Categorías
Ciencia de la información

Presentaciones y videos // Usando Slideshare y Youtube

Recientemente me involucré en el Proyecto Campus América Latina, (al cual ya le dedicaré un post y cualquiera puede entrar, tod@s cordialmente invitados) y realicé una presentación breve sobre la historia de la red, que dió pié a una interesante discusión sobre la deshumanización gracias a la tecnología con personalidades de la talla de Manuel Dávila a la cuál le he venido dedicando un tiempo, no tanto a escribirla sino más bien a interiorizarla para tener una visión más clara; el caso es que últimamente he estado interesado en otros medios de comunicación como el video y para esta presentación mezclé imágenes de Flickr y algunos videos de Youtube.

Luego de hacer la presentación en Open Office la subí a mi cuenta de Slideshare.net/hiperterminal y agregué las URLs de los videos de Youtube que iban a completar mi presentación como se ve a continuación:

slideshare youtube
slideshare youtube

De las cosas que me gustaron en esta presentación fue el haber incluido a un documentalista en la historia de internet.

Actualización (3 de febrero de 2010): Gracias a @aovalle encontré un pequeño problema de esta aplicación; si insertas las diapositivas a un sitio web como tu blog (como en este caso), etc. la función de reproducir video no marcha muy bien. En ese caso deberás verlo desde el sitio de Slideshare de la presentación, en este caso deberás acudir a este enlace

Categorías
Ciencia de la información

Dislocando ideas, reconstruyendo conceptos

«Lo que no te mata te hace más fuerte»

"Quítate de la vía perico"

«Quítate de la vía perico». El libro que me gané por este escrito que refleja mi manera de ver la lectura.

¿Alguna vez has tenido la sensación de haber descubierto algo que estuvo frente a ti todo el tiempo? A veces sentimos cambios en la manera de percibir el mundo, son cambios pequeños, mutaciones leves en nuestras ideas que cambian nuestro punto de vista.

¿Alguna vez leíste un libro que te hiciera temblar, sentir repudio, asco, incertidumbre y hasta modificar tu forma de actuar? He tenido esos documentos en mis manos y algo que me quedó claro es que los libros que perturban tus estructuras mentales siempre tienen algo en común: Presentan espacios, ideas o conceptos que nos son familiares y además ofrecen respuestas a nuestros problemas.

¿Pero cómo un universo tan bizarro como el de Kafka puede solucionar problemas? ¿Acaso en las noches temes que puedas convertirte en un escarabajo gigante como ocurrió con Gregorio Samsa en “La Metamorfosis”?

Estanislao Zuleta en su “Conferencia sobre la lectura” [Zuleta 1978, p.24] plantea que cada escritor genera su propio código y para entenderlo debemos habitar esos espacios bajo las reglas de cada escrito. De lo contrario las invenciones, fantasías y vicisitudes similares de los escritos de ciencia ficción no tendrían cabida en el mundo. Recuerdo haber disfrutado lecturas en el colegio como «El Túnel» de Ernesto Sábato porque sentía afinidad con su protagonista pero al ver que dicho sujeto cometía asesinato lo apartó de mi contexto por el simple hecho de que para mí no era plausible que yo cometiera acto semejante. A pesar de eso sentía afinidad por los sentimientos y eso evitó que de dejara de lado la lectura.

Leí “100 años de soledad” de Gabriel García Márquez que no me dejó más que un molesto sinsabor. ¿Por qué creo que ocurrió esto? Porque en la historia no hay nada que solucionara mis dudas existenciales de aquella época. La sentí como una bella historia de una familia que nada tenía que ver conmigo.

El primer libro que me sacudió y llegó a modificar mis estructuras mentales fue “Érase una vez el amor… pero tuve que matarlo” de Efraím Medina Reyes. Fue tan fuerte porque pensaba que todas las personas siempre actúan de buena fé, además de creer que la selección natural era cosa de animales. Este libro se sitúa en un contexto fácilmente reconocible, donde un grupo de amigos salen de juerga cada vez que pueden, son marginados porque escuchan punk en tierra de vallenato y usan las palabras “mierda”, “puta” y otro tanto de improperios tan frecuentemente como mis amigos y yo en un día cualquiera. El libro tenía una altísima similitud con mi entorno y a pesar de disentir y hasta repudiar varias de las ideas allí planteadas, tuvo los argumentos necesarios para que yo cediera y modificara mi posición, además de solucionar mis dudas existenciales.

Otro libro que generó el sentimiento de encontrar lugares comunes en mi fue “1984” de George Orwell, donde un gobierno totalitario manipula la información a su antojo para controlar y hasta obnubilar los pensamientos de toda una nación. Lo curioso de éste documento es que no solucionó ninguno de mis problemas, sino que por el contrario los agravó; pero ese es precisamente su encanto. Orwell se valió de lugares comunes, altamente vigilados, lo que me hizo alzar la mirada en más de una ocasión en búsqueda de cámaras de seguridad para lograr ampliar la visión del mundo con un simple cuestionamiento: ¿Qué tal si Orwell no está tan lejos de la realidad y yo estoy siendo manipulado? Es allí donde las palabras de Zaratustra retumban en mis oídos, palabras como “A vosotros los audaces, buscadores, y a quien quisiera que alguna vez se haya lanzado con astutas velas a mares terribles” [Nietzsche, P.60] y encuentro el sentido a Estanislao Zuleta quien aboga por una actitud diáfana hacía la lectura.

