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Arquitectura de información sostenible

The Intertwingularity, vía Flicrk por Peter Morville
The Intertwingularity, vía Flicrk por Peter Morville

Este post se basa en la discusión que generó mi opinión sobre eventos cerrados y el Día Mundial de la Arquitectura de Información en Bogotá. Particularmente le responderé a Natalia Vivas autora de Por qué asistiré al Día Mundial de la Arquitectura de Información en Bogotá. Cuidado: Es mi postura frente a las ideas, independientemente de las personas.

¿Por qué escribí el post sobre eventos cerrados? Porque he trabajado en bibliotecas digitales y he visto que se necesitan infraestructuras de información sostenibles. ¿Podría llamarse arquitectura de información sostenible? No lo sé, es lo primero que se me ocurre mientras escribo esto. El problema se da cuando se realizan documentos que únicamente pueden ser consultados bajo condiciones específicas. En el caso de la biblioteca digital la restricción se da por derechos de autor: Si no tienes permisos para que el documento se pueda publicar, no puedes ponerlo a disposición de tus usuarios. En ese caso ¿Para qué trabajar en algo que después no vas a poder usar?

Igual pasa con los eventos cerrados. Su primer argumento es que el Día de la Usabilidad publicó las memorias de su versión 2010 y 2011 en el Slideshare de Usarte. Como usuario no encontré las memorias del evento del 2011 y puedo ejemplificar aquí perfectamente a lo que me refiero con infraestructuras de información cerradas: ¿Dónde puedo encontrar la presentación de Angelo Laverde realizada en el evento de 2010? Ojalá que cualquiera (que no sea Angelo, por supuesto) encuentre en el sitio del Día de la Usabilidad o en su Slideshare dicha presentación. Cuidado, porque el evento en 2010, de donde salió esta presentación fue gratuito, pero eso no quiere decir que sea libre. Mi comentario de infraestructuras cerradas apunta a que además de poder obtener las cosas gratuitas en lo posible, si es imprescindible que las cosas puedan remezclarse y se puedan realizar obras derivadas a partir de estos trabajos. En caso de conseguir la presentación del señor Laverde ¿podría modificarla para hacer una presentación mía, basada en la suya?

El segundo argumento que encuentro es que no sé nada de logística. Que ellos, a diferencia mía, si han organizado eventos y no tengo ni idea de lo duro que es organizar un evento. Tienen toda la razón. Yo no soy un buen logístico y organizar eventos no es algo que me apetezca. En lo que si trabajo es en la creación de infraestructuras de información y en mi escrito revelo mi preocupación porque estas infraestructuras pueden convertirse en espacios no inclusivos. Como ella misma dice: «Aunque siendo fieles al principio de usabilidad: la próxima vez será mejor «prevenir un error que recuperarse de él«.» Si mi escrito puede servir para prevenir algo del evento que aún no se ha realizado ¿Mejor que mejor o no? Mi presencia o ausencia no marcará una gran diferencia, pero si anoto que puede marcar la diferencia para los de mi tipo, aquellos que por ésta u otras razones no asistirán al evento.

Recuerdo haber leído una primera versión de este texto, que al parecer fue editado con el tiempo, donde me llamaba «Diego Ramírez», invitaba al evento el 11 de febrero (en vez del 10, cuando se realizará) y donde mencionaba que en el 2005 eran 15 personas las únicas que se reunían para discutir de este tema. Me alegra mucho que se puedan corregir estas imprecisiones, no importan estos errores, pero aún se mantiene su afirmación de «pasamos de 15 personas en 2005 a 320 asistentes en 2011» donde continúa afirmando que únicamente 15 personas en 2005 trabajaban estos temas. Si la Universidad Javeriana tiene un área completa de arquitectura de información (que consta más o menos de 8 asignaturas relacionadas con el tema, donde ves una cada semestre casi que hasta graduarte) que estaba en funcionamiento incluso en el 2005 ¿No se están legitimando argumentos basados en la deslegitimación de otros? Cierra su argumento con la frase «Colombia cuenta con la fortuna de tener sólidas comunidades entorno a temas tecnológicos, pero no todas podemos funcionar igual.«. ¡Exacto! No todos se inscribieron en esta universidad o en cualquier otra que brindara espacios de participación y discusión sobre el tema. ¿El evento en cuestión apunta a institucionalizarse de la misma manera que una universidad? ¿Qué pasa con los 15 del 2011 que discuten el tema pero no les interesa asistir al evento? Como dice Andrés Lara «Mi opinión sobre eso es que en un país que apenas está creciendo en estos temas debería ser gratuito todas las conferencias». Tal vez la solución esté en crear microeventos más baratos e inclusivos que en buscar patrocinadores para cubrir tiquetes de avión, carpetas, esferos y demás.

Tal vez mi evento soñado sea como el Learning, Freedom & the Web que a propósito incluyen un manual sobre cómo realizar tu propio festival. En este documento hablan del aprender haciendo. No incluir en el evento conferencistas magistrales, sino agrupar a un equipo humano que desarrolle un proyecto. Cito nuevamente a Natalia: «somos MUY pocos los que nos dedicamos a esta disciplina formalmente, pero donde son MUCHÍSIMOS los que están interesados en aprender.» y más adelante menciona algo «(…)de la crítica constructiva y del «yo participo»«. Con este tipo de eventos, como el de Mozilla empiezo a cuestionarme: ¿Qué nivel de participación se puede dar en un auditorio donde los participantes se dedican a recebir información? Si las buenas cifras de Natalia se mantienen (15 en 2005 – 320 en 2011) la ronda de preguntas al final de cada presentación va a dejar a mucha más gente con menos oportunidades y tiempo de participar. Sólo sueño un poco: ¿y si en el evento trabajáramos un proyecto entre todos y uno de los participantes es Louis Rosenfeld (El del libro del oso polar) no sería genial? No alcanzo a imaginarme cómo sería su organización, pero es algo que me gustaría explorar.

