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Probando Diaspora // Regalo 3 invitaciones a la red social abierta

Probando Diaspora
Probando Diaspora

Desde hace varios meses he venido siguiendo el blog de Diaspora; una nueva red social al estilo Facebook con una gran diferencia de base: Es libre. Esto quiere decir que puedes descargarte el software y hacer funcionar tu propia red social, además que no te deben preocupar los progresivos cambios que se dan en otras redes como Facebook (aquí una visualización de los cambios en privacidad desde el 2005).

En la página inicial puedes leer cosas como:

  • En Diaspora, los aspectos aseguran que tus fotos, historias y bromas sean compartidas sólo con la gente que tu quieras.
  • Eres dueño de tus imágenes, y no deberías tener que cederlas sólo para compartirlas.
  • Diaspora no te hace ir a través de configuraciones y opciones solo para mantener tu perfil seguro.

Además, en el Developer release de Octubre pueden leerse cosas como que están trabajando en la portabilidad de datos.

Si bien es cierto que deben competir con redes tan populares como Facebook por la cantidad de información que manejan, me parece que es un excelente proyecto que debe ser tenido en cuenta porque entra a darle la batalla a otras empresas con software libre y puede evitar que usemos un único servicio porque no tenemos otras opciones. Nunca he sido muy bueno usando Facebook porque me da muy mala espina esta red social, paranoia que aumentó luego de ver la película The Social Network. En una de las charlas en las que ví a Alejandro Piscitelli decía «¿Qué le debe importar a Mark Zuckerberg tu información personal» pues bueno, tal vez no importe mucho pero al menos ya tengo una opción para perder mi privacidad (o lo poco que me queda) en una herramienta que usa software libre. Al menos me siento más a gusto con ella.

Regalo: Me quedan tres invitaciones para probar Diaspora en su versión alpha. Se las entregaré a las tres primeras personas que me dejen un comentario en mi blog (No se vale vía twitter – twitoaester).

Debo agradecer enórmemente a Pio Hefner por su gran amabilidad conmigo.