez los Estados Miembro no llegaron a un acuerdo.

Estimados colegas:

Nuevamente colapsaron las discusiones relacionadas con el instrumento internacional para las bibliotecas y archivos sin llegar a ninguna conclusión durante la 28° Reunión del Comité Permanente sobre Derecho de Autor y Derechos Conexos (SCCR – Standing Committee on Copyright & Related Rghts) del lunes 30 de junio al viernes 4 de julio en Ginebra. Al final, los Estados Miembros acordaron desestimar cualquier conclusión sobre las excepciones del derecho de autor para bibliotecas y archivos, así como el borrador de un tratado sobre difusión durante las primeras horas del sábado 5 de julio.

Fue un cierre frustrante para una semana en la que las organizaciones de bibliotecas y archivos acudieron a Ginebra desde todas partes del mundo para participar en las discusiones, y con la conocida repetición del colapso de las últimas reuniones del Comité Permanente en abril del 2014.

En esta ocasión, se generalizó el desacuerdo sobre las conclusiones del SCCR28 entre los Estados Miembros, y no se limitó al tema de las excepciones para las bibliotecas y archivos, también se interrumpió el progreso hacia un tratado sobre transmisión luego de un intenso debate entre los Estados Miembros sobre cuán avanzadas estaban las discusiones y cuando, si fuera necesario, se programaría una Conferencia Diplomática para finalizar las discusiones del tratado. La imposibilidad de llegar a las conclusiones en las reuniones del Comité Permanente obedece a un patrón general que se ha presentado en muchas reuniones desde el SCCR27, donde los Estados Miembros son aparentemente incapaces de hallar un común entendimiento sobre diversos asuntos de Propiedad Industrial.

A pesar del decepcionante fin de las discusiones en el SCCR28, las bibliotecas y archivos tuvieron una semana productiva que inició el lunes 30 de junio con un evento paralelo lleno titulado “Keeping Copyright Relevant in the digital environment: libraries, archives and licences” (Manteniendo el derecho de autor relevante en el entorno digital: bibliotecas, archivos y licencias). Los Estados Miembros y las ONG prestaron atención a una serie de ponentes sobre los problemas que enfrentan las bibliotecas y archivos en relación con las licencias de contenido digital o restringir las excepciones y limitaciones internas del derecho de autor.

Durante la semana de discusiones, dos días se centraron en las excepciones de derecho de autor para las bibliotecas y archivos examinando el enfoque no vinculante de los “principios” propuestos por EE.UU.

Mientras los Estados Miembros examinaban relativamente de manera constructiva los principios de los EE.UU. en el momento que disponían, reapareció su incapacidad para hacerse cargo de los crecientes desafíos que enfrentan las bibliotecas y archivos en el entorno digital en repetidas veces por parte de países como India, Chile, Uruguay, Brasil, Sudáfrica y Bangladesh. Varios Estados Miembros, incluida la Unión Europea, insistieron que las excepciones internas de derecho de autor y el marco internacional eran suficientes para resolver los problemas expuestos por las bibliotecas y los archivos.

Irónicamente, en esta misma semana la Comisión de la Unión Europea defendió su marco internacional ante la OMPI. Neelie Kroes, vicepresidente de la Comisión de la Unión Europea y Comisionada de la Agenda Digital, hizo un llamado para la reforma europea de derecho de autor. En su discurso del 2 de julio durante la Conferencia sobre Ciclo de la Información en Ámsterdam, la Comisionada Kroes destacó la naturaleza sin fronteras del acceso a la información en línea.

“¿Qué implica la reforma pragmática? Significan más posibilidades para acceder al contenido en línea sin fronteras. Significan excepciones más armonizadas, que beneficien a los investigadores, docentes, usuarios y protectores, y para el patrimonio cultural. Significa mayor flexibilidad, por lo que no debemos sostener las mismas discusiones cada cinco años.”

Aún está por verse la manera cómo se preparan los Estados Miembros para abordar la naturaleza sin fronteras del acceso a la información en las reuniones del Comité Permanente sobre Derecho de Autor y Derechos Conexos en la OMPI. Sin embargo, las bibliotecas y archivos continuarán luchando por soluciones internacionales que satisfagan los servicios en evolución que cada vez más se brindan en una entorno de información global y sin fronteras.

La siguiente reunión del SCCR tendrá lugar en diciembre del 2014, después de la Asamblea General de la OMPI a celebrarse en septiembre de este mismo año.

Para más información en inglés:

Declaración de la IFLA en SCCR28:
Carta a la Comisión de la Unión Europea, después de SCCR27

Consulte la versión web en http://www.ifla.org/node/8759

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Discusión sobre excepciones y limitaciones para bibliotecas y archivos en la OMPI en diciembre de 2013

El Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos (SCCR por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) está adelantando en un programa de trabajo sobre excepciones y limitaciones para bibliotecas, archivos, la enseñanza y educación, instituciones de investigación y las personas con discapacidades. Chile recomendó a la OMPI revisar estos temas en el 2004. La OMPI inició estudios en sectores específicos desde el 2005.

En el 2010, en la sesión 21 (SCCR 21) se decidió que se dedicarían sesiones posteriores para actualizar las excepciones y limitaciones al derecho de autor. En diciembre de 2013 (SCCR 26) los estados miembro de la OMPI debatirán nuevamente sobre el tratado de excepciones y limitaciones para bibliotecas y archivos, que se encuentra en borrador. El primer y único tratado internacional aprobado sobre excepciones fue el que beneficiaba a personas con discapacidad visual, celebrado en Marruecos en el 2013; tratado que Colombia se comprometió a implementar.

La Asociación Internacional de Bibliotecas y Bibliotecólogos (IFLA) realizó una propuesta basada en el informe de Kenneth Crews, comisionado de la OMPI, publicado en 2008. El resultado de dicho informe revela que varios Estados no tienen limitaciones y excepciones para bibliotecas y archivos en sus legislaciones nacionales sobre derecho de autor, o tienen coberturas mínimas. Esto que implica que las bibliotecas no están trabajando con seguridad jurídica, necesaria para cumplir sus funciones en un entorno global y digital sin infringir el derecho de autor.

Los temas que se mencionan en la propuesta de IFLA son preservación, préstamo bibliotecario, suministro de documentos, acceso a personas discapacitadas, usos justos como educación, investigación, fines personales y privados, obras huérfanas, acceso a obras retiradas del mercado, usos transfronterizos, importación paralela y la obligación a respetar el tratado en licencias y contratos. En Colombia, de estos 11 temas, tenemos carencias en cerca de 8. Nuestra legislación está desactualizada o no hay regulación alguna.

Este texto se basa en el trabajo de IFLA en la OMPI.

Otra aproximación a este tema se encuentra en el artículo
Agenda para el Desarrollo en OMPI, turno para bibliotecas y archivos de Luisa Guzmán.