A modo de conclusión

Me encantó que este tema hubiera generado debate dentro y fuera de internet. Ojalá pueda discutirse en el evento del 10 de febrero de 2012 en Bogotá. Ojalá quienes asistan nos puedan contar a los que no vamos las conclusiones que sacaron allí y si se generó algún espacio de discusión público, por ejemplo en internet para que de paso quede documentado, para hablar del tema.

Pido disculpas si en algún momento pude sonar grosero. Mi intención no es hacer crítica destructiva y por eso he contestado a todos los comentarios que han salido de diferentes lugares. Me duele que esta discusión se haya tomado a modo personal y en ciertos momentos me ofende haber recibido correos hirientes. Creo que la mejor solución para eso es la discusión abierta.

Agradezco a quienes se tomaron el tiempo de comentar, discutir y difundir esto. Sobre todo gracias a Héctor y Natalia por organizar este evento. Sin su iniciativa la discusión sería mucho más incipiente. Aprovecho para agradecer a Angelo Laverde por lo mucho que aprendí de él, trabajando a su lado como arquitecto de información. Los tres son excelentes personas y admiro sus trabajos. Discrepo de algunas cosas, pero es una mera discusión profesional, nada tiene que ver con ellos como personas.

Propongo que como el evento no se ha realizado aún se incluyan algunas discusiones sobre este tema y otro que se me ocurre: Profesionalización de la arquitectura de información. Si bien una parte de mi trabajo incluye arquitectura de información, soy un profesional en ciencia de la información. Hay algunas diferencias, pero esta discusión deberá darse en otro espacio.

No confundir lo libre con lo gratis. También recibí críticas diciendo que sólo asistía a eventos gratuitos. Andrés Lara realizará un evento en Popayán. Tuve la fortuna de ser invitado y aunque no pague los $25.000 COP del día de la arquitectura de información en Bogotá, con gusto pagaré los gastos del viaje para estar en Popayán. No es cuestión de dinero, es cuestión de libertad.

Espero no ser radical con el tema de la cultura libre, pero como dice Natalia: Hace falta una cultura del «yo participo». En este caso participo de la cultura libre.

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Arquitecturas de Información // Diseñando espacios digitales

El próximo martes 7 de Julio de 2009 a las 5 pm (-5 GMT) estaré en los Paneles blogueros del Campus Party. El panel se titula «Arquitectura de información para la web: Dificultades de ejercer una profesión desconocida» donde compartiré con Mario Carvajal [web, twitter], Juan Diego Velasco [web 1, web 2, twitter], Natalia Vivas Velasco [web, twitter], Mauricio Candamil Llano [web, twitter], Edwin Arley Bernal Holguin [web 1, web 2, twitter] y Juan David Vargas Pulido [web, twitter] y con el público asistente al Campus una conversación sobre lo que implica trabajar en arquitecturas de información en Colombia, visto desde la comunicación social, ingenierías y por mi parte desde la ciencia de la Información y Bibliotecología.

Para contextualizar el tema empiezo contando qué es la arquitectura de información:

Arquitectura de información es, según el Information Architecture Glossary por Kat Hagedorn, El arte y ciencia de organizar información para ayudar a la gente a satisfacer sus necesidades de información. La arquitectura de información involucra investigación, análisis, diseño e implementación. El desarrollo de arquitecturas de información puede darse de arriba hacia abajo o viceversa. Es decir, podemos desarrollar una AI empezando por elegir el hardware hasta llegar a una interfaz de usuario (de abajo hacia arriba) o empezar por el contexto de la información que se requiere e ir desarrollando las necesidades que dicha herramienta desde la interfaz hasta llegar al hardware.

Aunque la arquitectura de información se ha relacionado siempre con aspectos digitales, cabe notar que la teoría dice que cualquier infraestructura que ayude a la gente a satisfacer sus necesidades de información es válida, así, el biblioburro me parece una excelente solución desde el punto de vista de la arquitectura de información para llegar a lugares de difícil acceso del norte de Colombia, lugares que pueden no tener carreteras y donde no existen bibliotecas, el señor Luis Soriano carga a Alfa y Beto, un par de burros, con varios documentos que llevan información a la parte central baja del Magdalena. Igualmente en la bibliotecología se usan arquitecturas para presentar información a los usuarios de las unidades de información, dichas arquitecturas han saltado a los medios digitales potenciando la investigación en dicho campo debido a las bibliotecas virtuales, los catálogos en línea y un sin fin de herramientas que pueden usarse en bibliotecas 2.0.

Me parece interesante cómo una profesión como la arquitectura de información puede mutar con aplicaciones tan centradas en el usuario, quienes tienen completa libertad de decidir cómo quiere ver su información. Sitios como el panel de administración de las cuentas en WordPress, La interfaz de Sonidolocal o el panel de administración de Netvibes me hacen pensar en el trabajo del arquitecto de información podría verse como un trabajo en vía de extinción, pero por el contrario es el arquitecto quien puede ofrecer una gran variedad de matices, desde decidir cómo presentar la información en un sitio web estático hasta optar por la posibilidad de crear interfaces de las anteriormente nombradas, con una libertad muy grande para los usuarios.

Panel de administración de Netvibes. El usuario decide qué información mostrar y su ubicacción.

Encontré Websort, un sitio para hacer Card Sorting en la web, una técnica para organizar la información en un sitio web que puede ser útil a la hora de organizar información para la web. Por otro lado hace poco se lanzó el primer número de la revista Journal of Information Architecture, puede consultarse en http://journalofia.org/