Empieza aquí un acercamiento mucho mayor a la lectura debido a que esas nuevas preguntas que van surgiendo amplían tus sensaciones y al disponer de un campo sensorial mucho mayor puedes encontrar espacios comunes en mas lugares, además de disponer de un criterio más amplio para discernir entre diferentes gamas de un mismo concepto.

La cromatización de la que habla Miguel de Zubiría en su “Teoría de las seis lecturas” [Zubiría, P.183] toma un papel importante ya que la profundidad que pueden tomar los conceptos que usamos se alimenta por diferentes vertientes y notamos cada vez más pequeñas diferencias que antes pudieran pasar desapercibidas. Nuestra vida deja de guiarse por la lógica Aristotélica para darle cabida a la lógica difusa. Ya no vemos las cosas blancas o negras, buenas o malas [como ocurre con la lógica Aristotélica] sino que encontramos “sabores” intermedios que son validos.

Encontramos nuevamente puntos comunes, esta vez en las historias, y vemos como Medina Reyes, Charles Bukowski, John Fante y Henry Miller pueden hablar de lo mismo pero cada uno adaptando su escrito a particularidades muy propias de su estilo. Todos ellos hablan de sobrevivir a mujeres y relaciones difíciles, pasando longevos periodos de hambruna pero usan cromatizaciones para hacer atractiva su historia frente a otras.

Tan rica y diversa es la lectura que encuentras soluciones a tus dudas y puntos comunes en formatos diferentes como el cine, la música, el teatro y otras expresiones artísticas. Reconoces historias vividas mediante lecturas y revives sentimientos que van de hojas de papel a la gran pantalla. Ves películas y puedes remitirte a libro original y encontrar cromatizadores que un director pudo pasar por alto, pero que un escritor sabe que puede tocar fibras internas en sus lectores. Me ocurrió con “El club de la pelea” dirigida por David Fincher y escrita por Chuck Palahniuk, una cinta que puede ser muy irreal y poco susceptible a ocurrir, pero contextualizada y con los argumentos que presenta el autor puede no parecerte tan descabellada. Lees otras obras como “Asfixia” (Palahniuk) y llegas a sensaciones que reconoces de la misma lectura del autor en un formato diferente. De cada quién depende qué formato de lectura prefiere, lo cierto es que las historias que nos atraen son las que tienen ambientes comunes y no necesariamente son lugares, pueden ser conceptos sentimientos o situaciones que atrapan a los lectores y los involucran en mundos diferentes, generados por un escritor.

Nunca voy a olvidar el terror sentido en el preludio de la muerte de uno de los protagonistas de “A sangre fría” de Truman Capote, sensación que paradójicamente reviviré el día de mi muerte.

Categorías
Ciencia de la información

Probando la interactividad en Youtube // Ventajas y desventajas

Estuve probando la nueva aplicación de Youtube para ver ventajas y desventajas de esta herramienta que hace interactivos los videos cargados por sus usuarios del que les comenté en un post anterior.

Me gustó la gran posibilidad de cosas que se pueden lograr con notas, globos de diálogo y marcar zonas para que muestren mensajes cuando pasas el mouse sobre ellas. Con algo de creatividad se pueden hilar historias con múltiples finales, añadir información extra al video, filtrar la información que presentas para que tus usuarios no vean un video completo sino que accedan sólo a lo que necesitan y un gran etcétera que solo acaba en lo que cada cual pueda imaginar.

Hay que tener cuidado con el idioma de la página, ya que la opción está habilitada en inglés pero no en español, dejando a varios usuarios desprevenidos sin poder aprovechar este recurso.

Editar anotaciones en Youtube

Captura de pantalla de «Edit Annotations» de Youtube
(clic para ampliar)

Sin editar anotaciones

Captura de pantalla de «Edit Annotations» de Youtube en español
(clic para ampliar)

No me gustó que los links obligatoriamente deben llevar a otros videos de Youtube. Por otro lado es una lástima que todavía no se puedan incrustar los videos y los mensajes a blogs, webs y demás, al hacerlo sólo se agrega el video y desaparecen los mensajes que hayamos agregado. Probando el video hay momentos en el que las anotaciones parecen desactivarse y los videos pierden toda su gracia ya que la información de mayor valor aparece en las anotaciones. Esta herramienta está en prueba pero ojalá que se avance en estas funcionalidades como lo mencionan aquí.

Les dejo mi video interactivo para que vean todas las aplicaciones funcionando, además, aquí esta la ruta de grabación geolocalizada en tagzania para uno de los finales.

Si quieres probarlo con tus contenidos, este video me fue muy útil.

¿Qué les pareció a ustedes esta nueva aplicación?